The Jerusalem PostIran executes three men accused of working for Israel, US, taking part in anti-government protestsPunchVIDEO: NDLEA uncovers drugs hidden in imported furniture, women’s headgearInquirerIlocos Norte, Ilocos Sur among areas that have recovered from ASFCNN TürkTrump'ın en yakınındaki o isme dikkat! Savaş daha yeni mi başlıyor?Daily MaverickTHE LOWLY NEWSPAPERMAN: Democrats’ US midterm rout is a lesson for apathetic SA voters한겨레2026년 부산불꽃축제 120만명 관람…하루 개최 기준 역대 2위ZDF heuteAktuelle Pressemitteilungen des ZDFAntara NewsIndonesia enters second year of rice import independence: MinisterCNN بالعربيةبعد رحلة 8 آلاف ميل.. شاهد الظهور الأول لدبّي باندا عملاقين في أتلانتاVanguardINEC to meet over Atiku’s 2027 ADC ticketSözcüBMW'nin kârı düştü: 8 bin çalışanı işten çıkarma planıTagesschauGuatemalas Korruptionsbekämpfer riskieren ihr Leben
The Daily Newsstand · Free, Always
Sunday, November 8, 2026

Emma Carrasco: “He recuperado la pasión por saber que lo que hago me está mereciendo la pena”

Translate

Emma Carrasco Cadens (Lleida, 31-12-2005) ya es desde hace tiempo una de las primeras espadas de la natación española. Su bronce en 400 estilos en el Europeo de piscina corta de Lublin hace once meses así lo reafirmó en su momento.

Sin embargo, desde entonces, Emma vivió unos meses complicados, un proceso del que habla abiertamente en una larga conversación con MD en el Club Natació Sant Andreu. Este es su nuevo hogar, porque esta temporada ha decidido cambiar las instalaciones del CAR de Sant Cugat por las corcheras del club barcelonés que dirige Jordi Jou.

Vamos al inicio. En el Mare Nostrum de la parte final de la pasada temporada se le veía muy bien por marcas, pero llegó el Open y no salió. ¿Qué pasó?

Pasó que salieron todas las dudas que llevaba arrastrando bastante tiempo. Había hecho buenas competiciones y después del Open de Palma me quedé a una centésima de mi récord de España de 100 estilos. Mejoré marca en el 200 braza en corta en la última etapa del Circuit Català… El estado de forma era bueno, pero tenía esas dudas acerca de qué hacer con mi futuro (lugar de entrenamiento, prácticas de la universidad y otras situaciones que estaba viviendo) y las dos competiciones más importantes de la temporada no salieron como esperaba.

Pero la temporada de corta había sido brillante. Recuerdo que antes del Open de Sabadell contó que no había hecho puesta a punto. Luego llegó el Mare Nostrum y rindió bien. ¿Por qué tantos altibajos?

Yo creo que al competir aquí en casa en el Ciutat de Barcelona se me activaron esas dudas sobre qué hacer esta temporada y ya las arrastré en las siguientes semanas. Se me manifestaron en síntomas físicos. Llegué al Open tras un par de semanas en las que notaba que se me paralizaba la tibia, pero no le di importancia, porque estaba nadando bien. 

Pero llegamos al Open y el día del 200 estilos me quedé a dieciocho centésimas de la mínima y al día siguiente el 200 braza no fue bien. Esa noche antes del 400 estilos dormí fatal y se intensificaron esas paralizaciones. Los médicos dijeron después que era una parestesia. Se me dormía el ojo, se me dormía la cara, se me durmió una parte del cuerpo. Hablé con la psicóloga y ya decidimos no tirarnos al 400 estilos, asumiendo que no me iban a llevar al Europeo. Al 100 braza del día siguiente me tiré medicada.

Se me dormía el ojo, se me dormía la cara, se me durmió una parte del cuerpo. Por eso tomé la decisión de no tirarme al 400 estilos del Open, asumiendo que no me iban a llevar al Europeo

Pero, ¿había sentido antes algo así?

