3 coches en uno y solo 4,45 metros: este concept cambia de forma y esconde un truco hasta en el alerón
¿Un coche que cambia de forma para llevar pasajeros o cargar bicicletas? El FIAT Multiplay explora esa idea con una parte trasera deslizante, un alerón que se convierte en portabicicletas y asientos con más de una función. Es un concept, pero recupera una vieja obsesión de FIAT: aprovechar cada centímetro.
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Imagina que te vas de excursión con el coche lleno de pasajeros y que, a la vuelta, necesitas hacer sitio para cuatro bicicletas. En un vehículo convencional, tocaría buscar la manera de encajarlo todo entre maletas, mochilas y cascos, con más de un quebradero de cabeza. El FIAT Multiplay plantea una alternativa mucho más ingeniosa: transformar la parte trasera del coche en una caja de carga abierta, de modo que puedas adaptar el espacio a lo que necesitas en cada momento.
Este concept de 4,45 metros puede pasar de una configuración con seis plazas y un asiento extra a otra con cuatro plazas y espacio para cargar objetos grandes. El cambio se hace deslizando un módulo de la parte trasera por unas guías. FIAT llama «Metamorfosi» al sistema, que se apoya en una pieza que normalmente pasa inadvertida: el pilar que separa las puertas traseras de la zona de carga.
El resultado mezcla tres ideas que solemos asociar a coches distintos: el espacio de un monovolumen, la imagen de un SUV y la parte trasera abierta de un pick-up. Y todavía hay más: el alerón puede girar y convertirse en un portabicicletas para dos bicis; uno de los asientos sirve también para organizar el espacio de una mascota, y el del copiloto se transforma en una especie de chaise longue cuando el coche está aparcado.
¿Es un nuevo coche que veremos pronto en los concesionarios? No. El Multiplay es un concept, un vehículo de diseño que sirve para probar ideas y enseñar hacia dónde podría evolucionar una marca. Su gracia está en lo que plantea: ¿y si un coche pudiera cambiar de forma según lo que vayamos a hacer?
La pregunta encaja con la historia de FIAT. En 1956, el 600 Multipla podía llevar a seis personas en apenas 3,5 metros. Décadas después, el Multipla de 1998 volvió a sorprender con seis plazas en menos de cuatro metros. El Multiplay retoma esa tradición de buscar espacio donde parece que no lo hay, pero le añade una vuelta de tuerca: ahora el coche no solo organiza mejor a sus ocupantes, también cambia su propia configuración.
Un coche con tres personalidades
A primera vista, el Multiplay parece querer ser varias cosas a la vez. Tiene el espacio asociado a un monovolumen, el aspecto robusto de un SUV y, cuando se transforma, una caja de carga abierta como la de un pick-up. Todo en 4,45 metros de longitud. No es que lleve tres coches escondidos dentro: cambia la parte trasera para adaptarse a distintos usos. La idea resulta fácil de imaginar: cerrado, sirve para llevar pasajeros; abierto, permite transportar bicicletas, material deportivo o bultos que no cabrían bien en un maletero normal.

El truco está en una pieza que casi nunca miramos
Entre las puertas traseras y la parte posterior del coche hay un pilar que ayuda a sostener la carrocería. En el Multiplay, esa zona forma parte del sistema «Metamorfosi». Un módulo se desliza por unas guías y modifica la forma de la parte trasera. Así aparece la caja abierta del pick-up. En un coche corriente, ese espacio suele ser fijo y uno se adapta a él. Este concept prueba lo contrario: que sea el coche el que cambie para dejar más sitio donde hace falta.

De llevar a seis pasajeros a cargar objetos grandes
En su configuración cerrada, el Multiplay ofrece seis plazas y un asiento modular adicional. Si se desplaza la parte trasera, quedan cuatro plazas y aparece espacio abierto para llevar objetos voluminosos. Es una solución pensada para planes muy distintos: hoy llevar pasajeros y mañana cargar bicicletas o equipo de ocio. El concept no explica todavía cómo se resolverían todos los detalles de uso en un coche de producción, pero sí deja clara la propuesta: modificar el espacio sin alargar la carrocería.

El alerón que también hace de portabicicletas
La parte trasera esconde otro pequeño truco. El alerón puede girar y convertirse en un portabicicletas integrado, con capacidad para dos unidades. Así se evita tener que añadir un soporte por separado, al menos en la idea que explora el concept. Lo divertido es que el diseño no se limita a hacer el coche más vistoso: una pieza que suele asociarse con la aerodinámica adquiere una función práctica. Multiplay invita a mirar cada componente con otra pregunta: ¿podría servir también para algo más?

