Zona Austral

Las recientes declaraciones del general en retiro del Ejército argentino Edgar Calandín sobre el corte del suministro de gas a Puerto Williams me causa sorpresa, especialmente porque tuve la oportunidad de conocerlo y compartir con él en Punta Arenas y Buenos Aires en el marco de actividades vinculadas al continente antártico, cuando me desempeñaba como jefe del Departamento Antártico del Ejército de Chile.
La Zona Austral y su proyección al continente blanco es una materia de Estado que exige responsabilidad, conocimientos y una visión estratégica de largo plazo. No corresponde utilizarla como plataforma para intereses políticos personales ni para alimentar controversias que puedan afectar la relación entre países vecinos. Asimismo, estimo que sus planteamientos no representan necesariamente el sentir del pueblo argentino, donde sus declaraciones también han sido objeto de críticas.
Chile y Argentina tienen una larga historia de relaciones bilaterales, la que debe seguir cultivándose sobre la base del respeto mutuo, el diálogo y la colaboración, teniendo en consideración que la soberanía se aborda con fundamentos históricos, geográficos, jurídicos y una política de Estado coherente, no mediante declaraciones que puedan convertir una cuestión estratégica en una disputa política circunstancial.
La Zona Austral y su proyección a la Antártica merece altura de miras, seriedad y responsabilidad y quienes hemos tenido la oportunidad de trabajar en este ámbito sabemos que la cooperación internacional y la defensa de los intereses geopolíticos nacionales no son objetivos incompatibles, sino dimensiones que deben manejarse con inteligencia y visión de futuro.
Eduardo Villalón Rojas
Coronel de Ejército en retiro, Centro de Estudios Hemisféricos y Polares
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