¿Que mi cuerpo me dijera ‘basta’ hasta ese límite? Nunca. Había tenido molestias físicas, como que se me saliera el hombro derecho durante la Copa y tener que arrastrar el problema durante la temporada. Eso me hizo nadar con máxima precaución. Pero este problema, no. Yo fui al Open con ganas de repetir las mínimas, porque ya había hecho el tiempo en Canet. De hecho, compitiendo era cuando menos notaba el problema, por la adrenalina. Pero fue una sensación global. Fui al médico y me explicó que era una reacción del cuerpo por ansiedad, porque de la tibia pasó a los brazos y al ojo. Cuando el ojo empezó a cerrarse fue cuando me asusté y vi que era el momento de priorizar mi salud.

Emma Carrasco ha cambiado el programa de entrenamientos de Ben Titley en el CAR de Sant Cugat por el de Jordi Jou en el Club Natació Sant Andreu
Emma Carrasco ha cambiado el programa de entrenamientos de Ben Titley en el CAR de Sant Cugat por el de Jordi Jou en el Club Natació Sant AndreuCedida Emma Carrasco

Habla de la ansiedad. ¿Era por un tema de competición?

No, era por lo que venía después de la temporada. Me estaba planteando cambiar mi día a día, con lo que conllevaba a nivel personal. Estaba pensando en venir al club y quería analizar muy bien las consecuencias positivas y negativas de dar ese paso. El hecho de ir al Europeo o no creo que pasaba más a un segundo plano. Pero vaya, yo las mínimas las hice e incluso se supone que estando menos preparada. No fueron en el campeonato estricto que me pedían, pero también hay un criterio que permite la selección en este supuesto, ¿no?

Me dio pena que teniendo las mínimas hechas dos semanas antes no me tuvieran en cuenta. Vale que había una competición de consideración, pero esas mínimas eran de febrero y estas fueron justo antes del Open

¿Le dolió que no se le aplicara?

Es que justo el día del Open tuve ese problema de la parestesia. Hablé con el médico, así que la Federación sabía lo que había pasado. Lo que sé es que al final ese criterio no se aplicó conmigo. Pero tampoco se hizo con Carles (Coll), vaya… Me dio pena que teniendo las mínimas hechas dos semanas antes no me tuvieran en cuenta. Vale que había una competición de consideración, pero esas mínimas eran de febrero y estas fueron justo antes del Open. Entonces me quedé con sabor agridulce en casa, pensando que podría estar compitiendo perfectamente. De todas formas, quiero ver la parte positiva de haber podido descansar en un verano a mitad de ciclo olímpico.

¿Se llegó a plantear los Juegos del Mediterráneo?

No había oído hablar de ellos en toda la temporada y al terminar el Open y saber que no iba a ir al Europeo me los plantearon. Fue raro, porque ya había planificado el verano con mi familia. Sinceramente, esperaba que me plantearan la opción de ir a París con las marcas que había hecho antes. De hecho el Europeo de larga es el único gran campeonato que me falta por nadar, pero habrá que esperar el momento (risas).

Entiendo que la rabia es porque antes de ese problema que sufrió en el Open se veía en mínima.

Sí, es que con esos síntomas me quedé a dieciocho centésimas del tiempo en 200 estilos. No sé en el 400 estilos cómo podría haber ido, pero sí que hice lo correcto en no tirarme a ellos en el estado en el que estaba. Sí que asumes que al final eres tú la que no te tiras y que ya depende de otras personas que se valoren las marcas previas… Pero bueno, un mes de vacaciones tuve, que llevaba seis años sin juntar más de dos semanas y media y también me iban a venir bien antes de iniciar la nueva etapa.

Iniciémosla. Ha dejado de entrenar en el CAR de Sant Cugat con Ben Titley y se ha venido al Club Natació Sant Andreu con Jordi Jou. Antes de hablar del cambio en sí, ¿en qué cree que ha evolucionado en estos cuatro años con Titley, tras los dos con Lourdes Becerra?

