Gilberto López y Rivas: CNI: 30 años de organización, lucha y resistencia
l pasado 7 de septiembre tuvo lugar un conversatorio en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM en torno a los 30 años de organización, lucha y resistencia del Congreso Nacional Indígena (CNI), con la significativa presencia de su vocera María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, representantes de pueblos originarios e integrantes de la academia comprometida con estas causas libertarias.
Con un auditorio rebosante de juventud entusiasta y solidaria, se celebraron estos primeros 30 años del accidentado caminar del CNI, desde su fundación el 12 de octubre de 1996, con el compromiso fundacional concretado en el trascendente resolutivo de su primera Asamblea Nacional, en Milpa Alta, el 20 de noviembre de ese año, en el que se comprometía a “asumir y defender el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés Sakamchen de los Pobres, así como seguir caminando juntos para crecer en la unidad y para hacer operativos los consensos y acuerdos ya tomados”.
En ese histórico encuentro, el CNI reiteraba “que nuestra forma de ser y de entender la vida, como pueblos indígenas, no busca reproducir las formas de dominación o de control con que durante tantos años nos han oprimido los grupos de poder en el país, sino por el contrario, establecer nuevas formas de vivir la democracia, basándonos en los principios siguientes: 1. Servir y no servir. 2.- Construir y no destruir. 3.- Obedecer y no mandar. 4.-Proponer y no imponer. 5.- Convencer y no vencer. 6.- Bajar y no subir. 7.- Enlazar y no aislar.”
En esta asamblea, se resolvió integrar 10 grupos de trabajo que se dedicarían a asuntos esenciales a partir del seguimiento y la verificación de los Acuerdos de San Andrés, como legislación indígena, tierra y territorio, justicia y derechos humanos, autodesarrollo económico y bienestar social, cultura y educación, comunicación, mujeres, jóvenes e indígenas migrantes.
Para recordatorio de los neoindigenistas de Estado que hoy, de nueva cuenta, desde el Instituto Nacional de las Colonias Internas (INCI) promueven e imponen en asambleas a modo, que contravienen la legislación nacional e internacional, controvertidos y densos documentos que pretenden ser la base de una iniciativa de reforma constitucional y legal en materia de derechos indígenas, la Comisión Técnica Legislativa del CNI, el 6 de noviembre de 1996, propuso la reforma de 20 artículos constitucionales, a partir del reconocimiento de la autonomía de los pueblos indígenas como el ejercicio concreto de su derecho a la libre determinación en los territorios que ocupan, y el reconocimiento a dichos pueblos a decidir y ejercer sus formas específicas de organización política, jurídica, económica, social y cultural, a designar libremente a sus autoridades comunitarias, municipales y, como pueblos y regiones indígenas, de conformidad con las instituciones y tradiciones propias. En esta propuesta, se adiciona la fracción segunda del artículo 3° de la Constitución para estipular que la educación a impartirse, además de los contenidos nacionales, tomará en cuenta aquellos que se refieran a las condiciones culturales, sociales, económicas y jurídicas específicas de los pueblos indígenas y, por lo tanto, promoverá para todos los mexicanos el conocimiento, respeto y fomento de las diversas culturas existentes en la nación, particularmente la cultura de los pueblos indígenas, y garantizará a éstos una educación bilingüe e intercultural, en todos los niveles. A propósito de las universidades y demás centros de investigación ubicados en regiones donde habiten pueblos indígenas, impulsarán una educación bilingüe y pluricultural, y establecerán la currícula que responda a los intereses de los pueblos indígenas.
En abril de 2001 publiqué en La Jornada un texto con el significativo título de “Traición en el Congreso”, en el que denunciaba la aprobación de una ley que violaba los acuerdos pactados al: a) reducir el reconocimiento de pueblos y comunidades y sus derechos de libre determinación y autonomía a la correlación de fuerzas en los estados; b) cancelar el ejercicio autonómico al ámbito de uno o más pueblos, y en los niveles que lo hagan valer; c) desterritorializar a los pueblos indígenas y negar el uso colectivo de sus tierras; d) introducir de contrabando un candado que legitimaba las formas de propiedad de la contrarreforma salinista al artículo 27 constitucional, que por acuerdo de las partes se discutiría en la tercera mesa del diálogo; e) negar a las comunidades ser reconocidas como sujetos de derecho público; f) minimizar el derecho de los pueblos a la participación política, al establecer acciones de gobierno negatorias de la autonomía por su franco carácter asistencialista, y por considerar a los pueblos indios como “sujetos víctimas” y objetos pasivos de la acción del Estado.
A tres décadas de su fundación, el CNI continúa siendo el referente nacional de la lucha y resistencia de los pueblos indígenas.
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