Presidente de Rangers: “Juventus fue descendida, pero en Chile parece cuestionable exigir que se cumpla el reglamento”

Parecía imposible, pero Rangers depende de sí mismo para salvarse del descenso en la cancha. Si vence a Santa Cruz en la última fecha, forzará una final por la permanencia en la Primera B. La desafiliación de San Marcos de Arica le da otra oportunidad, ya que según las bases de la categoría los nortinos deberían quedar últimos en la tabla. Todo quedó en veremos luego de que el Tribunal de Disciplina aplicara un artículo mal transcrito. Respecto a la campaña de este año, Felipe Muñoz, presidente de Rangers, es autocrítico, pero también cuestiona a los órganos fiscalizadores de la ANFP, en entrevista con La Tercera.
Como presidente de Rangers, ¿qué autocrítica hace por la campaña del equipo?
No podemos desconocer que la campaña de Rangers este año ha sido muy mala. Estar en el último lugar de la tabla, a una fecha de finalizar el campeonato, está muy lejos de lo que merece nuestra institución y de las expectativas que tenemos como dirigentes e hinchas. La principal autocrítica es que cometimos errores en el proceso de instalación de la nueva estructura societaria y administrativa que asumió la conducción del club, de la cual soy parte. Esos problemas se fueron haciendo evidentes durante el primer semestre y tuvimos que adoptar decisiones para corregirlos. Hemos aprendido de esos errores y hoy contamos con una estructura mucho más consolidada, con mayor claridad en las responsabilidades y en la conducción deportiva e institucional. En la segunda parte del campeonato el equipo mostró una recuperación, pero lamentablemente ese repunte no ha sido suficiente para revertir todo lo ocurrido durante el primer semestre. Como presidente, asumo la responsabilidad que me corresponde. No pretendo justificar nuestra campaña con los problemas de otros clubes ni con las resoluciones que puedan adoptar los tribunales. Son dos cuestiones completamente distintas: una es nuestra responsabilidad por el rendimiento deportivo de Rangers y otra es nuestro deber de exigir que todos los participantes respeten las normas de la competencia.
¿Cómo se toma el fallo del Tribunal de Disciplina de la ANFP contra San Marcos de Arica y Puerto Montt?
Recibo con tranquilidad la resolución respecto de San Marcos de Arica, porque considero que corresponde sancionar severamente a los clubes que incumplen las normas de la competencia, particularmente cuando existen antecedentes de irregularidades reiteradas, por varios años, en la documentación financiera presentada ante la ANFP. Si un club entrega información que no refleja su verdadera situación económica para aparentar el cumplimiento de las exigencias reglamentarias, estamos frente a una conducta de extrema gravedad, porque se afecta la transparencia y la igualdad de condiciones entre los participantes. Por eso, atendida la gravedad de los antecedentes denunciados, entendíamos que solo quedaba por discutir si la sanción era la desafiliación o el descenso, pero que no había espacio para que hubiese una sanción menor. La Primera Sala resolvió aplicar la primera, aunque naturalmente existe el derecho a recurrir a la instancia de apelación. En el caso de Puerto Montt, mi evaluación es distinta. Me preocupa que el tribunal no haya llegado a pronunciarse sobre el fondo de la denuncia. Durante la tramitación se abrió una discusión sobre la legitimación activa de los clubes denunciantes, es decir, si los clubes podíamos denunciar incumplimientos de otro integrante de la competencia o si esa atribución correspondía exclusivamente a la ANFP. La Unidad de Control Financiero intervino posteriormente, pero su presentación fue considerada extemporánea. Finalmente, la denuncia fue rechazada por una cuestión procesal, sin que se analizaran los hechos denunciados. Eso es lo preocupante: que una denuncia sobre eventuales incumplimientos financieros termine sin un pronunciamiento de fondo. No significa que los hechos hayan sido descartados, sino que el tribunal no llegó a examinarlos.
Respecto al fallo contra San Marcos, ¿es grave que un artículo de las bases se transcriba erróneamente? ¿Quiénes son los responsables de un error así?
Un error de transcripción siempre es una situación que debe corregirse y que evidentemente no debiera ocurrir en las bases de un campeonato profesional. Sin embargo, lo verdaderamente grave sería que ese error terminara alterando el contenido de lo que efectivamente aprobaron los clubes. Este mismo año tuvimos un precedente muy similar. En las bases de Primera B se produjo un error relacionado con la fecha de nacimiento de los jugadores juveniles que podían sumar minutos reglamentarios. Frente a ello, el Directorio de la ANFP, mediante la Circular N.º 20, estableció el criterio de que debía prevalecer lo efectivamente aprobado por el Consejo de Presidentes, conforme a las actas y registros de audio correspondiente, y no una transcripción materialmente equivocada. Ese mismo principio debe orientar el análisis de la situación actual. Las bases de un campeonato no son una creación unilateral de quienes las redactan o transcriben. Son acuerdos adoptados por los clubes en el Consejo de Presidentes y, por lo tanto, resulta fundamental establecer cuál fue el contenido efectivamente aprobado. Respecto de quién cometió el error, desconozco cómo se distribuyen internamente esas responsabilidades administrativas en la ANFP. No me corresponde atribuir responsabilidades personales sin conocer esos antecedentes. Lo importante es que se esclarezca lo ocurrido y se adopten medidas para que no vuelva a suceder.
