Marisa Fernández Armenteros, productora de cine: "Qué ha pasado para que a tantas mujeres nos hayan enseñado a pensar en barato"

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Fotogramas volvió a subrayar el Festival de San Sebastián como punto de encuentro de la industria con su cóctel en el marco del certamen, una cita concebida no solo como celebración del nuevo curso audiovisual, sino también como reconocimiento a quienes sostienen el cine desde ese lugar decisivo y muchas veces menos visible que es la producción. En colaboración con Movistar Plus, la revista entregó el Premio Fotogramas a la Productora del Año 2026 a Marisa Fernández Armenteros, fundadora de Buenapinta Media y una de las figuras clave para entender el pulso reciente del cine español de autor.
El galardón, nacido del compromiso de Fotogramas con las mujeres que impulsan, arriesgan y acompañan proyectos desde su origen, mantiene una línea de reconocimiento que desde 2017 ha puesto el foco en productoras como Beatriz Bodegas, Valérie Delpierre, Belén Atienza, Esther García, María Luisa Gutiérrez o María Zamora. Como recordó Julieta Martialay, directora de Fotogramas, el objetivo del premio fue desde el principio "sacar a la luz el riesgo y la innovación que estaban aportando a nuestro cine las miradas femeninas". En San Sebastián, añadió, esa celebración adquiere un sentido especial: "Esta es en realidad vuestra alfombra roja".

Marisa Fernández Armenteros, durante la ceremonia de inauguración del Festival de San Sebastián 2020.
La elección de Fernández Armenteros confirma esa idea de la producción como una carrera de fondo. Tras más de dos décadas vinculada a la selección y desarrollo de proyectos para Eurimages y Mediapro, la santanderina fundó Buenapinta Media en 2021. Desde allí ha construido una trayectoria que parece que responde a la necesidad de acompañar historias incómodas, capaces de interrogar las contradicciones íntimas y sociales de nuestro tiempo.
Su nombre quedó asociado de inmediato al fulgurante debut de Alauda Ruiz de Azúa con 'Cinco lobitos', película que obtuvo 11 nominaciones a los Goya y ganó los premios a Mejor Dirección Novel, Mejor Actriz y Mejor Actriz de Reparto. Después llegaron apuestas como 'Un amor', de Isabel Coixet, y 'Ciudad sin sueño', de Guillermo Galoe, rodada en la Cañada Real y premiada en la Semana de la Crítica de Cannes por su guion. Películas distintas entre sí, pero atravesadas por una misma confianza en el talento autoral y en la capacidad del cine para mirar allí donde otros formatos apenas se detienen.
El año de su consagración definitiva llegó con 'Los domingos', de nuevo junto a Alauda Ruiz de Azúa. La película conquistó la Concha de Oro en la 73.ª edición del Festival de San Sebastián, superó los 700.000 espectadores y terminó convertida en fenómeno de conversación, crítica y premios, con reconocimientos como el Fotogramas de Plata a Mejor Película para la Crítica y varios Goya.

Nagore Aranburu en ’Los domingos’ (Alauda Ruiz de Azúa, 2025).
Nuestra anfitriona definió su trabajo como una "huida hacia delante", una forma de seguir aprendiendo con cada película incluso cuando la experiencia podría invitar al reposo. Visiblemente emocionada, Fernández Armenteros recogió el galardón recordando la conversación que, un año antes, había mantenido con Julieta Martialay: "Hablamos sin filtro, con la confianza de los Corleone, de nuestras dudas y nuestros miedos. Y yo lo agradecí muchísimo. Pensé: qué maravilla que en estos tiempos aún quede gente con la que puedas hablar sin filtro y puedas ser tú. Esto está casi en peligro de extinción".
La productora quiso vincular el reconocimiento no solo a su trayectoria personal, sino también a la historia sentimental de la revista y a la función del galardón dentro de la industria. "Cuando me llamaste recordé estar en Salamanca, en la Facultad de Hispánicas, y leer Fotogramas, la sección de Mr. Belvedere y a aquellos lectores que le hacían preguntas sobre las películas. Para mí, Fotogramas, era un sueño para otros y para otras. Así que quiero daros las gracias a ti por este regalo. No solo por el premio a mí, sino por mantener un premio a las mujeres productoras que arriesgan y que sostienen las carreras y los sueños de tantas directoras y directores".

