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Thursday, October 29, 2026

Raúl García, primer animador español en Disney: "Cuando Robin Williams entraba en el estudio de sonido y empezaba a grabar, de cada línea de diálogo te daba quince minutos de improvisación"

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El singapurense Ervin Han y el madrileño Raúl García codirigen la cinta que tomó el relevo de 'Arco' (U. Bienvenu, 2025) al llevarse el Cristal a la Mejor Película de Animación del Festival de Annecy. Histórico triunfo en el que, por primera vez, una cinta patria conquistaba el máximo premio del certamen. Pionero de nuestra animación, García fue el primer dibujante español contratado por Walt Disney Studios, participando en clásicos como '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' (1988), 'La bella y la bestia' (1991), 'El rey león' (1994), 'Pocahontas' (1995), 'Fantasía 2000' (1999), 'El jorobado de Notre Dame' (1996) o 'Aladdín' (1992), donde fue responsable de dar vida al azulado genio doblado por Robin Williams en su versión original.

En las últimas décadas, Raúl García ha dirigido títulos como 'El lince perdido', ganadora del Goya en 2008, y la antología basada en relatos de Edgar Allan Poe 'Extraordinary Tales' (2013). Ahora, une fuerzas con Han para narrar el misterio al que se enfrenta una reportera cuando investiga a una legendaria violinista y el instrumento que guarda su secreto. 'La violinista', a concurso en la Sección Oficial de la 71ª Seminci de Valladolid (la única de animación en su categoría), confirma la capacidad del género para abordar historias complejas y universales, y reivindica que este cine no es solo cosa de niños, una idea que García lleva décadas defendiendo.

la violinista

Wanda Visión

Llegas a Valladolid después de haber ganado el Cristal al mejor largometraje en Annecy. ¿Qué supone este premio histórico para el cine de animación español?

Que den un premio de esta categoría a una película española siempre es bueno y da un rayo de esperanza: significa que lo estamos haciendo bien. Hay bastante producción española de animación que tiene poca repercusión y este reconocimiento puede animar, nunca mejor dicho (risas), a echarse al ruedo de los festivales e intentar promocionar las películas. Entre 'La violinista' y 'Decorado' (Alberto Vázquez, 2025) hemos descubierto que el cine español de animación existe, es competitivo, funciona y gusta a la gente. El problema es que eso no se refleja luego en la taquilla ni en el número de personas que van al cine. Queda muy bonito en festivales, pero nuestra misión es que la gente vaya a verla. Seguimos teniendo esa barrera mental de considerar que la animación es solo cine para niños, cuando ninguna de las dos es cine infantil.

raul garcia

SEMINCI

Has trabajado tanto en España como en Estados Unidos. ¿Qué tiene la animación española que todavía no hemos sabido vender fuera?

España tiene un montón de muy buenos artistas. En todas las películas de animación que ves, siempre hay algún español. Las películas de Skydance Animation, por ejemplo, se hacen en Madrid con un equipo español al cien por cien. Hay una cantidad increíble de profesionales y cada vez están mejor preparados, pero luego no existe ese tejido industrial que los sostenga. En Canarias, por ejemplo, empiezan a surgir diferentes estudios de 3D que tienen una producción continua y permiten conservar al equipo.

Eso es precisamente lo que diferencia a estudios como Pixar o Disney.

Exacto. Una de las razones por las que Disney, Pixar o Sony son tan buenos no es solo que tengan 200 millones de dólares de presupuesto por película, sino que es la misma gente la que trabaja de una película a otra. Eso les permite saber trabajar en grupo, porque la animación es un trabajo en equipo, pero también evolucionar, continuar su trayectoria artística y crecer. Si trabajas en una película, llegas a un nivel determinado y después no hay continuidad, en la siguiente vuelves a empezar de cero. No hay ese cimiento sobre el que construir: es casi como inventar la rueda continuamente en cada producción.

quien engano a roger rabbit aladdin

Disney

Has trabajado en títulos icónicos de la animación y de Disney. ¿Hay algún personaje o alguna escena de la que estés especialmente orgulloso?

