Hasta 630 km, Gemini a bordo y espacio de sobra: este eléctrico quiere demostrar que la practicidad también puede tener gancho
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Abrir el maletero quizá no sea lo más emocionante en la presentación de un coche, pero en el nuevo Polestar 4 SUV ayuda bastante a entender por dónde van los tiros. Polestar ha tomado la base del modelo que ya conocíamos y ha cambiado justo una de sus partes más llamativas. La trasera es ahora más recta, vuelve la luneta posterior y aparece mucho más espacio para equipaje. El resultado mantiene buena parte de la tecnología y las prestaciones del Polestar 4, aunque con un enfoque bastante más práctico.
Puede alcanzar 630 kilómetros WLTP, ofrece hasta 544 CV con dos motores y utiliza una batería de 100 kWh. Con la segunda fila abatida, el maletero llega a 1.665 litros, mientras que el almacenamiento total alcanza los 1.680 litros.
También hay novedades que van más allá del espacio. La batería puede suministrar electricidad a dispositivos externos mediante Vehicle-to-Load, aparece un modo específico para acampar y Google Gemini se integra en el coche para permitir conversaciones mucho más naturales que los comandos de voz tradicionales.

Polestar también pone cifras a su impacto ambiental. La marca declara 20,2 toneladas de CO₂ equivalente hasta la salida de fábrica para la versión de un motor y 21,1 toneladas para la de dos. Y ahí está parte de lo interesante de este SUV. No todo gira alrededor de correr más o de tener más pantallas. También hay más espacio, nuevas formas de aprovechar la batería y funciones pensadas para hacer el coche más útil en el día a día.
Recuperar la luneta trasera cambia bastante más de lo que parece
Uno de los rasgos más comentados del Polestar 4 original fue precisamente la ausencia de cristal posterior. Una cámara enviaba la imagen a un espejo digital y sustituía la visión directa hacia atrás. El Polestar 4 SUV recupera una luneta convencional y monta de serie un retrovisor tradicional, aunque el digital seguirá disponible como opción. El cambio llega acompañado de un techo más recto y un portón más vertical, dos decisiones sencillas que permiten aprovechar mucho mejor el espacio. También aparecen barras de techo capaces de soportar hasta 100 kg en movimiento. Polestar ha optado aquí por una fórmula menos coupé y bastante más funcional, algo que encaja muy bien en un SUV pensado para viajar.

1.665 litros dan bastante juego
El maletero ofrece 530 litros hasta la altura de los respaldos y llega a 655 litros aprovechando el espacio hasta el techo. Al abatir la segunda fila en proporción 60/40 aparecen 1.665 litros, y la cifra total sube hasta 1.680 litros si contamos el resto de compartimentos. La nueva carrocería también beneficia a quienes viajan detrás, que ganan 2,5 centímetros de espacio para la cabeza. Son mejoras menos vistosas que hablar de aceleraciones o potencia, pero seguramente se noten mucho más en el uso diario.

Con un solo motor llega hasta 630 kilómetros
La versión de acceso monta un motor trasero de 200 kW, equivalentes a 272 CV, y entrega 343 Nm de par. Hace el 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y homologa hasta 630 kilómetros WLTP. No le falta precisamente potencia y, además, es la variante que más lejos puede llegar con una carga. Para un SUV que también quiere funcionar bien en viajes largos, esa combinación de prestaciones y autonomía tiene bastante sentido. El modelo de dos motores corre mucho más, sí, pero también deja algunos kilómetros por el camino.

544 CV para quien quiera algo más
El Dual motor añade tracción integral y eleva la potencia hasta 400 kW, unos 544 CV, con 686 Nm de par. El 0 a 100 km/h baja hasta 3,9 segundos y la autonomía se sitúa en 600 kilómetros WLTP. Son cifras muy serias para un coche de este tamaño y también reflejan hasta qué punto la potencia se ha disparado con la llegada de los eléctricos. Cuando un SUV familiar ya puede bajar de cuatro segundos en el 0 a 100, empiezan a importar todavía más otros detalles como el confort, el tacto de la dirección, el comportamiento del chasis o la eficiencia.