Con Ben hemos trabajado mucho en los estilos el salir a tope en la mariposa, la espalda y la braza para intentar sacar el máximo tiempo. Es cierto que el crol no ha mejorado como quisiera. Pero ya no es un tema de mejorar o no. Hay un grupo de chicos velocistas en el CAR con Luca (Hoek), con María (Daza)… Me sentía un poco sola en ese aspecto. 

Creo que en el club sí hay más perfiles que permiten entrenar más ese trabajo aeróbico y que es un tipo de entrenamiento que me puede venir bien para intentar tener una mentalidad algo más conservadora al inicio pero apostar más fuerte al final. Con Jordi Jou lo vemos con el 200 braza de Aina (Fernández) o por supuesto el que tenía Jessi (Vall). Jou tiene mucha experiencia con estilistas y con bracistas y también a nivel de comunicación podemos entendernos mucho mejor.

Emma Carrasco quiere apostar fuerte por la parte final de las pruebas de estilos
Emma Carrasco quiere apostar fuerte por la parte final de las pruebas de estilosCedida Emma Carrasco

Ha dicho la palabra ‘crol’…

(Risas). Está claro que es el estilo que más me cuesta mejorar, porque muchas veces abro los brazos como si fuera a hacer braza en vez de pasarlos por debajo del cuerpo. Creo que es tanto cansancio como técnica. El cansancio creo que se puede tolerar mejor con trabajo de ‘cardio’ y luego falta calcular esa parte técnica de no salir a muerte para gestionarlo mejor.

Volviendo al punto, ¿cuándo se empezó a plantear dejar el CAR para trasladarse al club?

En el año de Fukuoka 2023 fue complicado compaginar los entrenamientos con el Bachillerato. Lourdes me ayudó y estuve haciendo el programa de la Federació Catalana por la mañana y el de la Federación Española con Ben por la tarde. Por suerte el curso salió bastante bien, pero aunque me clasifiqué para mi primer Mundial, allí fue un desastre. Noté mucha más cercanía por parte de Jou y de la gente del club, que me apoyaron mucho. Lo que pasa es que el año siguiente era el olímpico y por eso, aunque me lo planteé muy seriamente, decidí no cambiar de programa a un año de los Juegos.

La temporada pasada tuve una oferta para ir a la Universidad de Virginia, donde están Kate Douglass, Gretchen Walsh y Alex Walsh. Los entrenadores me dijeron que no me iba a faltar de nada si me quedaba. Luego sentí que estaban cambiando las reglas del juego a mitad de partido

Fuimos con todo con Ben, me cogí menos asignaturas en la Universidad y estaba muy motivada para los Juegos. Era un tren que pasa una vez en cada cuatro años y nos clasificamos para los Juegos, a pesar de que había tenido problemas de neumonía e infecciones en el riñón, porque con el estrés me bajan las defensas. Entonces, como te plantas en París y ha ido bien, pues tampoco te planteas dar el paso para el cambio. De ahí te plantas en Singapur, tras un año en el que hice mi mejor marca aquí en el club en 200 estilos.

Después de los Juegos, ¿dejó de lado la idea?

La temporada pasada tuve una oferta para ir a la Universidad de Virginia, donde están Kate Douglass, Gretchen Walsh y Alex Walsh. Los entrenadores de aquí me dijeron que no me iba a faltar de nada si me quedaba. Pero meses después empecé a tener muchos problemas en las ayudas para la vivienda que en principio me correspondían por estar en el CAR. Sentí que estaban cambiando las reglas del juego a mitad de partido.

¿Entonces se lo planteó?

Es que era el club el que realmente me estaba apoyando. En ese aspecto y en el emocional. Además, las chicas mayores del CAR se habían ido y me quedaba yo con chicos más jóvenes. Aquí en el Sant Andreu está Carla (Carrón), está Alba (Guillamon), está Ainhoa (Campabadal), está una gran referente como África (Zamorano) con tres Juegos y también tras haber sacado adelante sus estudios… Veía que podía relacionarme con más gente más cercana a mi edad, porque con el grupo del CAR la rutina de estudios era completamente diferente para los chicos más jóvenes.

