El nuevo Jesús Areso
Jesús Areso ha cogido la forma. El lateral navarro rindió a un nivel muy por debajo del esperado en la temporada pasada después de llegar procedente de Osasuna previo pago de 12 millones de euros. Ahora, el defensa se ha hecho con un puesto en el once de Edin Terzic. Ha jugado cinco de los seis partidos, cuatro de ellos de titular, y también partía de inicio el sábado en el choque que se acabó suspendiendo por el lanzamiento de objetos de papel y pelotitas de plástico al césped de Vallecas.
El de Cascante hizo examen de conciencia al término del curso anterior. Ayer no tuvo ningún problema en reconocerlo ante los medios de comunicación en Lezama. “Siendo autocrítico y mirando a mi propio ombligo, físicamente el año pasado no estuve al 100%. Este verano le di vueltas a qué podía mejorar y poner todas las cartas en la mesa para estar a mi máximo nivel y con la máxima confianza posible”, dijo.
El lateral ha perdido peso. Se le ve mucho más fino y eso se nota en su rendimiento sobre el césped y más en un futbolista que le gusta correr la banda, llegar a la línea de fondo y pasar el balón al área: “Me he centrado en lo que podía controlar, mi cambio físico es evidente. Me hice una pregunta, ¿qué puedo controlar y mejorar? Luego hay cosas que no puedes controlar como son las decisiones del míster a la hora de poner a los jugadores y hacer las alineaciones”.
Adaptación
Hace ya casi año y medio, en su presentación en la sala de prensa de San Mamés, manifestó que su adaptación sería rápida. Eso preveía. Ya había estado en las categorías inferiores de Lezama antes de marcharse nuevamente a Osasuna, el club en el que se formó. Finalmente no fue así. Le costó mucho. “Recuerdo esa presentación y recuerdo la pregunta (sobre si se iba a adaptar rápido). Creo que me equivoqué en la respuesta que tuve, dije que la adaptación iba a ser muy rápida. No fue así, venía de un verano muy convulso en Pamplona, habían sucedido muchas cosas, ya sabéis cómo son los mercados de fichajes. Me equivoqué en esa reflexión, pero de todo se aprende, somos personas, lo importante es el día de hoy”, añadió.
Ahora tiene cerca en los entrenamientos a De Marcos, toda una referencia como lateral derecho. El de Laguardia ejerce de enlace con el vestuario en el cuerpo técnico dirigido por Terzic. “Las palabras para Oscar de Marcos aquí en Bilbao son evidentes. Si no es el mejor lateral, es de los mejores laterales derechos que ha tenido el Athletic Club. Es un espejo en el que mirarme, soy un jugador que puede aprender mucho y cada vez que me da un consejo lo atiendo como no puede ser de otra manera”, manifestó.
El alemán ha implantado un sistema ofensivo cuando sus jugadores tienen el balón. Uno de los dos laterales se adelanta al centro del campo y el equipo cierra con tres centrales. “Tiene ese sistema instaurado de formación ofensiva que le da un poco de amplitud al lateral derecho y otros días al izquierdo. Le gustan los laterales con profundidad, creo que voy a dárselo este año”, dice.
La competencia en el costado diestro de la zaga es importante. Están el propio Areso, Hugo Rincón y se ha unido Johaneko. Terzic ha colocado al francés en ese puesto en algún partido. “Lo llevamos con normalidad. Johaneko ya ha mostrado que tiene nivel para esta categoría. Hugo Rincón era evidente, ya lo demostró en Girona. Y qué decir de Yuri. Somos cuatro laterales y a mí si me toca jugar de lateral izquierdo no habría ningún problema”, señaló el que de momento cuenta con más minutos en la derecha.
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