Espíritu copero: así festejó Boca en el vestuario su triunfo en el Morumbí

El plantel xeneize tuvo una noche larga tras clasificar ante San Pablo, entre los mensajes de Arruabarrena y los guiños del destino. Olé te cuenta detalles de cómo se vivió la trastienda de una noche feliz.

A punto de jugar el partido, Boca se convenció de no fallar. (Prensa Boca)
"Para muchos chicos era una oportunidad, obviamente que los títulos te dan posibilidad de revertir situaciones. Pero he visto chicos con mucho temple, los vi tranquilos". La respuesta del Vasco Arruabarrena a la pregunta de Olé sobre si al ver a San Pablo en el calendario lo supuso una chance de medirse en un gran escenario es contundente. Su equipo dio la talla, y eso le dio inicio a una noche feliz en el Mundo Boca.
Ya había tenido un rato en el vestuario con los suyos, mientras hablaba y disfrutaba del pase a semifinales de la Copa Sudamericana sin olvidar que "es un cuartos de final", como bien aclaró en el mismo discurso. En ese momento, la intimidad de los jugadores seguía ruidosa al ritmo de la cumbia del parlante que minutos más tarde Carlos Palacios llevaría en mano en el pasillo de conexión con el micro.
Faltaba sí el reencuentro en frío del entrenador con su plantel, mientras aprovechaban todos el rato para cenar ahí mismo, pensando que la vuelta a Argentina sería cuestión de minutos. Pero -obstinado con el descanso y la alimentación- el DT bajó la ansiedad de todos y tomó la decisión de alterar los planes y pasar la noche en San Pablo: terminar de hacer una digestión sin apuros, atender a la prensa y descansar en breve, para recién el miércoles después del entrenamiento y el almuerzo emprender el regreso al país.
Rodolfo Arruabarrena destacó a la hinchada de Boca en el Morumbi
La caravana de salida la encabeza el capitán Leandro Paredes, acompañado inseparablemente por Miguel Merentiel. Los más chicos son los que siguen, mientras aparece Juan Román Riquelme junto a su hijo Agustín y lo hace detener frente a los murales que muestran la historia gloriosa del equipo local: consciente de todo lo que ganó él mismo, pero también para que quede claro de lo que se enfrenta Boca cuando juega en un escenario así.
Esto sigue
"Ahora hay que pensar en San Lorenzo", dijo reiteradamente el propio Arruabarrena, tanto en conferencia como en su atención en zona mixta antes de dejar el estadio, con motivo de contar personalmente su decisión del cambio de planes. Indudablemente una frase bien del riñon bianchista. Y -casualmente, porque no se puede comparar- con el mismo rival que el Boca campeón del mundo del 2000 tuvo que enfrentar a la vuelta del viaje a Tokio tras ganarle al Real Madrid.
Video: DSports
Espíritus gloriosos
Es que en Boca siempre sobrevuelan los recuerdos de la gloria conseguida, y de a poco con la vuelta de uno de los referentes de aquellos tiempos esas añoranzas se hacen inevitables. Además, claro, de todo lo que despierta lograr una clasificación nada menos que en el Morumbí, el punto de inicio del camino de éxitos recorrido por el mejor equipo de la historia xeneize.
Cuestiones (las de los festejos, las de las decisiones, las de las frases y las de los sueños) que se vivieron en la noche paulista en la que Boca se metió en una semifinal continental luego de haber sufrido un golpe fuerte no hace mucho tiempo. Sólo un paso, pero tal vez el necesario para que todo confluya en un futuro más próximo a volver a festejar.

Mirá también
¿Por qué Vasco no podrá recibir a Boca en su estadio y dónde podría jugarse la semi de vuelta?

Mirá también
La primera decisión de Arruabarrena tras pasar con Boca a la semi de la Sudamericana

Mirá también
El contundente mensaje del Vasco a los jugadores tras avanzar a semis de la Sudamericana: "En el avión..."

Mirá también
Paredes: de la "prueba de madurez" al "tenemos que pelear todo"
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.