Pocos lo saben: cómo cultivar menta en una maceta y tener una planta aromática que crece rápidamente

La menta es una de las plantas aromáticas que pueden cultivarse en espacios reducidos, incluso cuando no se dispone de un jardín. Una maceta ubicada en un balcón, una terraza o cerca de una ventana puede ser suficiente para tenerla en casa.
Su crecimiento rápido permite obtener una planta frondosa en poco tiempo cuando encuentra condiciones adecuadas. Además, sus hojas pueden utilizarse para preparar bebidas, infusiones y distintas recetas.
Uno de los aspectos que requiere más atención es el recipiente. La menta desarrolla raíces y tallos con facilidad, por lo que necesita espacio para expandirse y un sistema de drenaje que permita eliminar el exceso de agua.
También es importante encontrar un lugar con buena iluminación. Eso si, aunque necesita luz para desarrollarse, en zonas de temperaturas elevadas conviene evitar que quede expuesta durante muchas horas al sol directo más intenso.
Para comenzar, se puede utilizar una planta pequeña o un esqueje. La maceta debe tener varios agujeros en la base y contar con espacio suficiente para que las raíces puedan desarrollarse.
Entre los puntos más importantes para cultivar con éxito menta en una maceta se destacan:

- Elegir la maceta. Como se dijo, se recomienda utilizar un recipiente mediano con buen drenaje y suficiente espacio para el crecimiento de las raíces.
- Preparar el sustrato. Conviene utilizar una mezcla fértil y suelta que permita el paso del agua. Un sustrato universal combinado con compost puede ser una alternativa.
- Plantar la menta. Colocar la planta en el centro del recipiente y cubrir las raíces con tierra sin compactarla demasiado. Después, realizar un riego moderado.
- Buscar un lugar luminoso. La menta necesita buena cantidad de luz. En regiones calurosas, es preferible protegerla del sol directo durante las horas de mayor intensidad.
Cómo regar la menta
La menta prefiere un sustrato ligeramente húmedo, pero no encharcado. Antes de volver a regar, se puede comprobar con un dedo el estado de los primeros centímetros de tierra.
Durante los días calurosos puede necesitar agua con mayor frecuencia. En cambio, cuando las temperaturas son más bajas, el consumo disminuye. El drenaje resulta fundamental porque el exceso de agua puede afectar las raíces.
La Extensión de la Universidad de Minnesota señala que las plantas cultivadas en recipientes suelen requerir un control más frecuente de la humedad y que la mayoría prefiere un suelo húmedo, pero no saturado. También recomienda que las hierbas cultivadas en macetas cuenten con agujeros de drenaje.

Por qué conviene cultivarla en una maceta
La menta pertenece a la familia de las lamiáceas y puede expandirse con rapidez. Por este motivo, mantenerla en un recipiente permite controlar mejor su crecimiento y evitar que ocupe más espacio del previsto.
Con luz suficiente, humedad regular y un sustrato que drene bien, puede mantenerse como una planta aromática para tener a mano durante buena parte del año.
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