Comprar un Galaxy A será más difícil y caro: Samsung sacrifica su gama más vendida

La gama media de Samsung podría enfrentar uno de sus mayores ajustes en los últimos años. El gigante surcoreano ha decidido reducir la producción de sus Galaxy A, la familia de dispositivos más vendida en todo el mundo. El aumento en el coste de los semiconductores y otros componentes clave ha provocado que la compañía considere ajustes.
De acuerdo con un reporte de ETNews, Samsung recortará alrededor de un 20% la fabricación de la serie Galaxy A con respecto a las previsiones iniciales. Si bien la crisis de memoria está haciendo estragos en toda la industria, existen otros componentes que se han encarecido, sobre todo aquellos relacionados con la IA. En la lista se encuentran las placas PCB y condensadores multicapa (MLCC), que son más costosos que hace un año y que ahora estarían destinados a las líneas premium de la compañía.
En pocas palabras, Samsung priorizará las series Galaxy S y Galaxy Z, debido a que los márgenes son más elevados y pueden absorber el aumento de precios. Los Galaxy A quedarán rezagados, pese a que representan el 70% de las ventas a nivel mundial para la compañía, debido a la "chipflación". Este término se ha acuñado para describir el incremento constante en el coste de los semiconductores y otros componentes esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos.

Samsung producirá menos Galaxy A y los venderá más caros
La decisión de reducir la producción llega en un momento en el que los usuarios ya resienten el embate de la crisis de componentes. Desde hace unos meses, la compañía aumentó los precios en todas sus líneas de móviles, desde los plegables hasta los más básicos. La familia Galaxy A, que se caracterizaba por ofrecer terminales competitivos para competir con Xiaomi y otras marcas chinas, experimentó una subida y ya no existe un solo modelo que cueste menos de 200 euros.
Esa tendencia se ha replicado en casi toda la industria, con móviles que escalan a categorías de precio superiores sin ofrecer una mejora de hardware. En algunos casos, los fabricantes limitan las configuraciones de RAM y almacenamiento porque no existe modo de obtener los módulos de memoria a un precio accesible. Con menos unidades disponibles y costes de fabricación más elevados, aquellos que buscan actualizar su terminal enfrentan un futuro cada vez más incierto.
La chipflación tendrá un efecto importante, aunque la compañía no perderá su posición dominante en la gama media. Xiaomi, Motorola y otras marcas también reajustaron sus calendarios y subieron los precios de todas las gamas. Samsung parece dispuesta a sacrificar parte del volumen de ventas de los Galaxy A para proteger la rentabilidad de su negocio durante la crisis.
Lamentablemente, el precio de los componentes no volverá a los niveles que vimos en 2025. La demanda de memoria para centros de datos de IA seguirá siendo alta y algunos expertos creen que la crisis podría prolongarse más allá de 2030.
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