Justin Trudeau advirtió sobre la crisis del turismo en Estados Unidos: "No han sido muy buenos haciendo que los viajeros se sientan bienvenidos"

El ex primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, advirtió que Estados Unidos está perdiendo turistas canadienses por el deterioro de la relación bilateral y la percepción de que el país ya no recibe a los visitantes extranjeros con la misma apertura. Durante su participación en la cumbre global del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), celebrada en Malta, vinculó esta situación con las políticas y declaraciones del presidente Donald Trump.
"En los últimos años, Estados Unidos no ha sido muy bueno a la hora de hacer que los viajeros se sientan bienvenidos", afirmó Trudeau durante una conversación con Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC.
El exmandatario canadiense, que gobernó entre 2015 y 2025, participó en el panel The Opportunity Ahead (La oportunidad por delante), dedicado al liderazgo internacional, la cooperación entre gobiernos y empresas y los desafíos que enfrenta la industria turística.
Uno de los momentos centrales de la conversación estuvo dedicado a la relación entre Estados Unidos y Canadá, dos países que históricamente mantienen uno de los mayores intercambios turísticos del mundo.
Trudeau sostuvo que las tensiones políticas y comerciales entre ambos gobiernos están teniendo consecuencias concretas sobre las decisiones de viaje de los ciudadanos canadienses.
Guevara preguntó directamente al ex primer ministro si era posible reconstruir la confianza entre ambos países y por qué tantos canadienses estaban eligiendo otros destinos para sus vacaciones.
Trudeau respondió que la elección de un destino turístico depende de factores que van mucho más allá del precio o los atractivos naturales.

"No se trata solamente de los paisajes. No se trata solamente de los precios y de cuánto cuesta un lugar. También importa la reputación, cómo se percibe un destino y cómo se recibe a las personas", explicó.
Según el exmandatario, las mayores preocupaciones entre los viajeros canadienses están relacionadas con el endurecimiento de los controles fronterizos y la incertidumbre sobre lo que puede ocurrir al ingresar a Estados Unidos.
También cuestionó las declaraciones de Trump sobre Canadá, particularmente aquellas en las que puso en duda su condición de país independiente.
"Ha habido un nivel de ansiedad respecto de viajar a Estados Unidos que ha afectado a los canadienses", señaló.
Trudeau aseguró que la caída de visitantes canadienses supera actualmente el 20% y que el fenómeno afecta especialmente a destinos que tradicionalmente dependen de ese mercado. Entre ellos mencionó Florida, Arizona y Maine, donde empresas y autoridades turísticas intentan recuperar a los viajeros del país vecino.
"Los operadores turísticos estadounidenses, las aerolíneas y los hoteles comenzaron a bajar los precios, y los canadienses siguieron eligiendo no viajar a Estados Unidos", afirmó.
Para Trudeau, esta reacción demuestra que las decisiones de los turistas no responden exclusivamente a cuestiones económicas.
El impacto de las políticas de Trump en el turismo estadounidense
La caída del turismo canadiense se produce en medio de una disputa comercial entre Washington y Ottawa, marcada por los aranceles impuestos por la administración Trump y las tensiones diplomáticas entre ambos países.
En ese contexto, distintos sectores turísticos estadounidenses han expresado preocupación por la pérdida de visitantes provenientes de Canadá, un mercado especialmente importante para los estados fronterizos y los destinos de vacaciones de invierno.

Durante la conversación, Trudeau diferenció las relaciones entre los gobiernos de los vínculos personales entre sus ciudadanos: "Sabemos que a los canadienses todavía les gustan los estadounidenses. A los estadounidenses todavía les gustan los canadienses".
Sin embargo, sostuvo que el conflicto entre los gobiernos y lo que describió como una falta de respeto de Washington hacia Canadá llevaron a muchos ciudadanos a considerar destinos alternativos.
El ex primer ministro también señaló que esta decisión no fue consecuencia de restricciones adoptadas por su país.
"Nosotros no impusimos sanciones, no aumentamos los precios ni hicimos más difícil que la gente viajara a Estados Unidos. Los canadienses eligieron no ir", explicó.
Su diagnóstico apunta a uno de los desafíos centrales de la industria turística estadounidense: recuperar la confianza de los visitantes internacionales en un momento en que otros mercados compiten por atraerlos.
Nueva York, Florida y Las Vegas intentan recuperar a los visitantes
La preocupación por la pérdida de turistas canadienses también aparece en los datos y en las iniciativas de promoción impulsadas por distintos destinos estadounidenses.
Según Statistics Canada, los residentes canadienses realizaron un 25% menos de cruces fronterizos de regreso desde Estados Unidos en 2025 y redujeron su gasto turístico en ese país en aproximadamente 2.400 millones de dólares canadienses respecto de 2024.
Por su parte, Nueva York lanzó la campaña "NY Loves Canada", con descuentos en hoteles, restaurantes y atracciones. En Las Vegas, algunos establecimientos comenzaron a aceptar el dólar canadiense a la par del estadounidense para incentivar las reservas.

La situación también afecta a los destinos de invierno. Florida registró una caída del 7% en visitantes canadienses durante 2025, mientras California estimó una disminución del 20%, según datos de sus respectivas organizaciones turísticas.
El conflicto comercial agrega incertidumbre. A fines de septiembre, Washington prohibió importaciones canadienses por un valor cercano a los 1.000 millones de dólares, después de una nueva escalada de aranceles y represalias entre ambos países.
La advertencia de Trudeau tras el Mundial 2026
Trudeau también se refirió a la Copa Mundial de fútbol de 2026, organizada conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México.
El exmandatario consideró que el torneo fue exitoso y permitió a numerosos visitantes internacionales conocer los tres países. Sin embargo, recordó que durante los meses previos existía preocupación por la disminución de reservas y la incertidumbre de algunos viajeros sobre ingresar a Estados Unidos.
A su juicio, los grandes eventos internacionales pueden atraer visitantes, pero no sustituyen la necesidad de mantener una política de apertura sostenida.
"Si los países quieren los dólares de los turistas, tienen que mostrarse abiertos al mundo", sostuvo.
La diplomacia turística y la reconstrucción de la confianza
Más allá de sus críticas a Washington, Trudeau dedicó parte de su intervención a explicar por qué considera que el turismo debe ocupar un lugar prioritario en las políticas públicas.
Recordó que durante su gobierno Canadá invirtió en infraestructura, campañas internacionales de promoción y medidas destinadas a facilitar los viajes.
También mencionó la eliminación de visas para ciudadanos mexicanos al comienzo de su mandato, una decisión que, según explicó, contribuyó a fortalecer la cooperación entre ambos gobiernos.
Para el ex primer ministro, el turismo cumple además una función diplomática en un escenario internacional marcado por tensiones y tendencias al aislamiento.
"La mejor respuesta a eso es la diplomacia turística: recibir personas en tu país, permitirles visitarlo y disfrutarlo", afirmó. "Las buenas relaciones importan".
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