Luego, a nivel deportivo, sentía que no le habíamos dado la importancia suficiente al Open de Sabadell, que servía para hacer las mínimas de consideración. Cuando no salieron las mínimas tampoco en junio, el apoyo que sentí fue de los compañeros de equipo, de la gente del Sant Andreu. Pero ya había pasado después de la medalla del Europeo de corta. Me sentí muy vacía después del bronce de Lublin. Era como muy individualista todo y me faltaba ese punto de compañerismo que en el club sale de forma natural.

Emma Carrasco revela que tuvo una oferta para marcharse a la Universidad de Virginia
Emma Carrasco revela que tuvo una oferta para marcharse a la Universidad de VirginiaCedida Emma Carrasco

Entonces dio el paso.

Sí, a mitad de temporada decidí que me iba. Decían que habría algunos cambios, pero yo ya quería ir a la concentración de altura con el Sant Andreu a Andorra antes del Open. El tema de las ayudas de la vivienda no se incluía en esos cambios, pero era un cúmulo de cosas. En marzo tenía la decisión tomada, pero el seleccionador y los entrenadores me convencieron para terminar la temporada en Sant Cugat. Pero el segundo día del Open, tras ver lo que había pasado con toda la presión en el 200 braza, lo tuve claro. Me iba, a pesar incluso de que mi hermano Jordi entraba en el grupo del CAR.

Haya o no Juegos, lo que quiero es que el proceso merezca la pena. Si viene una decepción y el proceso no ha valido la pena, va a ser más duro que si la ha valido

¿Había hablado antes con el Sant Andreu?

Con Jou, directamente de que quería venir, no, pero él sabía que yo no estaba a gusto y lo que me pasaba internamente. Le di muchas vueltas a todo, valorando pros y contras, consultando mucho porque era una decisión importante. Pero tenía claro que, haya o no Juegos, lo que quiero es que el proceso merezca la pena. Si viene una decepción y el proceso no ha valido la pena, va a ser más duro que si la ha valido. Porque, al final, habré vivido lo que quería y me quedaré con eso.

“Habré vivido lo que quería”… Me está hablando en pasado, como si se hubiera planteado dejar de nadar. ¿Lo ha hecho?

(Piensa) Sí, me planteé centrarme en la carrera universitaria presencial, fue una de las alternativas. Pero al final la natación es el deporte de mi vida y he construido todo este camino para estar aquí, así que creo que lo tengo que aprovechar.

Cuando ya tenía claro lo que iba a hacer, ¿se sintió mejor? Aunque aún quedara temporada por delante.

Después del Open de Sabadell en marzo vinieron días muy rápidos. Tuvimos pronto una concentración en Sierra Nevada y tenía que estudiar. Intenté tirar un poco del carro, comprometerme, pero me di cuenta de que no tenía ni idea de cómo liderar el grupo en el que estaba entrenando, que era una de las cosas que me pedían. Entonces me dejé llevar. Supongo que por eso en el Open de junio explotó todo.

Lo pasé mal porque tenía la decisión tomada, pero era un cambio grande. Tuve ayuda psicológica de Ana Merayo para gestionar todo esto. En el aeropuerto de Mallorca se lo dije al club y me quité ese peso. Los compañeros del club que lo iban sabiendo acogieron bien la idea. Siempre echaba mucho de menos esa parte de compartir una competición y un campeonato con ellos. Es algo que disfrutaba mucho cada año en la Copa y que recuperé durante el año de los Juegos cuando después del Open hice el Circuit Català. Luego ya no tuve la opción de hacerlo.

Echaba de menos también nadar competiciones más pequeñas, aquí en Catalunya, con menos presión. Quiero vivir la natación de otra manera y disfrutar más de las competiciones y del ambiente que se genera en ellas.

