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Wednesday, September 30, 2026

Las Trillizas de Oro: la favorita de Julio Iglesias, la producción para Playboy que no fue y el proyecto que las trae de regreso

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En la vida de las Trillizas de Oro todo parece mágico. Al menos para el ojo ajeno. Debutaron en televisión de la mano de Pipo Mancera a los 8 años en el programa más visto del momento, Sábados circulares; Palito Ortega les escribió todas las canciones de su primer disco; recorrieron el mundo con Julio Iglesias, que las vio en la tapa de una revista y las convocó para que fueran sus coristas; trabajaron con Carlitos Balá y Pipo Pescador, que también fueron sus ídolos infantiles; se casaron con tres polistas y, entre las tres, tienen 10 hijos y 22 nietos.

María Emilia, María Eugenia y María Laura Fernández Rousse ahora vuelven al mundo infantil con Las Trillizas de Oro y el libro mágico, un álbum que reúne clásicos reversionados y canciones inéditas editado por Babidibu Records y, además, una serie que se llama Las Trixipop, heroínas musicales que acompañan a los chicos a enfrentar sus miedos e inseguridades. En una charla íntima con LA NACION, Eugenia, Emilia y Laura hablan de este nuevo desafío, recorren su historia laboral y familiar, y cuentan anécdotas de estos 66 años compartidos.

-¿De qué se trata El libro mágico, este proyecto que marca su regreso?

María Emilia: -Encontramos un libro mágico que nos cuenta las cosas que tenemos que hacer, pero en un código que nos convierte en las Trixipop, tres personajes de animé. Y cantamos canciones, algunas retro y otras nuevas que nos hicieron Sebastián Mellino y Eduardo Frigerio, que son los productores musicales. La historia es así: nosotras entramos en el sueño de los chicos con una canción, para ayudarlos a solucionar cosas que los preocupan; si la nena le tiene miedo al ruido la canción es “La locomotora”; o si el niño que le teme al ratón cantamos “Susanita”; si le cuesta sociabilizar porque desconfía cantamos “Amiga hermana”; si se enamora “Esa niña está enamorada”. Aprovechamos todas las canciones nuevas o remixadas para solucionarles esas pequeñas dificultades que tienen los niños.

María Eugenia: -Hoy en día, las madres de esta generación están muy atentas a esas cosas que les pasan a los chicos. En nuestra época también estábamos atentas, pero dejábamos que fluyera. No estoy criticando, sino que es una educación diferente. Lo que pasa es que, así como tenemos nosotras mucha información como madres y abuelas, los chicos también tienen mucha información. Y no están formados. Entonces esa información hay que canalizarla.

María Laura: -Antes quizá veías un programa y después apagabas la tele; en cambio ahora los chicos están conectados las 24 horas.

"Con este regreso volvemos a tener 15 años. Nos divierte y nos rejuvenece. Nos dijimos: 'Chicas, es ahora o nunca'. Y es una de las pocas cosas en las que nos pusimos de acuerdo inmediatamente (risas). Porque en muchísimas cosas no estamos de acuerdo" Ricardo Pristupluk

-¿Por qué decidieron volver?

María Emilia: -Nos llamó primero Eduardo Frigerio y nos dijo que, con Sebastián, tenían un proyecto divertidísimo. Nos reunimos y nos encantó. Cada viernes se estrena un nuevo capítulo en Babidibu; ya hicimos dos temporadas de siete capítulos cada una, y en pocas semanas ya grabamos la tercera. Está bueno porque los chicos ven a las Trixipop, pero también a las Trillizas reales; usamos la inteligencia artificial como herramienta.

María Laura: -La vuelta de las Trillizas es con la inteligencia artificial como herramienta, porque la tecnología puede ayudar al humano, pero no comérselo.

-¿Y van a hacer teatro también?

María Eugenia: -Vamos step by step (paso a paso). Nosotros somos de la vieja usanza (risas). Nos cansamos…

-Entonces no les costó aceptar la propuesta…

María Eugenia: -Nos encantó. Estamos en una etapa donde somos abuelas, pero los chicos ya están grandes. Algunos son chiquitos, pero tienen hermanos y a su madre, por supuesto, y su padre. Tampoco dependen tanto de la abuela full time.