¿El Tribunal de Disciplina debió advertir esta situación antes de fallar?
Creo que el tribunal sí advierte, de alguna manera, esta situación y que justamente por eso es cuidadoso en la redacción de su sentencia. A mi juicio, la Primera Sala no comete un error al no pronunciarse expresamente sobre los efectos del artículo 87 de las bases. Por el contrario, entiendo que deliberadamente evita involucrarse en esa interpretación y deja la aplicación de las consecuencias deportivas de la desafiliación a la ANFP, conforme a sus estatutos, reglamentos y bases de los respectivos torneos. Es decir, el tribunal resuelve lo que le corresponde, que es determinar la responsabilidad del club y aplicar la sanción de desafiliación, sin entrar a establecer cómo debe modificarse la tabla de posiciones. Eso no significa que esté excluyendo la aplicación de las bases del campeonato, sino precisamente que deja su aplicación a los órganos competentes. Ahora bien, para una mayor claridad pudo haber tenido a la vista, como medida para mejor resolver, las actas y los registros de audio del Consejo de Presidentes donde se aprobaron las bases de Primera B. Eso habría permitido despejar cualquier duda respecto de lo que efectivamente se acordó. Además, hay que recordar que habitualmente participa un integrante del Tribunal de Disciplina en las sesiones del Consejo de Presidentes donde se aprueban estas materias. Por lo tanto, no comparto la interpretación de que el tribunal haya cometido un error o que, por no referirse expresamente al artículo 87, haya impedido modificar la tabla. Mi interpretación es exactamente la contraria: la sentencia está redactada de manera que permite aplicar las consecuencias deportivas que correspondan conforme a las bases aprobadas para el campeonato.
Entonces, ¿la desafiliación de San Marcos de Arica debería mover la tabla de Primera B?
Primero hay que esperar si San Marcos de Arica presenta su apelación y, si ello ocurre, esperar también que la Segunda Sala resuelva. Sin embargo, si la Segunda Sala confirma la desafiliación de Arica, la respuesta es muy clara. Existe una única forma de aplicar esa sanción de acuerdo con lo aprobado en las bases de Primera B. El equipo desafiliado debe ocupar el último lugar de la tabla de posiciones y todos los resultados de sus encuentros, disputados o por disputarse, deben considerarse como derrotas por 3-0, salvo aquellos partidos en que hubiese perdido por una diferencia mayor. Por lo tanto, la aplicación de esa sanción necesariamente modificaría la tabla. Quiero ser muy claro: no se trata de una interpretación personal ni de una posición particular de Rangers. Se trata de lo que aprobamos de manera unánime los clubes en el Consejo de Presidentes, el 11 de diciembre de 2025, para los campeonatos de Primera División, Primera B y Segunda División de este año 2026. Yo participo de esas instancias como presidente de Rangers, conozco lo que se acordó y tengo copia de las actas. Hoy, además, contamos con un antecedente muy importante: la propia Gerencia de Ligas de la ANFP ha reconocido formalmente que existió un error de transcripción en el artículo 87 de las bases de Primera B y que lo aprobado por el Consejo contemplaba expresamente las consecuencias deportivas de la desafiliación. A ello se suma que uno de los integrantes de la Primera Sala del Tribunal de Disciplina dejó constancia en el propio fallo de que correspondía aplicar el artículo 87, ubicando a San Marcos en el último lugar de la tabla y considerando sus partidos como derrotas por 3-0. Que exista un error de transcripción no cambia el acuerdo adoptado por el Consejo de Presidentes. Además, la propia ANFP ya estableció este mismo año, mediante la Circular N.º 20, que frente a un error de esta naturaleza debe prevalecer lo efectivamente aprobado por el Consejo, lo que consta en las actas y registros de audio. Por eso, más allá de las especulaciones que han aparecido en algunos medios de comunicación, no hay forma cómo podría aplicarse esta sanción de una manera distinta de la que fue expresamente aprobada por los clubes. Las reglas no se pueden aplicar a conveniencia de nadie, ni mucho menos modificar después de iniciado el campeonato. Estamos hablando simplemente de que lo que corresponde aplicar es lo que todos los clubes acordamos antes de comenzar la competencia.
Estas denuncias que siempre aparecen al final de los torneos, ¿es recurrir al escritorio o defender el correcto cumplimiento del reglamento?
