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Thursday, September 24, 2026

Adhesión de Kast al Escudo de las Américas de Trump desata críticas por posible coordinación militar y gobierno lo descarta

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“Será difícil restarse”. La frase cayó sobre la mesa. No era una advertencia menor ni una consideración diplomática más. Francisco Pérez Mackenna estaba hablando de la adhesión de Chile al Escudo de las Américas (Shield of the Americas), la iniciativa impulsada por Donald Trump que, días después, terminaría instalándose en el centro de la gira de José Antonio Kast por Nueva York.

La escena ocurrió seis días antes de que el Presidente aterrizara en Estados Unidos. Hace poco más de una semana, en el Edificio Carrera de Teatinos, Pérez Mackenna reunió al grupo de excancilleres para escuchar sus opiniones sobre algunos de los asuntos que comenzaban a tensionar la política exterior del gobierno, incluso el desempeño de él mismo. Entre los asuntos que se abordaron estaba precisamente la relación con Estados Unidos.

Sin embargo, hasta ahora se desconocía que ese día se abordó el ingreso formal de Chile al Shield of the Americas.

Según tres asistentes a ese encuentro, el canciller planteó que sería difícil que Chile se restara de la iniciativa. La frase abrió una conversación que, de acuerdo con quienes estuvieron presentes, terminó con la mayoría de los exministros manifestando derechamente su oposición.

“Nos pidió opinión y la mayoría expresamos oposición al ingreso, pues se trata de una alianza militar con brazo operativo”, relata uno de los asistentes.

Otro de los presentes matiza que el canciller pidió opiniones, pero que “no se comprometió con nada”. Un tercero coincide en que Pérez Mackenna señaló que sería difícil negarse.

El episodio fue relatado este miércoles por el excanciller Mariano Fernández en entrevista con Desde La Redacción de La Tercera. “Entonces, él lo que nos dijo, yo estaba sentado a la mano izquierda del canciller, que era muy difícil para Chile no suscribir el tratado del Escudo de las Américas”, relató.

Fernández ratificó que, junto a la mayoría de los presentes, hizo ver que estaban “completamente en desacuerdo”. La diferencia, explicó, no estaba en la cooperación internacional para combatir el crimen organizado, sino en los alcances que podía adquirir la iniciativa.

Consultado por el argumento entregado por el canciller para sostener que era difícil no adherir, Fernández fue directo: “Que Estados Unidos estaba presionando”.

La decisión finalmente se concretó este martes, en plena gira de Kast por Nueva York. El Mandatario participó de la reunión del Shield of the Americas encabezada por Trump y Chile pasó de su condición de observador a adherente de la instancia. La definición se adoptó antes del viaje, zanjada por el Presidente y su comité político.

Un dato que a la luz de los hechos resulta relevante pues entre los parlamentarios que acompañan a Kast en Estados Unidos, algunos habían recibido previamente la señal de que Chile no suscribiría el acuerdo durante la gira. Entre ellos, los diputados Raúl Soto (PPD) y Álvaro Ortiz (DC), quienes habían expresado reparos a la incorporación.

La presión sobre la decisión

En el entorno de los excancilleres quedó la impresión de que el margen para rechazar la invitación estadounidense estaba condicionado por el estado de la relación bilateral. En los últimos meses, el vínculo con Washington había acumulado episodios complejos, entre ellos la política arancelaria de la administración Trump y declaraciones de integrantes del propio gobierno chileno que habían generado fricciones.

Uno de los episodios más recordados ocurrió después de que el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, cuestionara la pertenencia de los países a la Corte Penal Internacional. El ministro de Defensa, Fernando Barros, respondió entonces: “Chile no es el patio trasero de nadie”.

A eso se sumaba otro elemento: el delicado equilibrio que Chile ha buscado mantener entre Estados Unidos y China. El Shield of the Americas se presenta formalmente como una plataforma de coordinación contra el narcotráfico y el crimen organizado, pero su declaración incorpora también materias económicas, de seguridad -con intervenciones militares- y coordinación multilateral.

Como sea, después de confirmarse el ingreso, Kast fue enfático en marcar distancia con una eventual dimensión militar. “Aquí no estamos hablando de operaciones militares en contra del crimen organizado o del terrorismo”, dijo. También sostuvo que la iniciativa no afecta la soberanía de los países y que cada Estado actúa conforme a sus propias legislaciones.

Sin embargo, el documento difundido por el Departamento de Estado de Estados Unidos después de la reunión agregó elementos que no aparecieron en el comunicado de la Cancillería chilena.

Entre ellos está la intención de solicitar al Consejo Permanente de la OEA la convocatoria de una reunión de consulta para evaluar el establecimiento de un Órgano de Consulta en virtud de los artículos 6 y 13 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), además de promover una acción colectiva contra organizaciones narcoterroristas en el marco de ese tratado.

El documento estadounidense, además, explicita que el Shield of the Americas se articula sobre tres pilares: económico, seguridad y coordinación multilateral. Esa definición amplía el margen respecto de la comunicación chilena, que puso el acento únicamente en la coordinación para combatir el crimen organizado.

La diferencia entre ambos textos es uno de los elementos que ahora tensiona la explicación oficial.

Fuentes de Cancillería sostienen que la referencia al TIAR debe leerse con cautela. Primero, remarcan que el documento no activa el tratado ni establece una obligación inmediata para los países adherentes: lo que plantea es la intención de solicitar al Presidente del Consejo Permanente de la OEA la convocatoria de una reunión de consulta para evaluar el establecimiento de un órgano de consulta. Es decir, se trata de una convocatoria que eventualmente tendría que materializarse y no de la aplicación automática de alguna de las disposiciones del tratado.

