MasterChef Celebrity: ataques de llanto colectivo y el regreso de Dolli Irigoyen en una noche a pura emoción

Este miércoles, en una nueva noche de beneficios, los mejores competidores de la semana de MasterChef Celebrity se encontraron con dos sorpresas al entrar al estudio: una caja misteriosa sobre cada una de las mesadas y la presencia de Dolli Irigoyen como jurado invitada, en reemplazo de Germán Martitegui.
El misterio duró poco: como muchos ya habían especulado con cierto temor, cuando la conductora del ciclo les pidió que levantaran la caja, se encontraron con los ingredientes para realizar algún tipo de producto de pastelería.
“Hornear implica, entre tantas otras cosas, conectar con nuestro interior. Hasta cuando no lo pensamos conscientemente, cocinamos transmitiendo en las preparaciones nuestra dulzura y nuestra energía”, indicó entonces Damián Betular.
Y, en el mismo tono, Irigoyen agregó: “Hoy, el ingrediente principal para cocinar será la inspiración. Un tipo de inspiración, y, para mí, la mejor de todas”.
Maru Botana, a su vez, les pidió: “Cocineros, limpien la harina que tienen en sus tablas y verán qué aparece”. Debajo de la harina había fotografías de algún ser querido de los participantes. Eso provocó la emoción de varios.
“Es mi abuela Hebe. Es una foto que para mí tiene un valor muy especial. Es del día en que me casé. Ella estaba siempre hermosa. Mi abuelo se murió adelante mío; tuvo un infarto. Yo le estaba contando las noticias del fin de semana, de fútbol. Tenía 13 años. Mi abuelo tenía un rol muy paternal, y mi abuela asumió eso. Me siguió cuidando”, contó Pablo Giralt, en medio de un ataque de llanto.
Y continuó: “Me pasó algo que nunca conté... A mi abuela le agarró demencia senil y no la pude ver más; no era mi abuela. Siento un profundo dolor por no haber estado cerca de ella”.
“Estoy segura de que te están acompañando, Pablo. Tengo una historia muy parecida a la tuya. Mi abuelo murió adelante mío y a mi abuela al poco tiempo la internaron con lo mismo que a tu abuela. Entiendo tu dolor, pero entiendo que en algún lado nos están cuidando nuestros seres queridos”, reveló, entonces, Wanda.
El otro Pablo, Migliore, también rompió en llanto al ver la imagen de su padre. “Hay muchas cosas que me pasaron después de jugar al fútbol que no pude compartir con él. Siempre me pregunto si está viendo o si me dará alguna señal”.
Luck Ra, a su vez, descubrió una fotografía de su mamá, y también rompió en llanto. “Yo vivo acá y ella es de Córdoba. No la veo hace mucho y me encantaría sentir que mi mamá está orgullosa de mí... Sé que como hijo he fallado un montón y he abandonado a toda mi familia para seguir mi sueño. Me pasa que con todos estos quilombos que me han pasado ha sido muy duro explicarle a mi mamá que no sé nada de todas esas cosas que andan diciendo. Me dolía más por ella que por mí”, indicó el músico, refiriéndose a su mediática separación de La Joaqui y a los rumores de que la tercera en discordia fue su amiga, Tuli Acosta.
Luego de conocer todas las historias, Betular les indicó que debían preparar seis cupcakes inspirados en sus personas favoritas. Después de pasar por el mercado, entonces contaron con una hora para realizar la preparación.
Una vez transcurrido el tiempo establecido, el primero en pasar al frente con sus cupcakes rellenos de dulce de leche con frosting de crema chantilly y frutilla fue Magliore. “Está muy bien el bizcocho y el batido de manteca está supertierno. Hubiese quedado más lindo si hubieses hecho toda una cubierta de crema con las frutillas”, indicó la chef invitada, luego de probar.
Betular también elogió la preparación del exfutbolista: “Está muy bien, porque llegó hasta el fondo el relleno”.
Luego llegó el turno de Luck Ra y sus cupcakes de banana con frosting de ganache de dulce leche, frutos rojos y flores. Apenas los vio, Dolly le explicó que las flores no se ponen enteras, sino que se decora solamente con los pétalos. Y luego, indicó: “A mí, particularmente, los colores fríos como el negro el azul y el verde, no me gusta en la pastelería, porque el rojo, el rosa, el amarillo y el blanco son mucho más comestibles”.
“A veces, cuando uno le pone banana a estas mezclas, tienden a quedar más pesados, pero está muy bien logrado: tiene sabor, no se te quemó la base y el frosting está rico”, consideró Botana.