Mis dos momentos maravillosos son mi trabajo en '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' y en 'Aladdin', con el Genio. Yo pongo la misma energía en trabajar en una película de cinco millones de presupuesto que en una de cincuenta, el trabajo es exactamente el mismo, pero la satisfacción de saber que esa película la va a ver gente es lo más importante. Hacer cine no es nada si no hay un público que lo consuma y lo vea. Es una de las cosas que me dan pena del cine español: se producen muchas películas que luego son dificilísimas de ver o, directamente, imposible. Todo ese trabajo de un equipo de gente, que se ha dejado la piel en la animación, y que después no lo haya visto nadie…

En 'Aladdin' trabajaste con Robin Williams, que ponía voz al Genio. ¿Qué recuerdas de él?

Fue algo mágico porque trabajamos mano a mano, cosa que ahora ya no se hace. Nosotros teníamos un guion normal, pero cuando Robin Williams entraba en el estudio de sonido y empezaba a grabar, de cada línea de diálogo te daba quince minutos de improvisación (risas). Podía hacer versiones para adultos, para jóvenes, o incluso imitaba a otros actores, como Jack Nicholson o Robert De Niro. De pronto, la película tomaba un camino totalmente diferente. Y claro, los directores reconocían que aquello era oro molido. Nosotros, como animadores, pensábamos: "Si Robin Williams, como el Genio, imita a Jack Nicholson, vamos a hacer que el personaje se transforme en una caricatura de Jack Nicholson". Eso llevaba la película a otro nivel, mucho más divertido y totalmente improvisado. Robin Williams aportó muchísimo porque no era simplemente un actor leyendo su papel, sino que contribuyó creativamente con muchísimas cosas.

robin williams

Getty Images

Se ha dicho que el malvado coleccionista de juguetes de 'Toy Story 2' está inspirado en tu rostro. ¿Es cierto?

(Risas) Yo creo que no. Creo que fue casualidad, aunque sí que conocía a John Lasseter. Lo que pasó es que, en un Halloween, me disfracé del personaje. Creo que la historia viene de ahí (risas).

Decidiste marcharte de Disney cuando empezaste a sentirte una pieza más de la maquinaria. ¿Cómo ves el momento actual del estudio?

A Disney le ocurrió algo en 1995 con 'Toy Story', que fue una revolución. No era una película de Disney inicialmente, sino de Pixar, un estudio independiente que Disney acabó fagocitando. John Lasseter, que estaba al frente de Pixar, pasó a ser el jefe de Disney Animation. Fue un proceso un poco extraño. Por otro lado, el éxito de 'Toy Story' hizo que en Disney empezaran a pensar que la animación 2D estaba pasada de moda y que había que cambiarlo todo al 3D.

Y despidieron a gente, claro.

Despidieron a los animadores de 2D, cerraron los estudios y empezaron a competir con ellos mismos, básicamente con Pixar. Entonces llegaron películas como 'Chicken Little' o 'Descubriendo a los Robinsons', que fueron un poco palos de ciego. Hasta 'Enredados' no encontraron su groove, la película que hace que Disney sea Disney. A partir de ahí hubo una época que funcionó muy bien, hasta 'Encanto', en la que parecía que habían encontrado de nuevo la magia del Disney tradicional. Hay una diferencia clara: el lema de Pixar en sus películas es ""Y si...?", donde los personajes parecen tener vida, mientras que en Disney es "Érase una vez", el cuento de toda la vida. Pero en las últimas películas, especialmente 'Raya y el último dragón' y 'Vaiana', creo que el estudio vuelve a perderse un poco. Siguen buscando su identidad. 'Frozen' vuelve a ser Disney, pero creo que está entre el sí y el no.

buzz aldrin buzz lightyear

Disney

¿Ha cambiado las reglas la Inteligencia Artifical?