También apuntan a que la declaración estadounidense cita específicamente los artículos 6 y 13 del TIAR, y que ninguno de ellos establece por sí mismo una acción militar ni supone el uso de la fuerza armada.

Así, explican, el artículo 6 contempla la reunión del órgano de consulta frente a situaciones que puedan poner en peligro la paz del continente, mientras que el 13 regula aspectos relativos a la convocatoria de ese órgano.

En esa lectura, agregan, el sentido del TIAR es precisamente contar con un mecanismo de consulta entre los países frente a amenazas que puedan afectar su soberanía. Y ahí es donde el gobierno y quienes adhieren a la iniciativa estadounidense sitúan el problema del crimen organizado: una amenaza que, por su capacidad de penetrar instituciones, controlar territorios y afectar la seguridad de los ciudadanos, puede constituir también un desafío a la soberanía de los Estados.

Además, añaden que cualquier medida que eventualmente se adopte bajo el marco del TIAR debe ser compatible con la Carta de Naciones Unidas. Desde el Ejecutivo enfatizan además que el texto reafirma el respeto por las legislaciones nacionales, la voluntad de cada Estado soberano y sus respectivas obligaciones jurídicas.

Por lo mismo, defienden que la adhesión de Chile al Shield of the Americas no supone haber aceptado de antemano una operación militar ni compromete al país a emplear sus Fuerzas Armadas en acciones contra organizaciones criminales.

En esa misma línea, Pérez Mackenna insistió este miércoles en que el Escudo de las Américas no tiene relación con el uso de fuerzas militares. Consultado específicamente por la referencia al TIAR contenida en la declaración conjunta, el canciller reiteró que los artículos 6 y 13 “no tienen nada que ver con eso” y recalcó que cualquier aterrizaje de los acuerdos dependerá de “las reglas de cada país”.

El ministro explicó que la adhesión apunta a una coordinación entre los países para enfrentar la delincuencia organizada transnacional, bajo la premisa de que, si las organizaciones criminales cruzan fronteras, también deben hacerlo los mecanismos para combatirlas.

Sin embargo, los críticos de la decisión tienen otra aproximación a esa lectura. Fernández sostuvo que no hay dobles lecturas y el TIAR “es un tratado militar” y advirtió que la referencia incorporada por Estados Unidos puede abrir discusiones posteriores sobre cooperación en esa materia.

El excanciller Heraldo Muñoz, por su parte, cuestionó la falta de claridad sobre el instrumento suscrito y planteó que, si se trata de un acuerdo que fija obligaciones para el Estado, corresponde discutir sus implicancias jurídicas y el papel del Congreso.

“La Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados es clara en cuanto a que un tratado es cualquier acuerdo internacional por escrito, independientemente de su denominación. Y en este caso la adhesión de Chile al Escudo de las Americas puede ser considerada un tratado, además, porque fija obligaciones al Estado y eso solo se puede hacer por ley y, en consecuencia, por el pronunciamiento del Congreso. Nos hemos enterado del acuerdo suscrito, por vía del texto difundido por el Departamento de Estado de EEUU, donde hay referencia al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). Estamos ante un asunto muy sensible, que requiere debate y transparencia porque está en juego la autonomía de la política exterior y de defensa de nuestro país”, puntualizó a este medio.

Fuera de ello, la versión del excanciller Fernández molestó en Cancillería.

Fuentes de la cartera sostienen que “no es cierto” que Estados Unidos haya presionado al gobierno y recalcan que la reunión era reservada. Según explican, los asistentes habían acordado que la única vocería la ejercería el canciller, lo que se cumplió ese mismo día.

Tercer día de Kast en Nueva York

Tras su debut ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el Presidente Kast mantuvo este miércoles una intensa agenda en Nueva York, marcada por reuniones con autoridades internacionales, inversionistas y líderes de la región.

El Mandatario se reunió con el secretario general de la ONU, António Guterres, con quien abordó los desafíos del comercio global y la necesidad de compatibilizar crecimiento económico y sostenibilidad.

Más temprano, Kast sostuvo un encuentro con Susan Segal, presidenta y CEO de Americas Society/Council of the Americas, y participó de un desayuno con inversionistas estadounidenses. En la cita, reforzó que las condiciones que, a juicio del gobierno, ofrece el país para atraer nuevos proyectos: estabilidad, certeza jurídica y una política favorable a la inversión.

Más tarde, el Presidente participó en el encuentro de alto nivel de la Alianza Internacional OceanEye, orientada a fortalecer la observación de los océanos -en el marco de la candidatura para ser sede del Tratado de Alta Mar BBNJ- y encabezó en Naciones Unidas la reunión de alto nivel del Compromiso de Santiago contra la Delincuencia Organizada Transnacional. La cita reunió a representantes de siete países y permitió renovar el compromiso para avanzar en mecanismos de cooperación en seguridad, inteligencia financiera, control migratorio y fiscalización fronteriza.

Durante esa jornada, Argentina propuso que Buenos Aires sea sede, en noviembre, de la próxima reunión de alto nivel del grupo de países y que el país asuma la presidencia pro tempore.

El cierre de la jornada, eso sí, estuvo marcado por una bilateral que se adelantó respecto del calendario original. Kast se reunió -al cierre de esta edición- con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encuentro que inicialmente estaba previsto para este jueves.

El encuentro entre ambos en el contexto de Naciones Unidas ya había tenido un primer episodio la noche del martes, cuando coincidieron en la recepción ofrecida por Donald Trump.

Según quienes estuvieron en la cita, Kast y Rodríguez conversaron durante algunos momentos. La reunión de este miércoles ocurrió después de que el Mandatario abordara la situación venezolana en su discurso ante la ONU y planteara la disposición de Chile a acompañar al país en su proceso de recuperación institucional.

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