Cómo cultivar ruda en tu jardín para mantener alejados a los insectos

La ruda (Ruta graveolens) es una planta perenne de follaje aromático. Puede sembrarse como ornamental y en los bordes del jardín.
Su olor intenso se asocia con la repelencia de algunos insectos y aunque no sustituye medidas de control de plagas como retirar hojas afectadas, mejorar la ventilación y revisar las plantas con frecuencia sin duda es una alternativa ideal para mantener molestos insectos lejos de tu hogar.
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Elige el lugar: Plántala en un sitio con sol directo durante al menos seis horas al día. También tolera media sombra, pero suele desarrollarse mejor con buena luz.
Necesita suelo suelto y con drenaje rápido. La ruda resiste periodos secos, pero sus raíces pueden pudrirse si el agua se estanca.
Siembra o trasplante: Puedes cultivarla por semilla, división o esqueje. Para semilla, colócala sobre la tierra húmeda y cúbrela apenas: requiere luz para germinar.
Si compras una plántula, abre un hoyo un poco mayor que el cepellón. Deja entre 60 y 90 centímetros de distancia respecto de otras rudas, pues cada planta puede alcanzar cerca de 90 centímetros de alto y ancho.
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Riego y cuidados: Riega al momento de plantar. Después, deja secar la capa superficial del suelo antes de volver a regar. Evita mantenerla encharcada.
No requiere demasiado fertilizante. Un sustrato moderadamente fértil y bien drenado suele ser suficiente. Al inicio de la primavera, recorta las ramas secas o leñosas para mantener una forma compacta.
Dónde colocarla: La ruda puede ir en borduras, macetas grandes o cerca de zonas de paso del jardín. Su aroma se intensifica cuando se rozan las hojas.
Puede acompañar rosales y otras plantas ornamentales, pero conviene no confiar únicamente en ella para proteger cultivos. Un experimento de campo con rosas no encontró que intercalar ruda redujera de forma significativa los escarabajos japoneses, por lo que su efecto como repelente puede ser limitado según la plaga y el entorno.
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Precauciones: Usa guantes y manga larga al podarla o manipularla. La ruda puede causar irritación o dermatitis por contacto, sobre todo con exposición al sol. Mantén la planta lejos de niñas, niños y mascotas, y evita consumirla o preparar tés con ella sin orientación profesional.
La ruda tolera sequía y suelo pedregoso, pero no exceso de agua. También atrae polinizadores y sirve de planta hospedera para algunas mariposas, por lo que puede aportar biodiversidad al jardín.

La ruda no es una planta exigente. Crece en suelos de fertilidad moderada e incluso pobres, siempre que tengan buen drenaje.
El exceso de fertilizante, en especial de nitrógeno, puede provocar tallos débiles, crecimiento desordenado y menor aroma en las hojas.
1. Composta madura: Es la opción más segura para ruda plantada en jardín. Aplica una capa delgada, de 1 a 2 centímetros, alrededor de la base al inicio de la primavera. No la pegues al tallo.
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La composta mejora la estructura del suelo y aporta nutrientes de forma gradual. Es suficiente para la mayoría de las plantas establecidas.
2. Humus de lombriz: Funciona bien si la ruda se ve pálida, crece poco o está en una maceta con sustrato agotado. Mezcla una pequeña cantidad en la superficie del sustrato o incorpora alrededor de 10% al trasplantarla.
No hace falta aplicarlo con frecuencia: una vez en primavera y otra a mediados del verano basta.
3. Fertilizante granulado balanceado de liberación lenta: Úsalo solo si el suelo es muy pobre o si la planta está en maceta. Busca una fórmula balanceada, como 10-10- 10, y aplícala a dosis baja, de acuerdo con la etiqueta del fabricante.
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Haz una aplicación al inicio de la temporada de crecimiento. No pongas el producto sobre el tallo ni en suelo seco; riega después para que los nutrientes lleguen a las raíces.
4. Fertilizante líquido suave para maceta: Una ruda en contenedor puede necesitar nutrientes antes que una sembrada en tierra. Un fertilizante líquido balanceado, diluido a media dosis, puede aplicarse cada cuatro a seis semanas durante primavera y verano.
Suspende las aplicaciones en otoño e invierno, cuando el crecimiento disminuye.
Qué evitar
- Fertilizantes altos en nitrógeno, como 20-20-20 o fórmulas para “crecimiento verde”, salvo que un análisis de suelo indique una deficiencia.
- Aplicaciones semanales o en grandes cantidades.
- Estiércol fresco, porque puede quemar raíces y alterar el equilibrio del sustrato.
- Fertilizar una ruda recién trasplantada y estresada: espera dos o tres semanas para que se adapte.

Antes de agregar fertilizante, revisa el drenaje. La ruda tolera sequía y suelo rocoso, pero puede sufrir pudrición de raíz en tierra constantemente húmeda. Si luce sana y crece de forma normal, no necesita fertilizante adicional
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