Sí. Ahora mismo la IA imita el estilo Disney y, de pronto, lo novedoso de la próxima película del estudio, 'Hechizo', se diluye un poco porque la inteligencia artificial ya ha reproducido ese estilo. Es un dilema que tiene Disney y que creo que están afrontando todos los estudios de animación. 'Spider-Man: Un nuevo universo' señaló un camino y 'El gato con botas: El último deseo', otro. Ahora están buscando algo nuevo porque el estilo antiguo ya no funciona igual.

¿Te preocupa? ¿Ves la IA como una amenaza?

Es un tema complicadísimo. Creo que de nada sirve mesarnos los cabellos pensando que está aquí para quitarnos el trabajo, porque cuando apareció la animación por ordenador ocurrió lo mismo y al final todos la hemos asimilado. La inteligencia artificial está aquí para quedarse. Como dice Guillermo del Toro, no hay que temer a la inteligencia artificial, sino a la estupidez natural. Creo que, como animadores, tenemos que ver qué funciona y qué no, y aplicarla al proceso de forma creativa. El problema es que se está utilizando demasiado la inteligencia artificial generativa de una forma fácil, porque regurgita estilos, roba animaciones e imita otras cosas. Pero creo que puede funcionar muy bien dentro de tu propio proceso. En 2D, por ejemplo, el coloreado de los dibujos o añadir sombras serían tareas perfectas para ella, porque son trabajos más mecánicos.

Trabajaste en Disney como animador en 2D. ¿Qué tenía de particular esa forma de trabajar?

Lo más chocante era que las películas se dividían entre los animadores por personajes, no por secuencias. En un estudio de animación normal, te asignan una secuencia y animas lo que salga en ella: si hay uno o dos personajes, haces esos; si hay una batalla con cuarenta caballos, te los comes todos. En Disney te asignaban un personaje determinado y hacías ese personaje durante toda la película. Eso tenía mucho sentido porque llega un momento en el que ya has aprendido a dibujarlo y esa barrera desaparece. Entonces te concentras en la performance, en la actuación, en lo que el personaje piensa y hace. Me parece una de las claves para que los personajes tengan esa personalidad.

hercules disney poster

Disney

¿Por ejemplo?

Además del Genio en 'Aladdin', en 'Hércules' animé a Filoctetes y Andreas Deja tenía a Hércules. Cuando los dos personajes interactuaban, se producía un intercambio: yo hacía mis bocetos, él cogía esos bocetos y añadía a Hércules y sus acciones; después yo volvía sobre los suyos y hacía mis dibujos. Era una forma de narrar la escena entre los dos. Lo mismo ocurría con el clean-up, el proceso de limpiar los dibujos para llegar a la línea final. Se aplicaba el mismo sistema: un personaje, un animador. De hecho, yo animé una escena en la que el Genio está bajo el control de Jafar y Aladdin le pide un deseo. El Genio le dice que no puede ayudarlo y se transforma en Jafar. Pues yo hice la animación, pero cuando pasó al departamento de clean-up, los dibujos fueron al equipo de Jafar, no al mío, para que el personaje mantuviera el modelo y el mismo lenguaje gráfico que el villano.

Después de tantos años de carrera, ¿de qué proyecto estás más orgulloso?

Obviamente, del Genio de 'Aladdin' y de mis propias películas. Creo que 'Extraordinary Tales' es una película que no se ha visto demasiado y con la que me lo pasé súper bien. Como era el productor, el director, el escritor y todo, no había limitaciones en lo que podía hacer. Fue una película precursora de muchas cosas, porque fue la primera en la que se hizo un renderizado no realista. Después lo han utilizado en 'Spider-Man' y un montón de estudios pero, aunque nadie se enterase de que yo lo hice, fue uno de los primeros casos en los que se empezó a trabajar con CGI en una textura como un estilo de acuarela; en mi caso, con dibujos de Goya. Es otro ejemplo de la gran calidad que existe en la animación española.

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