The Jerusalem PostJerusalem Reform synagogue egged on Rosh Hashanah in second attack in a monthESPNNBA Future Power Rankings: We stacked the three-year outlooks for all 30 teamsESPN DeportesDJ Moore también quedó fuera del partidoInquirerQuezon priest urges DOE review of Atimonan coal plant project한겨레영국 국왕, 젠슨 황 등 AI 리더 만나…“더 늦기 전 통제권 지키자”Sözcü6 nüfus 7 ekmek ve gözyaşlarıSouth China Morning PostByteDance spin-off Anew Labs raises US$290m as AI drug developers enjoy fundraising boom경향신문호우 피해로 집 못 돌아간 거제·통영 이재민 107가구에 월세·체재비 지원한다Anime News NetworkAnimeJapan Opens Entry Submissions for 'New Creator Awards 2027' on October 1ESPN CricinfoLahore High Court dismisses Rizwan's petitionBillboard‘It Was Very Homemade’: Dave Stewart Went ‘Back to Front’ For His New AlbumEl ComercioUn campo de batalla: la gresca entre los jugadores de Cienciano y City Torque tras el 3-0 | VIDEO
The Daily Newsstand · Free, Always
Friday, September 18, 2026

Un banquero muerto ligado a la realeza, un misterio de nueve años y un video viral: el caso que conmociona a Londres

Translate

LONDRES.– Durante casi una década fue uno de los grandes misterios policiales de Londres. Un corredor quedó registrado por cámaras de seguridad cuando, aparentemente sin provocación alguna, empujó a una mujer hacia la trayectoria de un colectivo en el puente de Putney. El conductor logró esquivarla por centímetros y el atacante desapareció sin dejar rastro.

Nueve años después, el caso conocido como el del “Putney Pusher” dio un giro inesperado y trágico. Nicholas Brandram, el banquero y exmilitar de 44 años detenido en junio como sospechoso del ataque, fue hallado muerto esta semana en su casa de Chiswick, al oeste de Londres, sin que hubiera sido acusado formalmente por el episodio. La policía considera la muerte “inesperada”, pero no sospechosa.

El caso adquirió además una nueva dimensión este jueves, cuando la familia de Brandram aseguró que era inocente y responsabilizó a la Policía Metropolitana por la presión que sufrió durante los meses de investigación. Sus familiares afirmaron que se quitó la vida después de padecer “meses de inmensa presión” y sostuvieron que nunca existieron pruebas forenses o evidencias creíbles que lo situaran en el puente cuando ocurrió el ataque.

Tras esas acusaciones, Scotland Yard se remitió a sí misma al organismo independiente que supervisa la conducta policial británica, el Independent Office for Police Conduct (IOPC), para que revise sus contactos con Brandram antes de su muerte. La investigación sobre el “Putney Pusher”, entretanto, continúa formalmente abierta.

Un ataque que recorrió el mundo

El episodio ocurrió el 5 de mayo de 2017. Las cámaras instaladas sobre Putney Bridge registraron a un hombre corriendo por la vereda cuando se cruzó con una mujer de 33 años y la empujó hacia la calle.

Las imágenes muestran cómo la víctima cayó delante de un colectivo de dos pisos. El conductor desvió bruscamente el vehículo y evitó atropellarla. La mujer sufrió heridas menores.

La grabación se viralizó y convirtió al desconocido corredor en uno de los hombres más buscados de Londres. La policía interrogó o investigó a decenas de personas y realizó varios arrestos, pero ninguno condujo a una acusación. Finalmente, cerró el expediente en 2018 por falta de nuevas pistas.

El caso permaneció prácticamente congelado hasta que Scotland Yard volvió a investigarlo y, el pasado 15 de junio, arrestó a Brandram bajo sospecha de intento de causar lesiones graves. Después de interrogarlo, lo dejó en libertad mientras continuaban las averiguaciones. Nunca fue imputado por el ataque.

Su identificación como sospechoso volvió a colocar el antiguo video en el centro de la atención pública y de los medios británicos.

Banquero, veterano y descendiente de la reina Victoria

Brandram tenía además un perfil poco habitual para un caso de estas características. Era director en la banca privada de HSBC y antiguo capitán del Ejército británico, donde había servido en Afganistán.

También estaba emparentado con distintas casas reales europeas. Era nieto de la princesa Catalina de Grecia y Dinamarca y tataranieto de la reina Victoria, un vínculo que multiplicó el interés mediático cuando su nombre quedó asociado con el caso.

El banquero Nicholas Brandram

La reconstrucción publicada este jueves por El País destacó también esos lazos con la realeza y el carácter extraordinario de una investigación que permaneció sin resolver durante casi diez años pese a la amplia difusión de las imágenes.

El martes por la noche, policías y paramédicos acudieron a la vivienda de Brandram en Chiswick después de que fuera encontrado inconsciente. Fue declarado muerto en el lugar. Las autoridades indicaron que el fallecimiento no presenta, por ahora, circunstancias sospechosas.

La familia acusa a Scotland Yard

Un día después, sus familiares rompieron el silencio con una dura declaración.

Nicholas Brandram no era el Putney Pusher”, afirmaron. Según la familia, no había ADN ni otras pruebas forenses que lo relacionaran con la agresión, tampoco elementos que demostraran que estuviera en Putney Bridge en ese momento ni evidencias fiables de que fuera el hombre registrado por las cámaras.

También sostuvieron que Brandram había colaborado con los investigadores, facilitado una muestra de ADN y participado voluntariamente de procedimientos de identificación, pero que pese a ello permaneció durante meses bajo sospecha pública.

La familia aseguró que la exposición del caso le provocó “vergüenza, ansiedad y humillación” y cuestionó que Scotland Yard no hubiera despejado públicamente las sospechas cuando, según ellos, carecía de pruebas suficientes.

Medios británicos informaron además que los familiares consideran relevante que Brandram hubiera enviado un correo electrónico desde su trabajo unos 30 minutos después del ataque y que algunas características físicas descriptas por testigos no coincidían con las suyas. Esas afirmaciones forman parte de la defensa planteada por la familia y no han sido adoptadas como conclusión por la policía.

Scotland Yard expresó sus condolencias y reconoció que una investigación de este tipo puede generar una fuerte presión sobre las personas involucradas, pero señaló que las pesquisas sobre el ataque de 2017 siguen abiertas.

View the original on La Nación

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.