Yanina Latorre rompió el silencio por el escándalo de la reventa para la despedida de Messi que involucra a su familia: “Es un papelón”

La locura por conseguir una entrada para la despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina generó también un negocio paralelo. Mientras los tickets oficiales para el partido de este martes ante Benín en el Monumental se agotaron en menos de dos horas, en redes sociales comenzaron a multiplicarse ofrecimientos por fuera del circuito habilitado, algunos provenientes de dirigentes, influencers y personas vinculadas al ambiente del fútbol. En medio de esa polémica aparecieron dos nombres inesperados: Dora Caamaño y Maite Arruza, madre y hermana de Yanina Latorre.
La situación puso en una posición incómoda a la conductora, quien días antes había cuestionado públicamente la venta ilegal y la reventa de entradas vinculadas a la AFA. Este lunes decidió referirse al tema y aseguró que se enteró por las redes sociales de lo que estaba ocurriendo.
“Yo soy la misma Yanina que la semana pasada hizo un descargo en contra de la venta ilegal o de la venta de entradas de AFA o de la reventa, o como lo quieran llamar”, comenzó. Luego explicó: “Yo me enteré por redes que el fin de semana desde el Instagram de mi mamá y de mi hermana vendían entradas. Yo no tenía idea”.
Messi se entrena para su despedida (AP).
Las capturas que circularon mostraron, entre otras ofertas, una entrada para la Sívori alta a $700.000. También se difundió otra conversación en la que se pedían $650.000 por una localidad cuyo precio oficial había sido de $90.000, según las publicaciones que expusieron el caso.
Latorre apuntó especialmente contra su hermana y reveló el conflicto que la situación provocó dentro de su familia. “Lo último que tenía que haber hecho, además de no hacer lo que hizo, es meterla a mi mamá. Porque mi mamá le dio la cuenta de Instagram y mi hermana armó un descalabro”, sostuvo.
Además, desmintió una de las explicaciones que habían circulado para justificar el acceso a las localidades. “También quiero aclarar que mi sobrino, que es el hijo de ella, no trabaja en la AFA. No sé el delirio en que se metieron, no sé qué hicieron”, afirmó.
La fila para retirar las entradas... legales.
La conductora aseguró que habló con su hermana y que la situación afectó seriamente el vínculo entre ambas. “Estoy enojadísima. Ojalá pueda recomponer la relación con mi hermana, porque no sé si voy a poder y estoy angustiada”, expresó.
Y mantuvo la misma posición que había adoptado antes de que el caso involucrara a su familia: “Yo sigo pensando que es un papelón, que es una vergüenza, que es una falta de respeto, pero yo en esta no tengo nada que ver”.
En Ciudad Universitaria habrá un fan fest, para el cual también se vendieron entradas.
El caso de la familia Latorre no apareció aislado. En los días previos al partido comenzaron a circular ofrecimientos de entradas provenientes de influencers y personas vinculadas al fútbol. El caso más notorio fue el de Martín “Chapu” Martínez, quien llegó a publicar localidades desde $600.000 hasta $1.500.000 y luego reconoció que las había comprado a otro revendedor para volver a ofrecerlas con un recargo. También fue señalado Santiago Ledesma, dirigente de San Miguel, por supuestos ofrecimientos a través de Instagram, mientras otras cuentas difundieron capturas que involucraron a distintos influencers. La multiplicación de tickets por fuera del circuito oficial resulta especialmente llamativa porque las entradas se habían comercializado exclusivamente por Deportick y se agotaron rápidamente.
¿Es ilegal la reventa de entradas?
La reventa de entradas para un espectáculo deportivo con fines de lucro está prohibida en la Ciudad de Buenos Aires. La conducta está contemplada actualmente en el artículo 108 del Código Contravencional porteño (Ley 1.472). La norma se incorporó a través de la Ley 5.174 y establece que quien revenda, “por cualquier medio”, una o más entradas para un espectáculo masivo de carácter artístico o deportivo puede recibir una multa o una pena de entre dos y diez días de arresto. La legislación también alcanza a quien comercialice entradas que originalmente no habían sido puestas a la venta por los organizadores por tratarse de localidades de cortesía, protocolo o invitaciones.
La normativa contempla agravantes cuando detrás de la maniobra aparecen personas vinculadas con la organización del espectáculo. Si la reventa se realiza con participación o connivencia de un responsable de la organización, la pena de arresto puede elevarse a entre tres y 30 días, además de la multa correspondiente. A su vez, las sanciones se duplican cuando la conducta provoca alteraciones del orden público o cuando quien interviene se dedica reiteradamente a la reventa.
La prohibición tampoco se limita al tradicional revendedor ubicado en los alrededores de un estadio. La ley utiliza expresamente la fórmula “por cualquier medio”, que permite alcanzar operaciones realizadas a través de Internet y redes sociales. La Justicia porteña ya sostuvo en causas por reventa que el concepto puede abarcar el ofrecimiento de localidades online por parte de personas no autorizadas, aunque la determinación de una infracción concreta depende de las circunstancias y pruebas de cada caso.
Además, el Régimen de Faltas porteño contempla las denominadas “maniobras con entradas”: vender, reservar u ocultar localidades infringiendo las normas que regulan la actividad puede generar una multa y el decomiso de los tickets. Por eso, que una entrada sea auténtica no convierte automáticamente en legal su comercialización por fuera de los canales autorizados: si existe reventa con fines de lucro, la operación puede quedar alcanzada por el régimen contravencional.
Video: el descargo de Yanina Latorre
La periodista dio su descargo en El Observador.

Mirá también
Video: el último entrenamiento de Messi con la Selección Argentina

Mirá también
Despedida de Messi: horarios, cortes, Fan Fest y operativo de seguridad

Mirá también
La despedida de Messi: los homenajes que trascienden el fútbol antes de su último partido con la Selección
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.