Kevin Bacon se rinde al cine español: "Me encantaría dirigir a Penélope Cruz o a Javier Bardem, y Pedro Almodóvar es un genio"

- Carlota Pereda: "Las películas dirigidas por mujeres no son un género. A mí me encantan Carla Simón y Alauda Ruiz de Azúa, pero no creo que hagamos el mismo tipo de cine"
- Javier Botet: "Es algo de lo que se quejan muchos actores, pero lo más maravilloso que te puede pasar es que te encasillen. Que hagas en todas las películas de monstruo, de cojo o de lo que sea"
- Maribel Verdú: "Nosotras no somos unas taradas de esas que se olvidan de que están actuando. Hay que tener cuidado, no se puede hacer daño"
Kevin Bacon lleva más de cuatro décadas entrando y saliendo del imaginario popular por puertas muy distintas: el slasher fundacional de 'Viernes 13', el fenómeno generacional de 'Footloose', el culto inagotable de 'Temblores', el eco sobrenatural de 'El último escalón' o el prestigio dramático de 'Mystic River'. A Sitges ha llegado acompañado por Kyra Sedgwick, su mujer y cómplice dentro y fuera de la pantalla, y por su hijo Travis Bacon para presentar 'Family Movie', una comedia de terror que convierte el rodaje de una película familiar de bajo presupuesto en un baño de sangre, humor negro y homenajes cinéfilos.
La propuesta, nacida durante el confinamiento y construida como una carta de amor al cine artesanal de “sangre, sudor y pegamento”, juega además con una idea irresistible: una familia real interpretando a una familia ficticia que se dedica a hacer películas de género. Entre bromas sobre cabras, asesinatos prácticos y el extraño placer de ver a tus padres cubiertos de sangre falsa, escuchamos a Kevin Bacon en el Festival de Sitges, donde recibe un premio honorífico, sobre trabajar en familia, las películas que enseñaron a sus hijos y por qué, a veces, la mejor respuesta a una industria cada vez más complicada sigue siendo la más punk: hacerlo tú mismo.

Kevin, ya trabajaste con tus hijos Travis y Sosie en ‘Loverboy’, hace 20 años. ¿Intentabas inculcarles el amor por la interpretación?
No, la verdad es que no. Nunca les insistimos con la interpretación. Travis ya estaba claramente mucho más interesado en la música. Salió así de serie, desde el principio. Sosie nos decía que no disfrutaba demasiado actuando. De hecho, la razón por la que la escogimos para ‘Loverboy’ fue que yo iba a interpretar al padre en un flashback y necesitábamos a alguien que hiciera de Kyra de pequeña. Parecía el momento perfecto. Yo sabía que los dos podían hacerlo. Cuando le dijimos a Sosie que iba a perderse tres días de colegio, dijo: “Son demasiados”. Y yo pensé: “Te están dando un papel en una película. Te libras del colegio”. Pero ella era así.
Cuando mis hijos eran pequeños, no recuerdo que les dijéramos qué películas tenían que ver. Encontraron su propio camino. Tristemente, no veían las nuestras.

¿Podemos ver esta película como un homenaje a un cine más tradicional y artesanal?
Sí, es un homenaje al cine hecho con saliva y pegamento, al DIY, al “hazlo tú mismo”. Queríamos honrar y escribir una carta de amor a ese tipo de cine. Los cuatro hemos hecho muchas películas independientes muy precarias. Siempre hemos ido y venido entre cosas de gran presupuesto y películas pequeñísimas, tanto como directores como actores. Hay algo en crear con tu sudor, tu sangre y tus manos. En una época de ciénaga digital, es muy bonito que las muertes sean prácticas.
¿Cómo os ha afectado como familia la experiencia de hacer esta película juntos? ¿Recomendaríais hacer películas como actividad familiar?
Sí. Creo que cualquier cosa que puedas hacer creativamente con tu familia, si eres una familia creativa, es una gran experiencia de unión. Incluso si no lo eres, construir algo juntos puede acercarte. También creo que puede sacar lo peor de la gente, pero tuvimos suerte y no ocurrió. Fue mejor de lo que esperaba. Éramos una familia unida antes de la película y creo que lo seguiremos siendo. Lo importante es asegurarte de que todo el mundo tenga prácticamente la misma voz. Necesitábamos mucho lo que los chicos tenían que decirnos, porque somos muy mayores.