Laia Costa y Hovik Keuchkerian en ’Un amor’ (Isabel Coixet, 2023)
También subrayó el valor simbólico de recibirlo en San Sebastián, un festival que definió como "casa para todos" y que, en su caso, ha acompañado la primera etapa de Buenapinta Media, "pero en especial el año pasado con 'Los domingos'". Desde ahí, Fernández Armenteros explicó el origen del nombre de su productora con una mezcla de ironía y lucidez: "Cuando yo busqué el nombre de mi productora, Buenapinta Media, lo primero que hice fue buscar un nombre que me diera optimismo, porque yo, lo que se dice optimista, no soy. Padezco de pesimismo y, además, con la edad no tiene cura".
Ese optimismo, reconoció, lo ha encontrado en quienes la han acompañado durante estos cinco años. Antes de enumerar a sus socios y compañeras de viaje —Sandra Hermida, María del Puy Alvarado, Nahikari Ipiña, Manu Calvo, Álex Argente, Eneko Lizarraga, Marina García López, David Casas, Juan Carlos Tous, María José Fernández y Jesús Choya—, lanzó una de las ideas centrales de su discurso: "Vosotros sabéis que quienes producimos, y aquí el 90% de las personas producimos, tenemos la desdicha de que ni las familias, ni los amigos, ni hasta el propio cine sabe a qué nos dedicamos".

Laia Costa en ’Cinco lobitos’ (Alauda Ruiz de Azúa, 2022)
Para explicar esa odisea de la producción independiente, recuperó unas palabras de Laia Costa tras trabajar juntas en 'Cinco lobitos' y 'Un amor': "Decía: 'Los productores independientes chiquitos tienen algo maravilloso y es que van sin red, van a la deriva'". Frente a esa aventura, Fernández Armenteros aseguró haber tejido "la mejor red" con un grupo de "socios productores y productoras optimistas, enfermos optimistas. Yo soy enferma pesimista, pero ellos padecen también de optimismo y son parte de este premio".
En esa defensa del entusiasmo como forma de resistencia apareció también Isabel Coixet. "Siempre me llama martillo pilón. Yo no he discutido con ella, pero creo que tiene razón. De ella he aprendido que en este oficio hay que tirarse a la piscina. Otra cosa es si las piscinas están llenas, que casi nunca están llenas, están siempre vacías". Aun así, celebró haber encontrado en estos años a cineastas que le han permitido tirarse con ellos: "Isabel, mi querida Alauda Ruiz de Azúa, Víctor García León, Maite Alberdi o Guillermo Galoe, que además de ser directoras o directores son también amigos. Y eso es lo que me llevo de cada uno de ellos".
También se habló sobre la necesidad de reivindicar las condiciones materiales con las que trabajan muchas cineastas. Fernández Armenteros recordó 'El desprecio', de Jean-Luc Godard, y aquella frase de Michel Piccoli: "En el cine no solo basta con soñar". Días después, en Santander, escuchó a Alauda Ruiz de Azúa formular una reflexión que hizo suya: "Qué ha pasado para que a tantas mujeres nos hayan enseñado a pensar en barato".

Marisa Fernández Armenteros y el equipo de ’Los domingos’ en la pasada edición de los Premios Goya, donde la película de Alauda Ruiz de Azúa se alzó con cinco estatuillas, incluyendo Mejor Película.
A partir de ahí, la productora lanzó un deseo para el futuro inmediato del cine español: "Ojalá las directoras con las que trabaje yo y trabajéis vosotros ahora y en los próximos años, además de soñar, puedan rodar con los mismos presupuestos con los que otros han contado. No porque las películas con más dinero vayan a ser mejores, pero sí porque nos van a permitir a las productoras y a los productores poder darles la oportunidad a las directoras de que prueben, de que experimenten, de que descarten y, ahí lo lanzo, hasta que, igual, por qué no, también puedan equivocarse".
Su petición final mantuvo ese mismo tono de reivindicación serena: "Ojalá, si este premio continúa, las colegas productoras que salgan aquí a recogerlo hablen de estas desigualdades económicas en pasado. Es mi deseo y el deseo de muchas de quienes queremos seguir apostando por el cine".
Fernández Armenteros cerró su intervención volviendo al centro de todo: las películas. "Me llevo este regalo de Fotogramas en un momento en el que hay mañanas en las que me levanto y hay tanto ruido mediático, tantas etiquetas, tanto alboroto de relatos que no siempre tienen que ver con el cine, que pienso que si en nuestro negocio, el cine, lo más importante es el propio cine, quiero ser optimista y debo ser optimista, porque para eso me he rodeado de enfermos optimistas. Quiero seguir manteniendo la curiosidad y produciendo el género favorito que a mí más me gusta en el cine, que son las películas imperfectas, porque son las que hablan de mi vida y de las vuestras, que son todas vidas imperfectas".
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