Octubre de lluvias y barro: municipios han desplegado cientos de funcionarios a trabajos de limpieza durante casi un mes
El aluvión registrado el 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo, Las Condes, fue el primero -y más fuerte- de dos eventos que en menos de un mes sacudieron a la comuna, con rastros que hasta hoy es posible observar. De hecho, la semana pasada una nueva crecida de las quebradas del sector volvió a llenar calles de la comuna de agua y barro, y varios de los trabajos de limpieza que ya estaban avanzados quedaron en nada.
Desde ese mismo 8 de octubre el panorama diario es más o menos similar, con funcionarios municipales y privados intentando despejar las calles del barro que con los días se ha comenzado a secar, lo que conlleva la presencia habitual de polvo. La escena ya es parte del recorrido hacia la precordillera, considerando además que, principalmente con el aluvión, casas, universidades, clínicas y centros comerciales también se vieron afectados.

Aunque menos, algo similar ocurrió el lunes 26 de octubre. Luego de un evento súbito de precipitaciones, se activaron quebradas en el sector, causando estragos, con calles inundadas y otras consecuencias.
Dentro de este último mes, Las Condes es sin dudas la comuna más afectada y su municipalidad tuvo que activar un plan de limpieza de barro y escombros, así como también otras medidas como destapar alcantarillados y ductos de aguas lluvia. A esas labores se han sumado otras municipalidades a modo de ayuda, como la de Providencia o Santiago.
En Las Condes comenzaron con los trabajos de limpieza desde el primer minuto, incluso con funcionarios municipales que son parte de departamentos que poco tienen que ver con el aseo, quienes fueron convocados a colaborar desde el inicio. A ellos se han sumado voluntarios y los propios vecinos. También con maquinaria pesada como retroexcavadoras, camiones tolva, motobombas y motosierras, además de palas y sacos de arena, las diferentes labores se han extendido por más de tres semanas y aún se encuentran en desarrollo, con visibles mejorías.
Si bien el primer evento afectó principalmente a San Carlos de Apoquindo, el segundo se extendió a otros sectores de la comuna, llegando incluso a la Rotonda Atenas, donde hasta el día de hoy se mantienen trabajos de limpieza.
Para agilizar los trabajos se han producido diferentes cortes de tránsito (polígonos de seguridad), así como el llamado a no transitar por determinadas calles, sobre todo las más afectadas como Camino El Alba y avenida General Blanche.
Catalina San Martín, alcaldesa de Las Condes, señala que “como municipalidad hemos desplegado todos nuestros equipos en terreno para enfrentar y superar, lo antes posible, las emergencias que ha vivido nuestra comuna durante las últimas semanas”.
“Desde el primer momento nuestros funcionarios han estado presentes acompañando y entregando apoyo a los vecinos que se han visto afectados, porque sabemos que detrás de cada emergencia hay familias, hogares y comunidades que necesitan respuestas concretas”, añade.
Otras comunas afectadas
Otras comunas dentro de la Región Metropolitana también se vieron afectadas por fenómenos climáticos durante octubre.
Es el caso de Lo Barnechea, donde el último sistema frontal provocó un aluvión en la ruta G-21, a la altura del kilómetro 8 del Camino a Farellones, activándose también quebradas en el sector, con personas aisladas y evacuadas.
Desde Lo Barnechea han tenido que realizar diversos trabajos en terreno y señalan que el lunes 26 de octubre, una vez decretada la emergencia, se reunió el equipo de contingencia de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco) para coordinar el despliegue de funcionarios en los sectores afectados.
“Pasadas las 20.30 horas ya se encontraban 26 funcionarios en terreno, distribuidos en cuadrillas de emergencia compuestas por equipos territoriales”, revelan en Lo Barnechea, donde tienen un sistema de turnos de llamado ante emergencias.
Durante los siguientes días se inició un despliegue que superó los 60 funcionarios de Dideco en terreno.

Las precipitaciones también provocaron complicaciones en Peñalolén, donde se registraron anegamientos y vecinos afectados. En la municipalidad explican que se registraron activaciones en tres quebradas de la comuna: Nido de Águilas, Lo Hermida y La Gringa.
“El primer caso es el más complejo, ya que si bien el agua no ha afectado significativamente a personas ni viviendas, dicha quebrada desemboca en avenida José Arrieta, la que no cuenta con un colector de aguas lluvias, por lo que el flujo ha dañado gravemente el pavimento de la calzada”, indican.
“Lo anterior ha traído acumulación de sedimentos y piedras en algunas vías principales, como Antupirén, lo que ha hecho reforzar los equipos de aseo y emergencias para generar las limpiezas y retiro de barro, con el fin de normalizar la comuna tras cada evento. Para ello hemos dispuesto nuestras dos retroexcavadoras”, señalan, en una comuna que ha desplegado 200 funcionarios al día para estas tareas.

En la comuna de La Reina, Nicol Escobar, encargada de la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres y Emergencias, reconoce que existen daños relevantes en el colector de aguas ubicado en avenida Francisco Bilbao. “Esta estructura tiene una cantidad importante de barro, siendo necesaria su limpieza. Otro punto es el canal El Bollo, que tiene sedimento acumulado. Se debe sacar con urgencia para estar preparado en las próximas lluvias”.
Escobar añade que “hemos sido apoyados con personal y maquinaria como retroexcavadoras y camiones aljibe por otras municipalidades e instituciones, como la Municipalidad de La Florida, Peñalolén y Senapred”.

Los trabajos también se han extendido a Talagante, comuna afectada por los últimos dos grandes sistemas frontales que arribaron a la capital. En ambas oportunidades se produjo una importante crecida del río Mapocho en su lecho, lugar donde habitan más de 2.500 personas, dejando consigo casas inundadas.
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