¿Cómo afrontas la creación de personajes malvados, asesinos o tipos oscuros?
Cuando me convertí en actor, mi objetivo era intentar interpretar distintos tipos de hombres, explorar tantos aspectos de la condición humana como fuera posible. Esos eran los actores que admiraba: Dustin Hoffman, Al Pacino, Barbra Streisand, Jack Nicholson… Gente capaz de ir hacia papeles muy distintos. Si te limitas a ser el héroe o el tipo protagonista, eso cierra muchas posibilidades. Hace bastantes años me dije a mí mismo, y a cualquiera que quisiera escucharme: no me importa el salario, no me importa el tamaño del papel ni el presupuesto de la película. Solo quiero algo bueno que hacer, algo nuevo, fresco, vivo, centrado y creativamente satisfactorio. Algo que haga que el público diga: “Ah, esta es una nueva faceta suya”. Eso significa que vas a tener que hacer cosas terribles como actor. Pero de eso va el trabajo.
En tu larga carrera y ahora en esta nueva aventura como director, ¿qué películas de terror te han influido más?
Uf, he visto muchísimas películas de terror fantásticas. ‘Don’t Look Now’, volviendo a finales de los 60… La lista no se acaba. Y luego cosas nuevas, como ‘Obsession’. Me encanta el género. La primera película de terror que hice fue ‘Viernes 13’ y en aquella época, especialmente con el slasher, se consideraba un género de mierda. Los actores no querían trabajar en él si podían evitarlo y la industria no se lo tomaba en serio, salvo como un lugar donde meter algo de dinero y esperar que la gente apareciera el fin de semana del estreno. ‘Viernes 13’ era la definición de una película independiente. No sé de dónde salió el dinero. Se hizo con poquísimo, consiguió distribución y acabó convirtiéndose en un gran éxito. Hoy en día, las películas de terror pueden llegar hasta los Oscar. Me alegra mucho, y también me alegran lugares como este, donde se respeta el género.

¿Os gustaría trabajar con algún director español o dirigir a algún actor español?
Me encantaría. Me encantaría dirigir a Penélope Cruz o a Javier Bardem, y Pedro Almodóvar es un genio. Puede hacer cualquier cosa. Sé que ahora mismo hay otros nombres en los que no estamos pensando, pero sí, absolutamente.

Fran Chico es experto en cine y series, especializado en divulgación cultural y crítica cinematográfica. Es crítico reconocido en Rotten Tomatoes y Filmaffinity, y votante de los Globos de Oro desde 2025. Aunque su género favorito es el terror, su rango cubre desde el último blockbuster taquillero de Hollywood a la película de autor a reivindicar del circuito de festivales. Además, no hay serie de Netflix, HBO Max, Amazon Prime Video o Disney+ que escape a su radar, profundizando en el catálogo de cada plataforma para recomendar y analizar sus mejores contenidos.
Fran Chico lleva escribiendo en Fotogramas desde 2022, pero sus inicios en el periodismo cinematográfico se remontan a principios de los 2000 en foros y blogs de cine como Planeta Claqueta o Moviementarios. Fue fundador y parte del consejo de dirección de la publicación digital de críticas y análisis fílmico Revista Mutaciones y miembro de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE), la organización que otorga los Premios Feroz. Después de cursar el Máster de Crítica Cinematográfica de la Escuela de Cine de Madrid (ECAM) impartido por Caimán Cuadernos de Cine, ha colaborado y/o cubierto como prensa especializada desde 2010 festivales de cine como San Sebastián, Sitges y Filmadrid, entrevistando por el camino a directores, actores y actrices relevantes de la industria nacional de la talla de Penélope Cruz o Javier Bardem e internacional como Scarlett Johansson, Dwayne Johnson, Margot Robbie o Pedro Pascal.
Sus conocimientos y su experiencia sirvieron para que también fuera videoblogger de cine de Fnac España y director y presentador del podcast Holocausto Zinéfago, con más de 150 programas emitidos y disponibles en los que se mezclan el cine y el humor desde un punto de vista único y original.
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