Inmediatamente después, llegó Hernán de Mala Fama con sus cupcakes de vainilla con frutilla, banana, canela y chips de chocolate. “Cocción: muy bien. Es muy bueno eso de hacer la misma base con distintas cosas... Muy buen trabajo de base. Hay que mejorar el frosting”, indicó Betular.
Y Botana agregó: “Siempre tené en cuenta que a la hora de poner la cobertura tiene que estar frío en muffin o mandarlo al abatidor para que no se desarme”.
Alejandro Lerner, en tanto, presentó cupcakes de dulce de leche y crema con topping de batata y confites. “Evidentemente, no seguiste la receta. Me parece que hay un desequilibrio al pesar los ingredientes, porque están muy pesados. Se nota que tienen más harina de que debían llevar. Y, además, están quemados, directamente”, señaló Irigoyen, y sus colegas estuvieron de acuerdo.
Luego, pasó al frente Elizabeth Vernaci con sus cupcakes de vainilla y limón, con buttercream de frambuesa. “Que se haya quemado la base no es tanto el problema, sino que a veces el sabor a quemado te invade. Y el frosting está un poquito cortado”, señaló Botana. E Irigoyen acotó: “El batido está muy bien. Te vi trabajar muy bien, muy concentrada, muy prolija. Y muy buena la idea de ponerle frambuesas frescas y no colorante”.
Rocío Robles, a su vez, preparó cupcakes de cream cheese, chocolate blanco, frutos rojos, limón y amapola. “Trabajo con la manga: nueve. Selección de sprinkles y toppings: siete. Animarse a reversionar sabores clásicos: siete. Pero la cocción es un dos”, calificó Betular.
Luciana Geuna fue la única que presentó cupcakes de naranja, y los combinó con frosting de cream cheese. Y Dolly consideró: “Es un trabajo muy hermoso. La presentación es fantástica. Pero la presentación no es lo único que vale en la gastronomía: el sabor, la consistencia, la cocción, son muchas cosas las que intervienen para decir que algo está bien. Y esto está muy bien”.
Giralt, a su vez, optó por presentar cupcakes de vainilla con frosting de frutilla, arándanos y chocolate rallado. “Hay cupcakes. Usaste la leche condensada con la manteca y quedó un frosting muy simple y muy sabroso. Creo que la emoción te jugó a favor”, evaluó Betular.
Karina Mazzoco también apostó por lo clásico: cupcakes de vainilla con corazón de chocolate blanco, frutos rojos y topping de dulce de leche. La exconductora de A la tarde llamó al plato “Plan C”, y explicó que varias cosas no salieron como esperaba y tuvo que adaptarse. Botana resaltó la importancia de que haya podido resolver sobre la marcha y agregó: “El bizcocho está muy bien; no se te quemaron. La próxima, tiralos a hacer un poco más altos. Están riquísimos”.
Antes de que la concursante volviera a la estación, la conductora le recomendó que no volviera a hacer hincapié en sus propios errores. “Mentí como hacían sobre mí en tu programa”, disparó.
La anteúltima en pasar fue Juli Poggio, que no quedó muy conforme con la cobertura de sus “blueberry lemon cupcakes”. “Estamos ante otro clásico: arándanos y limón. Si vos arruinás un clásico estás para darte el delantal negro. Pero no es el caso. Está muy bien la cantidad de arándanos que le has puesto, porque hace que se sienta superhúmedo, que se sienta cuando lo mordés. Pero es más un baño que un frosting lo que hiciste”, indicó Betular.
Por último, Gregorio Roselló, el único que decidió no usar la receta que les facilitó la producción sino una propia, presentó sus cupcakes de chocolate con frosting de vainilla, frutillas y chips de chocolate. “Mi consejo es que sigas una receta que sabés. La pastelería es complicada”, indicó Botana. E Irigoyen completó: “Yo siento que tiene demasiada harina... Tiene gusto a harina cruda”. Betular, a su vez, indicó que los cupcakes no tenían sabor.
Después de deliberar, los tres miembros del jurado llamaron primero a Luck Ra, Hernán, Robles, Poggio y Vernaci para anunciarles que pasaban a la próxima ronda.
Inmediatamente, hicieron pasar a Mazzocco, Geuna, Giralt y Migliore; los cuatro mejores platos de la noche. La merecedora de la medalla de oro fue la periodista y la plateada para el periodista deportivo.
Para el final, quedaron Lerner y Roselló, los dos peores. Y quien finalmente se alzó con el delantal negro, que lo llevó directamente a la noche de eliminación, fue el influencer.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.