Las claves del PSG-Barça, por Lobo Carrasco
Nuestro querido y añorado Terry Venables fue el primero que, con saque inicial a favor, prefería ‘darle’ la pelota al equipo rival obligado a sacar de banda. Sí, esto que vemos en el París de Luis Enrique para favorecer el adelantamiento de líneas y presionar en campo rival.
Es una estrategia con dos objetivos y una finalidad: favorecer la presión colectiva, intimidar y, obviamente, marcar el primer gol. Sin dudarlo, regalo envenenado de bienvenida.
Y en la victoria de la presión residirá una de las claves para llevarse los puntos. Se vence al bicampeón de la Champions jugando mejor y apretando las mandíbulas defendiendo muy juntos. Con CONTINUIDAD, porque la calidad que atesoran ambos conjuntos es mayúscula y cualquier apagón mental se puede pagar muy caro, excepto que Joan Garcia o Safonov firmen la noche perfecta.
Los dos equipos elaboran buen fútbol por dentro y consiguen profundidad por fuera. Hay exceso de calidad individual, pero todos los cracks tienen mentalidad equipo. Luis Enrique y Hansi Flick, los ‘culpables’
2. Liderato y algo más
Se jugará a ritmo alto porque esa es una de las virtudes que desarrollan ambos contendientes. Luego está la precisión técnica iniciando el juego (para evitar el robo de pelota rival) y en los metros finales, donde movilidad, genialidad y pegada suelen maridarse para hacer la diferencia.
El París cuenta con el mencionado Safonov, más dotado y seguro que Donnarumma con las botas. Defensa de cuatro en la que Hakimi y el zurdísimo Nuno Mendes son ‘aviones’ (hoy Digne o Lucas Hernández) tanto por fuera como cogiendo la calle interna. Vitinha y Fabián diseñarán el juego del equipo e intentarán quitarle protagonismo a Rodri y Pedri. Ah, ojo con las llegadas de Joao Neves si juega de inicio o entra después.
Y arriba, tres regateadores dispuestos a ponerse el mono de trabajo presionando. Se llaman Dembélé Doué y Kvaratskhelia si el zurdo Akliouche queda en el banquillo. Para el gol, Ferran Torres siempre preparado para tirar minidiagonales y entrar en área. Sus buenas estadísticas obligan a no bajar la guardia defendiéndolo.
3. La inmediatez cuando se pierda
Los de Lucho llegan a la tercera jornada reparando su irregularidad en la Ligue 1 y deseando conquistar la tercera de forma consecutiva. El duelo psicológico también será tremendo porque el plantel blaugrana tiene entre ceja y ceja levantar la primera bajo la dirección de Hansi Flick. Vamos a ver quién sale reforzado —excepto si empatan—, pero lo que tengo claro es que, en caso de derrota, levantarse enseguida será como otra victoria para alegría de la estabilidad.
Vitinha es el dueño del juego tanto en el PSG como en la selección de Portugal. Rodri, el arquitecto del FC Barcelona y de la selección campeona del mundo. Raphinha y Dembélé, los detonadores de la presión continua. Noche para la grandeza. Esa que tienen Cubarsí, Pedri, Raphinha, Lamine y el que diga: ‘Aquí estoy yo’. En el bando local, la máquina infernal que ha construido Luis Enrique sin renunciar a tener cracks. Ensayo de una posible final
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