Los dos utilizan una batería de 100 kWh
No hay diferencias de capacidad entre versiones. Ambas montan una batería de 100 kWh y admiten hasta 200 kW de carga en corriente continua. En determinados mercados también pueden aceptar hasta 22 kW en corriente alterna. Polestar no facilita un tiempo concreto para pasar del 10 al 80 %, así que esos 200 kW no sirven por sí solos para saber cuánto tardará realmente: la temperatura y la curva de carga también influyen. Lo que está claro es que hablamos de una batería grande, necesaria para superar los 600 kilómetros homologados y que también tiene implicaciones en peso, materiales y fabricación.

Polestar también pone cifras a la huella de carbono
La marca publica la huella de carbono cradle-to-gate, que comprende desde las materias primas hasta que el vehículo sale de fábrica. La cifra es de 20,2 tCO₂e para el Rear motor y 21,1 tCO₂e para el Dual motor. No representa todas las emisiones que generará el coche durante su vida útil, ya que, por ejemplo, queda fuera la electricidad consumida durante años de circulación. Aun así, permite conocer una parte del impacto que normalmente no aparece junto a las especificaciones de un automóvil. Polestar señala además el uso de electricidad 100 % renovable en la fabricación de las celdas, aluminio producido con energía renovable y un 23 % de aluminio reciclado.

Los materiales del interior también tienen algo que contar
La tapicería MicroTech de serie utiliza un soporte fabricado con PET 100 % reciclado, mientras que la superficie contiene un 53 % de material de origen biológico atribuido. La opción Tailored Knit llega al 89 % de PET reciclado y utiliza tejido 3D para reducir residuos durante su fabricación. Incluso el cuero Nappa opcional cuenta con trazabilidad de origen y, según Polestar, procede como subproducto de la industria alimentaria. Cada vez importa menos solo cómo se ve o cómo se siente un material. También empieza a pesar de dónde viene y cómo se ha producido.

Una batería de 100 kWh también puede servir para enchufar cosas
El Vehicle-to-Load (V2L) permite utilizar la batería para alimentar dispositivos externos. A través de un adaptador específico, el sistema puede entregar hasta 3,3 kW a 230 voltios, suficiente para conectar herramientas, equipos de acampada o distintos aparatos electrónicos. El conductor puede marcar además un nivel mínimo de batería para que el coche deje de suministrar energía al llegar a esa reserva. La idea es bastante sencilla, pero abre muchas posibilidades: una batería enorme que pasa muchas horas aparcada también puede aprovecharse para otras cosas. Polestar confirma además que V2L llegará mediante una futura actualización de software a todos los Polestar 4.

También puede convertirse en un pequeño refugio
El nuevo Camping mode está pensado para aprovechar el coche cuando permanece detenido. Permite mantener la climatización, el entretenimiento, la iluminación ambiental y diferentes controles activos, y además puede combinarse con V2L, los puertos USB-C y la toma de 12 voltios. No convierte al Polestar 4 SUV en una autocaravana, claro, pero sí permite utilizarlo de otra manera cuando toca pasar tiempo al aire libre. Buena parte del hardware ya estaba ahí. El software simplemente encuentra nuevas formas de sacarle partido.

Gemini quiere que hablar con el coche sea más natural
La inteligencia artificial también gana protagonismo en el habitáculo. Google Gemini sustituye al sistema tradicional de comandos de voz y permite mantener conversaciones con contexto, incluso encadenando varias preguntas. Según Polestar, puede utilizarse para consultar información del coche, preparar rutas, traducir en tiempo real o acceder a funciones mediante Gemini Live. La gran diferencia está en cómo hablamos con el sistema. En lugar de memorizar órdenes concretas, la idea es expresarnos de una forma mucho más parecida a una conversación normal. Si funciona bien, seguramente acabemos preguntándonos cómo aguantamos tantos años diciendo frases robóticas al coche.