Lo primero que quiero aclarar es que, al menos en este caso, no estamos hablando de una denuncia de último momento. Los primeros antecedentes sobre la situación de San Marcos de Arica fueron denunciados a mediados de 2025, cuando 15 de los 16 clubes que integrábamos la Primera B suscribimos un documento solicitando que se investigaran estas irregularidades. Desconozco por qué esa presentación no tuvo una resolución oportuna. Además, en julio de este año la ANFP ya tuvo a su disposición antecedentes documentales relacionados con los hechos denunciados. Por lo tanto, la pregunta que deberíamos hacernos no es por qué se denuncia al final de un campeonato, sino por qué nuestro sistema es tan lento que situaciones conocidas con tanta anticipación terminan resolviéndose cuando el torneo está por finalizar. Esto demuestra la necesidad de modernizar profundamente los procedimientos disciplinarios de la ANFP y fortalecer su Unidad de Control Financiero, que hoy opera con herramientas insuficientes para fiscalizar adecuadamente el cumplimiento de las obligaciones de los clubes. Pero hay algo que me llama profundamente la atención: en Chile pareciera que exigir el cumplimiento de los reglamentos fuera algo cuestionable, cuando en el fútbol internacional está completamente asumido que las infracciones graves deben tener consecuencias deportivas. Incluso de manera muy cuestionable hemos visto ahora autoridades locales poniéndose del lado de quienes han efectuado fraude y evasión de impuestos, señalando que quienes exigen el respeto de las normas, por el hecho de solicitar aquello son entonces mafiosos. Estas afirmaciones hacen dudar bastante de la capacidad de análisis de la persona que emite esas opiniones. Cuando un club incumple deliberadamente las normas financieras para contratar jugadores o cuerpos técnicos que no podría financiar cumpliendo sus obligaciones, puede obtener una ventaja deportiva indebida frente a quienes sí respetan las reglas. Y después se dice que los campeonatos deben ganarse en la cancha. Por supuesto que deben ganarse en la cancha, pero en igualdad de condiciones. ¿Podemos decir que alguien ganó legítimamente, si obtuvo ventajas mediante dopaje, manipulación de partidos o fraude financiero? Evidentemente no. Son conductas diferentes, pero todas pueden comprometer la integridad de una competencia. Tenemos ejemplos internacionales muy claros. Juventus fue sancionada con el descenso y la retirada de dos títulos; Olympique de Marsella perdió un campeonato francés y fue descendido; Milan y Fiorentina recibieron severos descuentos de puntos; y más recientemente Everton y Nottingham Forest fueron castigados por incumplimientos financieros. En Chile también tenemos precedentes, como los casos de Deportes Melipilla y Deportes Vallenar, en que las sanciones modificaron las consecuencias deportivas de campeonatos que ya habían terminado. Por eso rechazo que se diga que sancionar a un club desprestigia el torneo. Lo que realmente desprestigia una competencia es permitir que las infracciones queden sin consecuencias. Y quisiera agregar algo: Rangers tiene la obligación de hacerse cargo de sus propios errores deportivos, pero eso no significa renunciar a exigir que todos los clubes cumplan las mismas reglas. El fútbol no se defiende mirando hacia otro lado. Se defiende respetando sus normas y haciéndolas cumplir.
¿Qué opina de la gestión de Pablo Milad en la ANFP? Usted apoyó su candidatura, ¿se arrepiente?
En esta oportunidad prefiero no realizar una evaluación de la gestión de Pablo Milad ni del proceso electoral de la ANFP. Durante este último período he estado concentrado fundamentalmente en la situación deportiva e institucional de Rangers, que ha requerido toda nuestra atención. Las evaluaciones de una gestión deben hacerse con seriedad, considerando sus distintos aspectos, y no me parece responsable emitir un juicio general cuando he estado alejado de parte importante de ese trabajo.
¿Por quién va a votar Rangers en las elecciones de la ANFP?
Es una decisión institucional que corresponde abordar en las instancias internas del club. En esta oportunidad prefiero no anticipar ni comentar nuestra posición respecto del proceso electoral de la ANFP, porque hemos estado completamente enfocados en Rangers.
¿Qué le parece que la FIFA imponga cómo se debe elegir al próximo directorio y presidente de la Federación?
Prefiero no pronunciarme sobre los aspectos específicos del proceso electoral y de reorganización de la Federación, porque no he participado directamente en las conversaciones que se han desarrollado con FIFA. Lo que sí considero fundamental es que cualquier modificación institucional se realice con reglas claras, respetando los estatutos y asegurando la debida representación de los distintos actores del fútbol chileno. La modernización de nuestra institucionalidad es necesaria, pero debe desarrollarse con transparencia, certezas jurídicas y respeto por los procedimientos que correspondan.
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