María Laura: -Nos entusiasmó el proyecto porque también pensamos en nuestros nietos más chiquitos. Como abuelas, estamos muy presentes en la crianza. Y las voces de los animé las hacen nuestras hijas Sonia, Pilar y Paulina. Entonces, nos entusiasmó esta cosa familiar.

María Eugenia: -Pilar llegó a decirme: “Mamá, qué ilusión que cuando yo era chica te miraba y ahora los que te miran son tus nietos, que son mis hijos”. Y siempre damos el mismo mensaje; agregamos tecnología, pero el espíritu es el mismo.

"Hay que reconocer que tuvimos una vida que, si la hubiéramos elegido, no nos hubiera salido bien. Antes de casarnos, hicimos todo lo que una mujer quiere hacer profesionalmente", dice María EugeniaInstagram: lastrillizasoro

-Son un familión y no debe ser fácil juntarlos a todos, ¿logran hacerlo cada tanto?

María Emilia: -¡Sí! Vinieron a mi casa, que es la más grande. En realidad, vinieron a ver el segundo capítulo, que se estrenó el día del Maestro y no tuvieron clases. Nos juntamos a tomar el té y faltaron siete; así y todo, éramos un montón. Nos juntamos realmente en fechas específicas como el día de la Madre, porque además está nuestra madre que es divina; para los cumpleaños, para Navidad. Cuando es así, somos 50.

-También tienen un emprendimiento de perfumes, en familia…

María Eugenia: -Sí, desde hace casi dos años. Y justamente el perfume fue también un proyecto familiar. La hija de Laura y la hija de Emilia, Sonia y Paulina, que son las que también ponen la voz a las Trixipop, nos propusieron hacer una fragancia que se llama Tres y tiene sándalo, iris y ámbar.

-¿Alguna vez se hartaron de hacer todo juntas?

María Laura: -No, porque tenemos nuestra vida. Tal vez la gente piensa que somos más trillizas de lo que realmente somos. Tenemos una familia muy unida y sabemos que podemos contar con ella. Siempre fue así. Por ejemplo, desde el principio nuestro manager fue nuestro tío Lalo, el hermano de papá; un tío que era soltero, que hablaba tres idiomas, era escenógrafo, le gustaba la decoración; tenía muchos amigos. Era muy amigo, por ejemplo, de Annemarie Heinrich, que era una fotógrafa famosa. Y ella nos hizo las fotos de nuestra Comunión.

-¿Fue él quien las llevó a Sábados circulares?

María Emilia: -No. Teníamos un amigo que trabajaba en Hollywood, que estaba haciendo una serie muy copada en ese año con Sally Field; se llamaba Alejandro Rey y venía una vez al año a la Argentina. Era muy amigo de Pipo Mancera y un día nos dijo de ir a cantar y tocar la guitarra, como lo hacíamos en casa; teníamos 8 años. Y fuimos y nos vio Ben Molar, que nos propuso hacer un disco y Palito Ortega nos escribió las 12 canciones de nuestro LP.

"Cuando terminamos las giras con Julio, un productor indonesio nos contrató y seguimos laburando durante dos años, cantando en inglés con el productor de ABBA, con el productor de Donna Summer, Giorgio Moroder, haciendo televisión en la RAI. Fuimos número uno en Japón", recuerda María Emilia

-¿Pero era un deseo de ustedes?

María Emilia: -No, pero nos divertíamos. En la semana íbamos al colegio y sábados y domingos cantábamos en casa las tres. Todo se fue dando.

María Laura: -A los 13 años nos fuimos a vivir a Venezuela durante dos años. Nos contrataron para hacer dos programas de televisión: Un… dos… trillizas, que era fantasioso, y otro, una vez por semana, que se llamaba Angelitos del demonio. Ahí empezamos a necesitar un manager y fue el tío Lalo que trabajó con nosotras hasta que falleció.

María Eugenia: -Con este regreso volvemos a tener 15 años. Nos divierte y nos rejuvenece. Nos dijimos: “Chicas, es ahora o nunca”. Y es una de las pocas cosas en las que nos pusimos de acuerdo inmediatamente (risas). Porque en muchísimas cosas no estamos de acuerdo.

