El pago de una habitación, la última pista bancaria clave en la misteriosa desaparición de la modelo bogotana María Alejandra Molina en Cali
Autoridades investigan pistas sobre el paradero de la mujer de 27 años de edad que viajó por supuestos contratos de trabajo.
Autoridades analizan los últimos movimientos de la modelo bogotana María Alejandra Molina, quien había llegado a Cali para cumplir compromisos comerciales. Foto: Particular

PERIODISTAActualizado:
El domingo 11 de octubre, a las 6:53 de la tarde, el hilo invisible que conectaba a Natalia con su hermana se rompió.
No hubo estruendo, ni una despedida abrupta, ni mucho menos un mensaje de auxilio. Solo el silencio digital que, en la actualidad, pesa más que cualquier grito. Desde entonces, para Natalia, el tiempo no se mide en horas, sino en la ansiedad de esperar un 'doble chulito' de WhatsApp que nunca llega.
María Alejandra Molina, una modelo de 27 años conocida por su espíritu independiente, carácter reservado y su tatuaje de un lobo en el omóplato derecho, había llegado a Cali tres días antes con la promesa de un trabajo.
Lo que comenzó como una rutina de viajes laborales, común en su vida de protocolo y eventos, se ha transformado en una pesadilla de pistas falsas y misterios digitales.
La llegada y la promesa de seguridad
Todo parecía bajo control el jueves por la mañana. María Alejandra le envió a Natalia la foto de su ingreso a la ciudad, bañada por la luz vallecaucana.
"Voy a trabajar este fin de semana", le dijo.
Natalia, lejos de ella, ejercía ese instinto protector de las hermanas mayores: "Ve a un centro comercial, quédate donde haya gente".
María Alejandra obedeció. Desde el centro comercial Único, ubicado en el norte de la ciudad, envió la confirmación. Pero cuando el sol comenzó a caer y llegó el momento de check-in en su supuesto hotel, las certezas empezaron a desmoronarse.
"Me dijo que se estaba alistando para salir a trabajar", recuerda Natalia. Le envió una foto de la habitación. Pero en esa imagen, recortada al mínimo, había algo que no encajaba. No había la calidez de un hotel tradicional, ni los pasillos alfombrados. Según recuerda, había detalles crudos e industriales.
Una amiga cercana, que conoce a María Alejandra desde hace nueve años, fue quien puso en duda que se tratara de un hotel: "Eso no es un hotel. Hay un extintor dentro de la habitación. Eso parece un apartaestudio".
Los datos que no cuadran
Mientras la familia busca a María Alejandra por ‘cielo y tierra’, en lo virtual, la confusión es mayor. Natalia tiene las pruebas de que su hermana estaba en Cali, tal como lo demuestra con fotos, geolocalización implícita y compras con tarjeta en la ciudad. Sin embargo, a su mamá, María Alejandra le había dicho que iba a Medellín.
"Realmente no sé con qué fin le dijo eso a ella", se cuestiona Natalia, mientras intenta descifrar si esa discrepancia fue un error, una confusión o una maniobra deliberada para proteger su privacidad o, peor aún, su seguridad.
La búsqueda se ha convertido en una labor de arqueología digital. La familia revisa los extractos bancarios como si fueran mapas del tesoro. Hallaron una transacción clave: el domingo 11 de octubre, a las 6:41 de la tarde, 12 minutos antes del último mensaje, se registró un pago de 172.000 pesos.
"Lo que yo le digo a Nata es que uno paga un Airbnb vivo entrando o saliendo", explica la amiga de la joven. Esa transacción podría ser la llave del misterio: ¿fue el pago de entrada a un lugar que no aparece en los registros hoteleros convencionales? o ¿fue el pago de salida, el último acto de María Alejandra antes de desaparecer?
Piden solidaridad en la búsqueda
Entre tanto, en Cali, la familia ha recorrido hoteles, ha mostrado la foto a recepcionistas y ha rastreado anuncios en plataformas como Airbnb y Booking. Se han topado con la burocracia de los privados que exigen una orden fiscal para hablar y con la poca celeridad de las autoridades.
"Un investigador se comunicaría con ella", le dijeron a Natalia la semana pasada. El teléfono sigue esperando sonar.
La hipótesis más dolorosa comienza a tomar fuerza en las noches de insomnio de la familia: que María Alejandra haya salido del país. "De pronto creemos nosotros que pudo haber salido", dice Natalia, aferrándose a la idea de que su hermana está viva, aunque sea lejos.
Es por eso que revisan aeropuertos, buscan huellas en Migración e intentan entender cómo una mujer puede evaporarse en una ciudad de millones de habitantes dejando solo un rastro de transacciones bancarias y fotos de habitaciones ajenas.
María Alejandra no es solo un caso policial; es una hija, una hermana y una mujer que, hasta ese domingo 11 de octubre, compartía su vida a través de una pantalla. Ahora, su familia pide a la ciudad que no sea indiferente.
Buscan a una mujer de 1,70 metros, cabello negro y largo, que lleva un lobo tatuado en la espalda, como si ese animal solitario pudiera, de alguna manera, guiarla de regreso a casa.
Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

BOLETINES EL TIEMPO
Regístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.

EL TIEMPO GOOGLE NEWS
Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

EL TIEMPO WHATSAPP
Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.

EL TIEMPO APP
Mantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.

SUSCRÍBETE AL DIGITAL
Información confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.