El Performance Pack pone el foco en el chasis
Los 544 CV del Dual motor ya son más que suficientes para casi cualquier situación, pero Polestar ofrece además un Performance Pack para quienes busquen algo más en el apartado dinámico. Incluye amortiguadores activos ZF con una puesta a punto específica, frenos Brembo de altas prestaciones y llantas de 22 pulgadas con neumáticos Pirelli P Zero. La marca también asegura haber trabajado en la dirección y en el ajuste del chasis. Habrá que conducirlo para saber hasta qué punto consigue combinar confort y precisión, pero la intención está bastante clara: Polestar quiere conservar esa parte de su identidad ligada a las altas prestaciones incluso en un SUV familiar.

El techo panorámico también tiene su parte tecnológica
El techo de cristal ofrece de serie 99,5 % de protección UV y puede incorporar opcionalmente tecnología electrocrómica. Una capa laminada permite regular electrónicamente desde la pantalla central la cantidad de luz que entra al habitáculo. Lo más curioso es que se pueden oscurecer zonas concretas del techo, sin necesidad de modificar toda la superficie a la vez. Es otro ejemplo de cómo elementos que antes eran completamente pasivos empiezan a depender también del software.

Se fabrica en Corea del Sur
Todos los Polestar 4 SUV salen de la planta de Busan, Corea del Sur, donde la producción comenzó durante el segundo trimestre de 2026. Las primeras entregas están previstas para el cuarto trimestre. Polestar mantiene así una estructura de producción bastante internacional: la marca es sueca, pero fabrica actualmente vehículos en Asia y Norteamérica, mientras que el futuro Polestar 7 tiene previsto producirse en Europa. El origen de una marca cada vez dice menos sobre dónde se construye realmente un coche, especialmente en una industria donde baterías, electrónica, aluminio y ensamblaje pueden pasar por varios países antes de llegar al comprador.

El precio parte de 57.900 euros
El Rear motor parte de 57.900 euros, el Dual motor de 65.900 euros y la versión equipada con Performance Pack alcanza los 76.300 euros. Hay un detalle importante: Polestar indica que son precios base para Alemania, con IVA incluido y sin gastos de entrega, así que no pueden trasladarse directamente al mercado español. Aun así, dejan bastante clara su posición. El Polestar 4 SUV juega en la categoría de los eléctricos premium, un terreno en el que tener mucha potencia, buena autonomía y una batería grande ya no basta para destacar. De ahí que buena parte de su propuesta gire también alrededor del software, los materiales, la sostenibilidad y las nuevas formas de utilizar la energía almacenada en la batería.

El nuevo Polestar 4 SUV cambia mucho partiendo de una idea sorprendentemente sencilla: una trasera más vertical, una luneta convencional y bastante más espacio. A partir de ahí llegan las novedades tecnológicas. La batería puede alimentar aparatos externos, el coche puede mantener climatizado el habitáculo mientras está aparcado, Gemini permite hablar con el sistema de una forma más natural, el techo regula electrónicamente la entrada de luz y Polestar empieza incluso a mostrar la huella de carbono junto a otros datos del vehículo.

Todo ello se combina con hasta 630 kilómetros WLTP, 544 CV y 1.665 litros de maletero. Y quizá esa mezcla sea precisamente lo más interesante. Sigue habiendo potencia y tecnología de sobra, pero muchas de las mejoras están pensadas para cosas bastante normales: meter más equipaje, viajar con más comodidad, enchufar dispositivos o simplemente mirar hacia atrás a través de una luneta. Con tanta tecnología alrededor del coche eléctrico, hacerlo más práctico sigue siendo una muy buena forma de avanzar.
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