María Emilia: -Y con la edad tenemos paciencia. Pero estamos muy unidas y casi siempre coincidimos.

-¿Alguna pensó en hacer otra cosa?

María Laura: -Tenemos una vida diferente. Nuestros maridos viajaban y laburaban afuera. Eran polistas. Y nosotras acompañábamos, con los chicos. No existía Internet, y viajábamos con los manuales porque iban al colegio.

María Emilia: -Yo a mi hijo más chico le enseñaba a leer. Nos organizábamos y se podía. Porque era más difícil estar separada de los maridos. Nos adaptábamos…. También era una época en la que el marido no estaba tan presente en lo cotidiano de la crianza.

María Eugenia: -Hay que reconocer que tuvimos una vida que, si la hubiéramos elegido, no nos hubiera salido bien. Antes de casarnos, hicimos todo lo que una mujer quiere hacer profesionalmente. Cuando te casás con un deportista profesional, vivís cuatro meses cada año en un país distinto y solamente estás una temporada en tu país. Es una vida de gitanos. ¿Qué podés hacer? Gimnasia nada más. No podés continuar un estudio.

María Emilia: -Pero nos dábamos el gusto de hacer temporadas cortas, de dos semanas, y viajábamos… Éramos mujeres empoderadas. Y fuimos las primeras en meter a los polistas en el ambiente artístico, porque Susana se casó después con Roviralta (risas).

-¿Qué repaso hacen de la vida que tuvieron?

María Laura: -A veces no me acuerdo de muchas cosas que me cuentan y digo “no soy yo”. Me acuerdo de ciertas cosas que nos marcaron profesionalmente como la película El tío Disparate, donde trabajamos con Carlitos Balá, dirigida por Palito Ortega. De los programas con Pipo Pescador, con Carozo y Narizota. De Julio Iglesias. Pero no es lo que más recuerdo de mi vida pasada, que se mezcla más con mi casamiento, con el nacimiento de mis hijos.

Carlitos Balá y las Trillizas de Oro en la Película El tío Disparate

María Eugenia: -La gente nos recuerda lo que vivimos profesionalmente cuando nos pregunta, cuando manda una foto.

María Emilia: -Cuando terminamos las giras con Julio, un productor indonesio nos contrató y seguimos laburando durante dos años, cantando en inglés con el productor de ABBA, con el productor de Donna Summer, Giorgio Moroder, haciendo televisión en la RAI. Fuimos número uno en Japón. Y todo eso se mezcla con mi casamiento, que fue ese mismo año, en el ‘81.

María Eugenia: -No es que se borra el recuerdo, pero había otras prioridades en ese momento.

María Emilia: -No diría que añoro nuestro pasado profesional… Yo no lo añoro. Lo viví y lo disfruté en el momento.

María Laura: -Si volviera a nacer me gustaría vivir lo mismo.

María Emilia: -¿A vos te gustaría nacer en el mismo contexto?

María Laura: -Sí.

María Emilia: -No, yo no. Haría otra cosa, viviría en otro lugar, con otros padres, otro marido, otras hermanas (risas).

María Eugenia: -A mí me gustaría vivir todo de vuelta, pero en esta época.

-¿Es verdad que cuando las convocó Julio Iglesias no les interesó demasiado la propuesta?

María Emilia: -Teníamos 17 años y escuchábamos otra música: Supertramp, Génesis, música en inglés, rock nacional.

"Julio siempre fue un caballero. Tenemos un buen recuerdo", asegura María Laura sobre la relación con el artista españolInstagram: lastrillizasdeoro

-¿Y entonces?

María Eugenia: -Estábamos por terminar la secundaria y era una gran oportunidad porque era una proyección internacional.

María Laura: -Fue graciosa la forma en que nos enteramos porque nuestro tío Lalo apareció con una remera beige con la cara de Julio Iglesias (risas) y nos dijo “¿qué pasa si este señor la llama para laburar?” Silencio total, en ningún momento dijimos que no.

