El origen de la rivalidad de Merentiel con San Pablo y su vuelta a una ciudad especial

La última vez que Miguel Merentiel estuvo en la ciudad de San Pablo se fue con Boca clasificado a una final de la Copa Libertadores. Fue en octubre de 2023, ante Palmeiras, el club por el que había pasado apenas unos meses antes. Y aquella noche, en el Allianz Parque, la Bestia fue protagonista: en una corrida que todavía se recuerda, dejó pagando a Gustavo Gómez y terminó asistiendo a Edinson Cavani para el 1-0. Al final sería 1-1 y clasificación por penales. Ahora, casi tres años después, el goleador xeneize vuelve a este terreno conocido. Y ahora va por el pase a una semifinal internacional.
Pero esta vez el rival será otro grande paulista. Y el uruguayo llega con una historia particular con ambos. En la ida, en la Bombonera, fue quien marcó el 1-0 ante San Pablo y, después de convertir, no se guardó nada: se acercó hacia el sector donde estaban los cerca de 2.000 hinchas visitantes, los miró desafiante y realizó algún gesto. Ahora le tocará volver a esa ciudad que conoce, pero para enfrentar al equipo que sufrió su festejo y al que ya le había generado un problema en Buenos Aires.
La delegación dejó Boca Predio para volar desde Ezeiza rumbo a San Pablo. Video DSPORTS
Merentiel sabe lo que significa jugar en San Pablo. También sabe lo que es enfrentar al Tricolor. Como jugador de Palmeiras lo hizo una sola vez: fue el 16 de octubre de 2022, por el Brasileirao, en un 0-0 en el Allianz Parque. Aquel paso por el Verdão, sin embargo, fue muy diferente al presente que disfruta en Boca.
Llegó a Palmeiras en 2022 junto con José Manuel López. El Flaco era una de las grandes apuestas del club y Merentiel competía por minutos en un ataque con mucha competencia. En total disputó apenas 11 partidos y convirtió dos goles. Abel Ferreira incluso señalaba que todavía tenía mucho por crecer y que debía soltarse más.
Jugada de Merentiel y gol de Cavani a Palmeiras en 2023.
Jugada de Merentiel y gol de Cavani a Palmeiras en 2023.
En septiembre de aquel año, después de más de un mes sin jugar, volvió a entrar y convirtió ante Bragantino. Lo festejó con tanta bronca que terminó rompiendo un cartel de publicidad. “Es un desahogo cuando hacés un gol después de bastante tiempo”, explicó.
Y ahí aparece una de esas vueltas que tiene el fútbol. Boca había preguntado por el Flaco López, una operación que resultaba muy difícil porque Palmeiras no quería desprenderse de él. Y entonces apareció Merentiel, que estaba mucho más relegado. En febrero de 2023 llegó a préstamo al Xeneize. Lo que parecía una alternativa terminó siendo una elección que cambió la historia reciente del club.
Video: ESPN
Porque aquella Bestia que todavía buscaba su lugar en Palmeiras se transformó en un delantero decisivo para Boca. Después del gol a San Pablo, ya son 61 tantos en 178 partidos con la camiseta azul y oro. En esta Sudamericana es, además, el goleador del equipo con tres: O'Higgins, Recoleta y San Pablo. Y llega encendido: marcó cuatro goles en sus últimos seis partidos.
Por eso el regreso a San Pablo tiene algo de círculo cerrado. Allí pasó sin lograr afirmarse con Palmeiras. Allí volvió en 2023 y fue una de las figuras de una noche en la que Boca eliminó al Verdão y llegó a una final. Y allí regresa ahora convertido en una de las principales cartas ofensivas de Boca, después de haberle marcado al São Paulo y de haber provocado a su gente.
La ciudad ya lo conoce. Palmeiras también. Y San Pablo acaba de volver a descubrirlo. Esta vez, la Bestia vuelve por otra semifinal.
Merentiel le convirtió a San Pablo en la ida en la Bombonera.
Merentiel le convirtió a San Pablo en la ida en la Bombonera.

Mirá también
Con Bacidalupe, el uno por uno de los 51 pibes que debutaron en Boca en la era Riquelme

Mirá también
La llave de la Copa Argentina: se define el segundo semifinalista

Mirá también
La llave de la Copa Sudamericana: con Boca, así se definen los semifinalistas
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.