“La justicia en México es de quien puede pagarla”: víctima de violencia

▲ Pía Félix Díaz González y su pareja, Mauricio Anacarsis Moreno Peralta, con el hijo de ambos (izquierda). Paul Axel Moreno con su medio hermano.Foto La Jornada
Sanjuana Martínez
Periódico La Jornada
Domingo 13 de septiembre de 2026, p. 10
Como una novela negra judicializada define Pía Félix Díaz González su vida compartida con el millonario Mauricio Anacarsis Moreno Peralta durante casi 20 años. Con él tuvo un hijo, vivió violencia, abandono, amenazas; la muerte de él está envuelta en sospechas de asesinato y, finalmente, el despojo de más de 10 millones de dólares de la herencia.
Pía, bisnieta del general Félix Díaz, sobrino del ex presidente Porfirio Díaz, lleva tres años en los juzgados de la Ciudad de México atendiendo una docena de procesos judiciales, envueltos en una compleja y tortuosa red de irregularidades legales e intereses económicos familiares en el juicio sucesor testamentario 350/2025 de una fortuna calculada en más de 35 millones de dólares.
Aunado a eso, la tragedia y la sospecha persiguen a los Moreno Peralta y su fortuna. El padre de Mauricio, Manuel Moreno Torres, se “suicidó” en extrañas circunstancias en 2002 al atrincherarse ante una orden de desalojo. Su hermano, Manuel, se quito la vida en 2008 en su casa de Boca Ratón, sureste de Florida, Estados Unidos. Su madre, Yolanda Peralta, heredera del Hotel Regis, fue asesinada por su chofer en su casa de Polanco en 2011.
“Con todas esas historias, estoy segura de que por la herencia mataron al padre de mi hijo”, afirma Pía en entrevista con La Jornada y añade: “Temo por mi vida y la de mi hijo, de 11 años. Incendiaron nuestro departamento de Polanco. He solicitado medidas cautelares a la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) y responsabilizo de cualquier cosa que nos pase a Paul Axel Moreno Anderson, hijo de mi difunto compañero y quien es albacea del testamento”.
Su pareja era dueño de un imperio empresarial que incluye: Compañía Inmobiliaria Axel, Inmobiliaria Perseus, hospitales de Medicina Hiperbólica Integral, la promotora de turismo, constructora y comerciante de inmuebles, incluyendo restaurantes, discotecas, centros de espectáculos, bares, y hoteles, Operadora Gran Katún, Playa International Clinic, Cozumel International Hospital, Cámara Hiperbólica Playa Internacional Clinic, Hospital Americano y Clínica Solidaridad, entre otras, con operaciones en Ciudad de México, Yucatán, Baja California Sur, Quintana Roo, Estados Unidos, Francia, Singapur, Bahamas, Belice, Tailandia, Perú y países de África.
De su primer matrimonio, que duró 25 años, Moreno Peralta tuvo tres hijos: Paul Axel, de 40 años, y albacea del testamento, además de las gemelas Aina y Andrea Lydia Moreno Anderson, de 35 años, y quienes participan en asambleas corporativas.
Prueba de ADN
La historia de amor de Pía empezó en 2007 y muy pronto se convirtió en una pesadilla: “Cuando me di cuenta que era un hombre agresivo fue cuando ya estaba embarazada. Él quiso tener un hijo. Me presionó tanto que me sentí entre la espada y la pared. Tenía 40 años y había cerrado ese capítulo en mi vida, pero le aclaré que quería un orden: me enamoro, me caso, un hijo y una familia, aunque él nunca quiso casarse”.
Añade que cuando avisó a sus hijos que iban a tener un hermanito, la reacción inmediata fue de rechazo: “Se pusieron como locas, al grado que Mauricio entró en crisis y literal me dejó de contestar el teléfono. Yo me puse muy mal, con ataques de pánico, a bajar de peso y con pensamientos de suicidio. No sabía qué hacer. Me medicaron”.
A los ocho meses de embarazo, le exigió que se hiciera una prueba de ADN: “Me pareció un insulto, pero accedí. Obviamente salió que era su papá. Fue entonces cuando empezó a estar más presente. El día que nació el niño, el 24 de agosto de 2015, llegó al hospital, lo registró a su nombre, me rentó un departamento, me hacía depósitos mensuales y visitaba al niño. Me hizo firmar un papel de cuánto le iba a dar al mes de manutención”.
Añade: “Pero de repente me dijo que el departamento que me rentaba en Polanco, en la calle Hegel, era mucho para mí. Mientras amamantaba al bebé, me puse a buscar desesperada un departamento, pues nunca me quiso pagar una enfermera para atenderlo y con la amenaza de quedarme en la calle”.
A pesar de todo, asevera que seguían juntos y viajaban mucho. Cuenta que se iba a Cozumel dos semanas, lugar donde él tenía un hospital y su casa: “Se fue generando una relación de pareja. Me decía que me amaba y quería hacer una familia. En 2017, nos fuimos a vivir seis meses a París. Ahí mi hijo tenía dos años y estaba en un maternal en un colegio. Vivimos también cinco meses en Dallas, Texas”.
Fue así que llegó a un departamento de un edificio de Polanco donde vivieron: “Me dijo: te mudas conmigo o dejo de pagar la renta donde están viviendo tú y el niño. Me forzó a depender ciento por ciento de él. Me fue aislando, lejos de mi familia y amigos”.