Me planteé centrarme en la carrera presencial, fue una de las alternativas. Pero al final la natación es el deporte de mi vida y he construido todo este camino para estar aquí, así que creo que lo tengo que aprovechar

Su día a día, ¿también ha cambiado?

Estoy ganando confianza con el crol. Aquí el grupo de velocistas trabaja con Juanmi (Rando) y el de medio fondo y fondo estamos con Jou. Hay mucho más trabajo aeróbico. Ha subido la carga también, porque he pasado de hacer series de 200-300 a hacer series de 400. Hacemos series de ritmo más alto con poco descanso, nadamos en piscina de veinticinco con olas… A veces también va bien cambiar después de cuatro años en los que notas que estás haciendo lo mismo.

Emma Carrasco, ilusionada tras su cambio con la nueva temporada 2026-2027
Emma Carrasco, ilusionada tras su cambio con la nueva temporada 2026-2027Cedida Emma Carrasco

Llevamos dos meses y mi primer objetivo es adaptarme, aunque me estoy sintiendo muy bien con mis compañeros y siento que gracias a ellos también estoy recargando la batería social, porque al final este es un deporte individual. Lo necesitaba. Tengo que ser muy paciente y mi cuerpo se tiene que adaptar también a otros horarios, a otro día a día. He empezado también prácticas de Psicología en el CAR con Joan Vives y estoy viendo Sant Cugat desde otro punto de vista.

Al final ha cambiado de ambiente tras una temporada en la que ha sido medallista absoluta por primera vez. ¿Le compensará el cambio si luego esos resultados no salen como antes del proceso del Open?

Es que quiero ver la vida desde otro punto de vista. No solo desde el rendimiento, desde el sentir la obligación de tener que clasificarme para unos Juegos Olímpicos o un Mundial por el hecho de estar en el CAR. Quiero ver que hay otros compañeros que igual no pueden clasificarse para eventos internacionales, pero que disfrutan del deporte que les gusta. Quiero que me compense el proceso, porque si sale la recompensa podré celebrarla con mis compañeros, con mis amigos, con mi familia, con mi entrenador.

Entonces, entiendo que el planteamiento para el inminente Campeonato de España de Madrid es diferente al de otros años.

Lo afronto como una parada en el proceso de adaptación a los cambios que estoy viviendo en mi vida. Quiero nadar lo más rápido posible, pero sin pensar en tiempos, sin mirar a las mínimas. Si salen y luego puedo ir al Mundial de corta de China o a la competición de Estados Unidos, pues perfecto. Pero, si no, queda la Copa. Luego, terminar las prácticas, irnos a Andorra y bajar de nuevo al Open de marzo. Seguro que ahí ya está todo más asentado para intentar nadar y clasificar para el Mundial de Budapest.

No era un tema de los entrenamientos en sí. Yo con el programa de Ben y de Antonio estaba encantada. Era el sentir que ya no estaba en mi sitio. He recuperado la pasión por saber que lo que hago me está mereciendo la pena porque me lo paso bien en el día a día

Se le ve ilusionada con lo que viene. ¿Emma Carrasco había perdido la ilusión en estos últimos meses pero ahora la está recuperando?

En estos dos años ha habido momentos de subida y de bajada. Pero es que no era un tema de los entrenamientos en sí. Yo con el programa de Ben y de Antonio (Jiménez, entrenador asistente del CAR) estaba bien. Era más el sentir que ya no estaba en mi sitio. He recuperado la pasión por saber que lo que hago me está mereciendo la pena porque me lo paso bien en el día a día, con gente que está en un momento parecido a mí. Es lo que perdí cuando salieron del CAR Kira (Toussaint), Kylie (Masse) o Valentine (Dumont). Para mí eran grandes referentes, pero en estos dos años no he tenido ese espejo ahí. Ahora siento que lo tengo. Después, lo que tenga que salir, saldrá.

View the original on Mundo Deportivo →

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.