Kim Kardashian, actriz y futura abogada: "Divorciarse es muy fácil si tienes un acuerdo prenupcial. Hazme caso, amiga"

'Todas las de la ley' se convirtió en una de las series más polémicas del año pasado. La serie de abogadas de Ryan Murphy, que contaba con un reparto espectacular encabezado por Kim Kardashian, Sarah Paulson, Naomi Watts, Niecy Nash-Betts, Teyana Taylor y Glenn Close, se estrenó con unas críticas feroces (actualmente cuenta con solo un 6% de críticas positivas en Rotten Tomatoes). Sin embargo, Disney+ comunicó que tuvo muy buena recepción entre el público y la renovó por una segunda temporada, que llega a la plataforma este 4 de noviembre.
Kim Kardashian, al frente del reparto, nos cuenta que estos nuevos episodios abundan en la parte más loca y extrema de la serie, que parece que fue lo que enganchó tanto a la audiencia. Ella no solo es una de las caras que vemos, sino también productora ejecutiva de la serie (al igual que su madre, Kris Jenner) y abogada en ciernes en la vida real: lleva desde 2018 preparándose para serlo, no a través de la universidad sino por otra vía posible en California, que es prepararse para dos exámenes (el baby bar, que lo aprobó, y el bar, que lo tiene pendiente), además de hacer prácticas en un bufete de abogados.

Los periodistas no hemos tenido la oportunidad de ver los episodios de la nueva temporada todavía, así que ¿qué podemos esperar?
Creo que esta temporada hemos apostado más por lo que gustó de la anterior. Nos dimos cuenta de que al público le encantó el tono cómico que ofrecíamos, así que, sin duda, esta temporada hay más comedia.
Hablemos del elefante en la habitación: la temporada pasada recibió críticas muy negativas, pero, por otro lado, fue un éxito entre el público. ¿Cómo interpretas esta discrepancia?
Sí, me pareció algo muy interesante. Al principio me preocupaban mucho las críticas, pero luego resultó que no importaban; al público le encantó la serie. Su respuesta lo dijo todo. Por eso decidimos profundizar en esa línea: tomamos los elementos que más gustaron a la audiencia y les ofrecemos más de eso en esta temporada.
En la serie interpretas a una abogada especializada en divorcios. ¿Qué has aprendido sobre el tema? Si tuvieras que darle un consejo a una amiga o a algún espectador...
Asegúrate de tener un acuerdo prenupcial. Así todo es sencillo. Divorciarse es muy fácil si tienes un acuerdo prenupcial. ¡Hazme caso, amiga!

Te has estado formando para ser abogada en la vida real. ¿Cómo converge esa experiencia con tu trabajo en la serie como actriz y productora ejecutiva?
Ha sido muy beneficioso para mí. Gracias a mi formación, ya conocía gran parte de la terminología, así que me resultaba muy fácil entender de qué estábamos hablando. Eso sí, el tiempo que dedicaba a la serie me restaba horas para estudiar, así que todavía no soy abogada. Pero espero poder compaginar ambas facetas: interpretar a una abogada en la televisión y serlo también en la vida real. Ese es mi sueño: lograr que ambas cosas ocurran al mismo tiempo. Pero creo que fue realmente beneficioso, porque sabía qué resultaba realista y qué no en la serie.
Durante tus prácticas de abogacía, mostraste un gran interés por casos relacionados con la desigualdad social. ¿Qué temas te interesan como abogada (o futura abogada)?
Me apasiona mucho la reforma del sistema de justicia penal. Así que si consigo ser abogada... Perdón, cuando sea abogada, me encantaría seguir luchando contra las injusticias dentro de nuestro sistema penal. También me interesa el derecho de inmigración; me gustaría poder ayudar en ese ámbito.
La moda también juega un papel muy importante en la serie. ¿Participáis en el proceso de selección de ese vestuario tan extravagante?
Contamos con un equipo de estilismo y diseño increíble, aunque creo que toda la dirección proviene de Ryan Murphy. Ellos se encargan de buscar y conseguir muchas de las prendas. Las pruebas de vestuario son muy divertidas, porque podemos ver qué nos gusta y qué no. Tengo que confesar que, ahora, cuando tengo pruebas de vestuario para mí y traen trajes, me cuesta mucho concentrarme porque quiero quedarme con todo para Allura. Lo cierto es que ahora mismo, en mi vida personal, no puedo usar trajes. Necesito un descanso.

Nací en Wisteria Lane, fui compañero de piso de Hannah Horvath y 'Chicago' me volvió loco porque Roxie Hart soy yo. Tengo la lengua afilada, pero, como dijo Lola Flores, "me tenían que dar una subvención por la alegría".
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