PunchSoldiers arrest two suspects over burning of vigilante office in PlateauESPNSources: Pulisic set to sign new AC Milan contractThe Jerusalem PostGolan urges opposition to unite with Arab parties to gain 65-seat majorityDaily MaverickFEED THE DREAM: Content creator Olivia Viglatzis fights hunger one budget meal at a timeBollywood HungamaRamayana producer Namit Malhotra calls Los Angeles premiere his “Oscar moment” ahead of November 5 releaseEl ComercioLa hoja de ruta de Estados Unidos para Venezuela: reformas, vacancia de Delcy Rodríguez y eleccionesInquirerManila Water Philippine Ventures boosts N. Luzon supply for El NiñoZDF heuteEntdecken Sie das ZDF-NachrichtenstudioNU.nlTientallen servers Limburg ingenomen om verspreiding beelden kindermisbruikWirtualna PolskaKatastrofa kolejowa w Hiszpanii. Są nagrania z miejsca wypadkuRai NewsSpagna, scontro tra treni, precipitano vagoni: decine di morti e centinaia di feritiRTL BoulevardKristen Bell had bijna-doodervaring bij opnames Nobody Wants This
The Daily Newsstand · Free, Always
Wednesday, October 28, 2026

Sin metáfora

Translate

La historia está llena de irónicas venganzas. La rueda de la fortuna aplastando a los que creían hacerla girar. Confiados en su destino. Y arrollados en el momento menos esperado. Como al famoso fraile dominico del siglo XV. Ese que entró en la historia con ánimo justiciero y purificador. Para salir de la historia por la puerta chica de la infamia. E imprimirle su nombre a la barbarie. Disfrazada de cruzada santificadora. El que se creyó Dios. Dueño de todo lo bueno. Y juez de todo lo malo, encarnado en los otros. Pero era demasiado humano.

Girolamo Savonarola encendió las llamas. Para quemar los libros prohibidos. Purgar herejías. Y condenar herejes. Sin piedad. Ni dudas. Desbordado de certezas. Verdades irrefutables. Y palabras definitivas. Para todo. Para todos. Y por encima de todos. Alentado por sus fieles. Que fueron multitud. Contra los que no tenían fe. Y los que rechazaban sus condenas. Y condenaban su prédica. Furibunda. Violenta. Ilimitada. La del “profeta de los últimos tiempos”. El que mandó a la hoguera de las vanidades todo lo pecaminoso. Hasta que perdió la popularidad. Por no poder demostrar los milagros que pregonaba. Y terminar en la hoguera que tantas veces encendió. Ironía del destino. Justicia divina. O justicia poética. Pero sin metáfora.

View the original on La Nación →

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.