Una idea que FIAT lleva décadas explorando
El nombre Multiplay hace pensar en el FIAT 600 Multipla, presentado en 1956. Medía unos 3,5 metros y podía acomodar a seis personas. En 1998, el Multipla retomó la fórmula con seis plazas distribuidas en dos filas y una longitud inferior a cuatro metros. Ambos modelos jugaron con una idea sencilla: aprovechar el interior al máximo sin convertir el coche en uno enorme. El nuevo concept recoge ese espíritu y lo lleva más lejos. En vez de preguntarse solo cómo meter más gente, también explora cómo convertir el coche en algo distinto.

Un asiento para la mascota, la silla infantil o el café
El «Petsenger seat» es uno de esos nombres que ya cuentan parte de la historia: mezcla «pet» —mascota— y «passenger» —pasajero—. Esta pieza modular puede servir para sujetar una silla infantil, acomodar a una mascota, hacer de mesita o guardar objetos. Incluso una parte del cojín puede separarse y usarse como correa. La idea es que un asiento no tenga que cumplir siempre la misma función. En el concept, el interior se parece un poco a una caja de herramientas bien pensada: cada elemento puede ocupar otro lugar o servir para algo diferente.

¿Y si el asiento del copiloto fuera una tumbona?
El «Sunseat» convierte el asiento delantero del acompañante en una especie de chaise longue. Solo se utiliza con el coche aparcado: el asiento se orienta hacia atrás y el salpicadero hace de respaldo. Encima queda el techo panorámico. La propuesta parece sacada de un pequeño salón rodante: un lugar para leer, descansar o mirar el paisaje durante una parada. No es una función que se use mientras se conduce, claro. Su objetivo es imaginar el habitáculo como un espacio que también puede disfrutarse cuando el viaje se detiene.

Un lugar para mirar por la ventana
Las grandes ventanillas y el techo panorámico dejan entrar más luz y ayudan a que el interior parezca amplio. Es un recurso conocido en arquitectura: una habitación puede sentirse distinta cuando tiene más luz natural y una conexión visual con el exterior. FIAT traslada esa idea al coche. La zona trasera se concibe como un lugar propio, pero sigue integrada en el habitáculo. Así, el concept juega tanto con el espacio real —los asientos y el módulo móvil— como con la sensación de amplitud que producen la luz y las superficies acristaladas.

Colores de sandía y tejidos hechos sin costuras
El exterior verde y los tonos rosas y rojos del interior se inspiran en una sandía. FIAT relaciona esa paleta con el verano italiano y las comidas compartidas, pero también la utiliza para dar al habitáculo un aspecto alegre y poco convencional. En los materiales, el concept explora tejidos monomateriales, fabricados con punto 3D y sin costuras, un proceso que puede reducir residuos. En las zonas pensadas para niños y mascotas se emplean acabados impermeables. La combinación une dos asuntos que suelen convivir en el diseño: que algo resulte atractivo y que soporte el uso cotidiano.

Una pantalla que se esconde cuando no hace falta
La pantalla está integrada en el salpicadero y desaparece de la vista cuando el coche está apagado. En lugar de dejar un rectángulo negro dominando el interior, el Multiplay recupera una superficie más despejada. Es un gesto pequeño, pero conecta con un debate actual sobre tecnología: cada vez hay más pantallas en los coches, y los diseñadores buscan maneras de integrarlas sin que ocupen toda la atención. Aquí la pantalla aparece cuando se necesita y se retira cuando el vehículo descansa.

Entonces, ¿vamos a poder comprarlo?
De momento, no. FIAT presentó el Multiplay en París como un laboratorio de ideas, no como un modelo de producción anunciado. Eso significa que sus soluciones sirven para explorar posibilidades, aunque no garantiza que vayan a llegar tal cual a un coche de calle. El sistema móvil, el asiento modular y el alerón-portabicicletas son propuestas de diseño. Aun así, los concepts permiten a las marcas probar ideas que después pueden inspirar modelos futuros, incluso cuando el vehículo original nunca se fabrica en serie.

El Multiplay parte de una imagen fácil de entender: un coche que, en vez de obligarte a elegir entre llevar pasajeros o cargar cosas, intenta hacer ambas cosas cambiando de forma. Detrás de esa transformación hay una cuestión de diseño e ingeniería: cómo aprovechar cada centímetro y lograr que una pieza cumpla más de una función. No sabemos si veremos el mecanismo en un coche de calle. Pero la próxima vez que mires el pilar entre las puertas, quizá ya no te parezca una parte tan aburrida.
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