Diversas violencias
Pía afirma que la violencia física fue en aumento. Muestra fotos de una golpiza que le dio mientras vivían en París, luego de regresar de cenar con su amiga Mónica Salinas, hija de Enrique Salinas de Gortari: “Regresamos a casa los tres para tomar una copa de vino. Ella se fue y se me echó encima como loco. Tuve que poner a mi hijo enfrente para que parara. Me pateaba en el piso, me dio una paliza espantosa, hasta que me arrastre para agarrar a mi hijo y ponerlo enfrente. Ese día juré que me mataba. Estuve una semana en cama sin poder moverme”.
Las agresiones físicas, verbales, emocionales y económicas continuaron contra ella y su hijo, de identidad reservada con iniciales BAMFD. Y entonces decide denunciarlo penalmente por violencia familiar en 2023 con la ayuda de la abogada Ana Katiria Suárez Castro. Las carpetas son: CI-FIDCANNA 59/UI3, C/D/04409/11-2023 Y CI-FIDVF/75/UI-7 S/D/06242/11-2023.
Un juez de control les otorgó medidas de protección con carácter permanente. Pero el 1° de febrero de 2024, Mauricio intentó sustraer a su hijo, y el juez 19 de lo familiar, Eduardo Rafael del Moral, tardó meses en otorgar la guarda y custodia.
“Compramos en la calle Emerson, en Polanco, los departamentos 401 y 402 a nombre de nuestro hijo, con usufructo para mí, pero me hizo darle todos mis ahorros y aseguró que me los devolvería en tres meses y me firmó un pagaré. Eran dos departamentos que se hizo uno”.
¿Accidente u homicidio?
La relación de pareja se fue deteriorando sin remedio y a principios de 2024 interpuso una demanda de fin de concubinato y el 4 de febrero solicitó medidas de protección al juzgado vigésimo octavo familiar, mediante el expediente 3001/2024, y juicio de alimentos bajo el expediente 53/2024, en el que se dictó pensión alimenticia de 30 por ciento de los ingresos del padre a quien nunca se le pudo notificar. Luego, fue él quien demandó a Pía por la guarda y custodia del niño y la “desocupación” de la vivienda familiar con el expediente 53/2024 en el juzgado decimonoveno de lo familiar.
Mientras la autoridad hacía el rastreo provisional internacional de la fortuna en cuestión, el 26 de marzo del año pasado, falleció Mauricio en circunstancias extrañas. El dictamen médico forense atribuye la muerte a “causas naturales por caída accidental”, pero Pía decidió interponer un proceso objetando dicha versión, ya que el cuerpo presentaba múltiples golpes, presencia de sangre en la escena y testimonio contradictorios, según consta en la carpeta CI-FIMH/UAT-MH-47UI-1 S/D/00762/03-2025.
Pía muestra las fotos del cuerpo de su ex pareja, suspira y dice de manera contundente: “Estoy segura que lo mataron. No se quién. Si el chofer, por robarle, o el hijo; ya vimos lo que le pasó al dueño de “Mango”. Los hijos de él nos mantuvieron todo en secreto a mi hijo y a mí. Chequé el acta de defunción donde ponen que murió de pancreatitis necrohemorrágica y fui a revisar la carpeta de investigación por homicidio culposo. Aquí están las fotos donde lo encontraron en un charco de sangre y dice lago hemático de 100 centímetros por 130. La autopsia no explica nada”.
Además muestra una foto de una cena del día anterior: “Tengo toda la geolocalización de como ese día había volado de México a Cancún y de regreso y de que estaba bien”.
El legado
Mientras Pía seguía luchando por justicia, su hijo fue víctima de violación por parte de Edson Fernando González García, guardia del edificio donde vivían, quien después de un largo tiempo fue vinculado a proceso el pasado 29 de mayo en la carpeta 012/1534/2025-AI.
Un mes antes, sufrieron un incendio en sus departamentos 401 y 402 de Polanco mientras estaban fuera. Al intentar que el seguro se hiciera cargo de los gastos, se enteró que “casualmente” las pólizas fueron canceladas por falta de pago.
El pasado 4 de julio, la Red Solidaria Década Contra la Impunidad, AC emitió un comunicado denunciando la obstaculización sistemática de la justicia a favor de Pía y su hijo. Mientras tanto, inicia un juicio contra el albacea Paul Axel, por el incumplimiento de la pensión e interpuso un amparo contra el juez del juzgado primero familiar, Elihu Isai Cortés Moreno, por su falta de protección al derecho alimentario del niño y la legítima herencia de su hijo: “El testamento del papá de mi hijo es del día 25 de marzo del año pasado a las 2 de la tarde, pero en su geolocalización no aparece que estuvo ahí firmándolo. Al día siguiente, el 26 de marzo amanece muerto”.
Por eso afirma que el testamento es falso, porque estipula que el papá de su hijo dejó 95 por ciento de su fortuna a Paul Axel con una CURP falsificada: “Eso no puede ser. Mauricio siempre me dijo que iba a dejar todo a partes iguales a todos sus hijos y con un extra para las escuelas de mi hijo, por ser menor de edad”.
Y concluye: “Estoy muy espantada de cómo no les importa su hermano, de cómo el dinero les importa más; de cómo la justicia en México es de quién puede pagarla. Sufrimos tanta violencia familiar y ahora sufrimos violencia institucional del Poder Judicial de la Ciudad de México. Los niños no les importan”.
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