Inician los alegatos: las pruebas a favor y en contra de los médicos acusados por la muerte de Diego Armando Maradona

A casi seis años del fallecimiento de Diego Armando Maradona, el juicio por su muerte entró en una etapa decisiva. Después de 45 audiencias y más de 100 declaraciones de testigos e imputados, este jueves 8 de octubre comenzarán los alegatos de cierre, instancia donde la Fiscalía buscará sostener la acusación de homicidio simple con dolo eventual.
Son siete los acusados: el exmédico personal y neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el jefe de enfermería Mariano Perroni, el clínico Pedro Di Spagna, y la coordinadora de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini.
Todos enfrentan una posible condena de entre ocho y 25 años de prisión por la muerte de astro transandino, ocurrida el 25 de noviembre de 2020. Los fiscales adjuntos de San Isidro Patricio Ferrari y Cosme Iribarren expondrán sus alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, en Buenos Aires.
Las querellas se alegarán entre este jueves y el miércoles 14 de octubre. Mientras que los defensores lo harán entre el 20 y 22 de este mismo mes. En ese sentido, el juez Alberto Gaig fue categórico al prohibir las lecturas extensas de pruebas y nuevas producciones de audios durante los alegatos. Su advertencia apunta a encuadrar los alegatos como análisis jurídico del material ya producido, no como un nuevo desfile de pruebas.

Acusaciones y defensas
La tesis central de la Fiscalía y las querellas señalan que Maradona habría agonizado durante doce horas sin recibir la atención médica que su estado requería. Finalmente, falleció como consecuencia de un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva reagudizada y una miocardiopatía dilatada. En la acusación se consigna que no habría sido un accidente imprevisible, sino que el resultado de una serie de negligencias.
No obstante, la defensa de los acusados asevera que su deceso se produjo a raíz de un evento cardíaco agudo, súbito e imprevisible, que ningún equipo médico habría podido anticipar ni revertir.
Entre los alegatos y múltiples pruebas presentadas, dentro del proceso investigativo se presentaron pruebas que tanto a favor como en contra de los diferentes inculpados.
Quiénes son los acusados
Leopoldo Luque
Leopoldo Luque, médico de cabecera de Maradona, tiene como principal estrategia defensiva negar su rol como médico a cargo, asegurando haber coordinado diferentes aspectos de la atención. No obstante, más de 50 testigo lo señalan como tal. Se probó que convenció a Dalma y Giannina, hijas del 10, de tratar a su padre en un domicilio, a pedido de un empleado del bufete de Matías Morla, abogado y apoderado del futbolista. No obstante, más allá de las razones económicas detrás de la decisión, el propio Maradona no deseaba estar internado en una clínica.
Un estudio realizado poco antes de su muerte arrojó resultados normales y, tras operarlo de un hematoma subdural, los anestesiólogos de la Clínica Olivos consideraron que tenía bajo riesgo cardíaco. Sin embargo, debido a sus graves antecedentes, que eran de público conocimiento, varios testigos aseguraron que una cardiopatía como la que él tenía se estabiliza pero no se cura.
Por otra parte, se demostró que Luque impidió que le hiciera un estudio del corazón más profundo y que Maradona dejó de tomar un medicamento para la hipertensión. También se le acusa de ignorar las advertencias sobre su hinchazón, viéndose comprometido por un audio donde le responde al masajista: “Ya se va a deshinchar”. En mensajes, Luque expresa estar exhausto y frustrado al no poder ayudarlo, pero nunca presentó su renuncia.

Agustina Cosachov
La psiquiatra Agustina Cosachov aplicó un plan psicofarmacológico para los problemas de adición y diferentes patologías derivadas de Maradona, según señalan las pruebas. El 10 falleció sin rastro de drogas y alcohol en sangre, lo que completa parte de su defensa.
Eso sí, también se desmarcó de su rol de “médica tratante”, pese a que figura así en los documentos del astro. Junto a Luque, firmó el acta de salida del 10 de la clínica sin leerla y aceptaron menos prestaciones de las que la psiquiatra había solicitado a la empresa Swiss Medical.
Demostró interés en la salud de Maradona al intentar comunicarse con los enfermeros que estaban en el domicilio, a pesar de que Swiss Medical lo prohibió. También consideró que una clínica psiquiátrica era la mejor alternativa, pero sostuvo que el ingreso debía ser voluntario, ya que el 10 no cumplía los requisitos legales para un ingreso involuntario, algo que fue corroborado por varios testigos. La internación domiciliaria terminó siendo la mejor opción posible.

Nancy Forlini
Nancy Forlini fue la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical y el nexo entre los médicos de Maradona y la empresa. Algunos la señalan como la persona a cargo del tratamiento en la residencia. En contraste, ella aseguró que su tarea consistía en recibir y autorizar órdenes médicas y sostuvo que los roles estaban definidos.
En su versión, asegura que Cosachov le indicó que los médicos tratantes era ella junto a Luque, y que ellos tomaban las decisiones médicas.
Sin embargo, prohibió al equipo de enfermería contactar a los médicos personales del exfutbolista. “Sería una lástima que te fueras del equipo si volvés a contactarlos”, le dijo al jefe de enfermeros. Además, tomó conocimiento de que Maradona tuvo taquicardia la noche anterior a su fallecimiento, a través de un grupo de WhatsApp en el que no estaban los dos anteriores mencionados, por indicaciones de ella misma. No hizo nada al enterarse de ello.
Pedro Di Spagna
El clínico Pedro Di Spagna también rechazó ser el médico tratante de Maradona. Lo visitó el 12 de noviembre en calidad de “interconsultor” de Swiss Medical y ordenó estudios que nunca se realizaron. Cuando intentó acudir nuevamente, el miércoles 18, el propio astro se negó a recibirlo.
Cosachov le indicó a Forlini que esperaran hasta el sábado para volver a intentarlo, pero Forlini le transmitió a Di Spagna que lo hiciera “a partir del martes”. La visita se reprogramó para el miércoles 25 de diciembre, día de la muerte de Maradona.
Pese a su disposición de atender al 10, él mismo y sus médicos lo impidieron. Sin embargo, al igual que Forlini, a través del mismo grupo, se enteró de que Maradona tenía taquicardia, algo que dejó pasar. “Ponerme en el rol de médico tratante es indignante”, aseguró.
El resto de acusados
También están acusados el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el psicólogo Carlos Díaz, pero no se presentaron pruebas de peso contra ellos. La enfermera Dahiana Gisela Madrid será juzgada en un proceso paralelo que todavía no tiene fecha.
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