María Emilia: -Ahí ya nos prendimos. Porque nos gustara o no, era una oportunidad impresionante. Todo se dio sin buscarlo, en un avión. Estaban viajando Juan Alberto Mateyko con Palito Ortega y Julio Iglesias, y en el avión había una revista en la que éramos tapa por la película El tío Disparate. Y parece que Julio le dijo a Palito que tenía que empezar una gira y buscaba coristas; porque hasta ese momento se usaba que el cantante estuviera con la orquesta, pero no había coristas. Y Palito nos sugirió a nosotras y les dijo que cantábamos muy bien. Juan Alberto lo llamó a tío Lalo, y así fue.

María Eugenia: -Hay una anécdota muy graciosa que sucedió durante la primera gira que hicimos con Julio y fue en el ’78. Recorrimos gran parte del país, y el 29 de junio teníamos que estar en un teatro en La Plata y fue el día de la final de Argentina; veníamos de Rosario y nunca pudimos llegar a tiempo. Creo que llegamos cuando faltaban diez minutos para terminar el partido y todos lo escuchamos por la radio… Porque nadie imaginaba que íbamos a llegar a la final. Esa noche Julio no cantó, estábamos los cuatro sentados en la punta del escenario hablando del Mundial con la gente. Las mujeres se morían. Al otro día nos fuimos todos para España.

María Laura: -Julio siempre fue un caballero. Tenemos un buen recuerdo.

-Laura, dicen que eras la preferida de Julio, ¿es cierto?

María Eugenia y María Emilia: -¡Sí, Laura era la preferida! No es un mito. Por ahí íbamos en dos autos y él decía: “Laura, queda un lugar libre, ¿vienes?”

María Laura: -Sabía cuál era cuál de nosotras y nunca se equivocaba. La primera vez que lo vimos fue bajando de un ascensor, nos presentaron, él repitió nuestros nombres y nunca se confundió. Los músicos tampoco…

"A veces no me acuerdo de muchas cosas que me cuentan y digo 'no soy yo'. Me acuerdo de ciertas cosas que nos marcaron profesionalmente como la película El tío Disparate, donde trabajamos con Carlitos Balá, dirigida por Palito Ortega. De los programas con Pipo Pescador, con Carozo y Narizota. De Julio Iglesias. Pero no es lo que más recuerdo de mi vida pasada, que se mezcla más con mi casamiento, con el nacimiento de mis hijos", señala María LauraRicardo Pristupluk

-¿Y qué recuerdo tienen de Carlitos Balá?

María Eugenia: -Era un señor profesional, el primero que llegaba y el último que se iba. Nosotras aprendimos mucho de él... Además, crecimos viéndolo y después trabajamos con él. Los chicos le pedían autógrafos y él se tomaba el trabajo de escribir con una buena caligrafía para que los chicos lo pudieran leer. Tenía un respeto por los niños… Siempre lo admiramos.

María Emilia: -Y nos decía: “¿Cuál de ustedes es la trilliza?” (risas).

María Laura: -Era un enamorado de su familia, de su casa, de su mujer y de su hija. Pasión, adoración tenía. Era cuidadoso, amoroso, protector. Siempre era el payaso. Tuvimos buenos ejemplos alrededor.

-Al inicio de su carrera las invitaron a ser tapa de Playboy y de Interviú, ¿por qué nunca aceptaron?

María Emilia: -Porque no nos enteramos en el momento (risas). No sabemos qué hubiera pasado….

María Eugenia: -Teníamos 17 años, éramos menores. Y tampoco nos servía porque íbamos por otro lado.

María Emilia: -El representante de Julio Iglesias le preguntó directamente a papá y le dijo que las fotos iba a tomarlas David Hamilton, que era muy prestigioso. Nos iban a pagar un palo, que en esa época era un montón. Obviamente, no nos enteramos.

María Eugenia: -Y si nos hubiéramos enterado, no hubiéramos podido hacerlo.

-¿Los maridos acompañan cada una de sus decisiones?

María Laura: -Sí, porque además somos productoras en este nuevo proyecto, y ellos también. Nos acompañan siempre; les fascina. Además, los tres cantan, tocan la guitarra.

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