España-República Checa: que siga la fiesta
Después de las victorias ante Inglaterra y Croacia, los dos rivales, a priori, más exigentes del grupo, la selección española llegó a Oviedo muy reforzada para enfrentarse esta noche a República Checa (20.45/La1). La Roja aterrizó desbordando confianza tras dejar claro desde el primer momento por qué es la vigente campeona del mundo. Sin embargo, en el cuerpo técnico de Luis de la Fuente existe la sensación de que el encuentro ante los checos puede tener cierta trampa. Es, precisamente, el tipo de partido en el que todo el mundo da a España como clara favorita, y ahí estará uno de los principales peligros.
Enfrente habrá una selección que conoce perfectamente a la Roja. Su seleccionador es Santi Denia, durante muchos años una figura fundamental en las categorías inferiores de la selección española y que ha trabajado con la mayoría de los futbolistas que ahora están a las órdenes de Luis de la Fuente. Y no es el único vínculo. Su ayudante es Pablo Amo, segundo entrenador de la selección española campeona de Europa en 2024. Es decir, la República Checa, que no podrá contar con Karabe, lesionado, ni Sulc, sancionado, cuenta con dos hombres que conocen de primera mano los mecanismos, virtudes y posibles puntos débiles de esta España.
En el otro lado, De la Fuente continuará con su gestión de esfuerzos y minutos. Todo apunta a que Le Normand podría entrar en el eje de la defensa para dar descanso a Pau Cubarsí. También podría rotar Pubill, otro que lo ha jugado todo.

Entre las novedades podrían aparecer Fresneda e incluso Roberto Fernández, que se estrenarían con la absoluta o incluso Fran García, recién llegado.
La convocatoria sufrió además una baja de última hora: Ferran Torres, con problemas en el tobillo izquierdo, volvió a París y su lugar lo ocupará Carlos Espí, que viene de lograr un póker con la sub-21.
La gestión de la plantilla está condicionada también por las bajas de Nico Williams, la única de las tres bajas hasta el momento que no ha tenido todavía un relevo.
Con todo, España afronta el partido con la posibilidad de dar otro paso importante hacia los cuartos de final de esta Nations League. La Roja quiere mantener las sensaciones de las dos primeras jornadas, seguir gestionando su plantilla y, sobre todo, convertir un partido que puede parecer cómodo desde fuera en una nueva oportunidad para acercarse a su objetivo, que quedaría encarrilado en el caso de lograr el pleno de victorias.
Oviedo, por su parte, empujará desde la grada del Carlos Tartiere. Otro homenaje a los campeones del mundo que solo piensan en seguir celebrando y ampliar su racha de imbatibilidad
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