Del show de Lali a cantar el himno para la Selección ante Burkina Faso: la semana inolvidable del tanguero Cucuza Castiello

Increíble. Hace unos días, en pleno show de Lali Espósito en el Monumental, los fanas se habían sorprendido por la presencia del tanguero Cucuza Castiello formando parte del recital. Algo inusual, un hecho disruptivo, con estilos musicales mezclados. Y apenas una semana más tarde, por esas cosas del destino, Cucuza volvió al estadio de River para cumplir otro sueño: cantar el himno en el partido de la Selección ante Burkina Faso. En diálogo con Olé, repasó los momentos y sus sensaciones a nivel personal.
-Lali, la Selección. Todo en una semana, Cucuza, imagino sueños cumplidos como artista...
-Lo de Lali ha sido muy lindo, muy fuerte. Y tanto lo de Lali como lo de la Selección fueron cosas inesperadas, ¿no? La gente que me quiere bien me dice: 'Cumpliste un sueño'. Y yo lo que les trato de explicar es que son cosas que uno no las tiene ni en los sueños, ¿viste? Son cosas muy particulares. Se ve que en mi vida es una sana costumbre que me vayan pasando cosas que no espero y que se van superando. Yo siempre digo que, en lo que tiene que ver con mi vida y con cantar, tuve dos hechos muy importantes en su momento. Uno fue, creo que en el 2004, cuando tuve la posibilidad de que Rubén Juárez me acompañara con su bandoneón en el Café Romero. Eso para mí fue tocar el cielo con las manos. Y después, otro hecho trascendental es lo de El Tango Vuelve al Barrio, el ciclo que hago en el Bar El Faro. Eso empezó en el 2007 y el año que viene cumple 20 años. Ya con esas dos cosas, lo digo de verdad, yo ya estoy hecho. Y después de eso me pasaron cosas muy, muy increíbles, sabiendo que yo ya estaba hecho con aquellas dos que te dije. Así que imagínate lo que significa para mí tanto esto que se dio con Lali como lo de cantar con la Selección.
-Lo de Lali trascendió, más allá de su propio show, que le diera lugar al tango. Repercutió por todos lados...
-Lo de Lali fue muy natural, muy sencillo como se dio, pero no estaba en los planes para nada. Y déjame agradecer profundamente el gesto de Lali para conmigo y para con el tango, al darle un lugar en su presentación a una de las figuras más representativas y populares hoy por hoy. Así que para mí y para el tango fue algo increíble.
Cucuza con la Selección (Tesone).
-Y ayer sábado lo de la Selección, hermoso imagino también, ¿no?
-Por un lado, es de esas cosas que uno nunca imagina, aunque había un precedente: suele cantar el himno un amigazo cantor que se llama Ariel Ardit. Entonces, digamos que esa posibilidad existía, no era algo imposible, dado que tanto Ariel como yo cantamos tango y ambos amamos el fútbol y la Selección. Esa, si se quiere, estaba más latente, pero la verdad es que no lo pensaba para nada. De hecho, fue muy rápido: el mismo sábado, a eso de las tres de la tarde, me llamaron para avisarme. Yo no sabía nada, así que sí, fue sorpresivo. Todavía sigo sin poder creer lo de este fin de semana y el anterior, estas rachas. Estar en River por motivos diferentes es una locura; para los que somos cantores de tango, no es nada habitual tener a River como marco de lo que uno canta. Así que bueno... increíble.
Los jugadores cantando el himno (Tesone).
-A las corridas entonces, te avisaron a las tres y horas después estabas probando sonido y luego cantando. Una linda locura...
-Sí, tal cual: me avisaron a las tres de la tarde y a eso de las cinco y media, seis menos cuarto, ya tenía que estar probando sonido en River. Y bueno, un poquito antes de las nueve era lo de cantar el himno, así que fue todo rapidísimo. De hecho, estaba invitado por un grupo de amigos a cantar con Guido Iacopetti y le tuve que avisar obviamente que me habían llamado para cantar el himno de la Selección, que era un caso de fuerza mayor a tener en cuenta. Son esas experiencias realmente inéditas. Una vez que te dicen de cantar, lo podés imaginar, pero yo particularmente trato, como una manera de autoprotección, de no pensar tanto en la dimensión de lo que se viene. Y bueno, eso también hace que la sensación y la experiencia sean totalmente desbordantes. Hasta que no ponés el pie ahí, empezás a cantar la primera nota y mirás a la gente, recién ahí te das cuenta de lo que es.
El reconocido artista emocionó a todos los presentes previo al duelo de la Selección ante Burkina Faso.
-Te queda un recuerdo hermoso, todo grabado aparte, de Argentina al mundo...
-Tuve la posibilidad de que gente amiga filmara cuando terminé de cantar el himno y saludo, y bueno... la cara mía es la de alguien que, de tanta emoción, está como desencajado. Y sí, fue exactamente lo que sentí. Insisto, uno puede suponer que va a ocurrir algo así, pero nunca imaginás lo emocionante y emotivo que es en realidad. Y más para mí, que en ese momento se me juntaron mis dos grandes pasiones: por un lado el fútbol, y por el otro el cantar, el tango. Todo eso potenciado por estar cantando la camiseta de la Selección y entonando el himno... o sea, nada, es como la consagración absoluta, el punto más alto.
-Creer o reventar, en tu instagram artístico, republicaste un saludo de Maradona por tu cumple de hace unos años y al otro día te llegó esta invitación para la Selección...
-¿Sabes qué? Yo no tengo demasiadas cuestiones místicas, pero particularmente en el caso de Diego, que es alguien a quien quiero tanto, admiro tanto y que significó tanto para mí, puedo llegar a pensar en una aproximación, digamos, mística. Porque, aparte, ahora que me lo decís, yo tenía subido ese saludo de Diego en Instagram, entre mis cosas más importantes, esas que llaman historias destacadas, que había publicado hace muchísimo tiempo. Y sí es cierto que lo tengo guardado en el teléfono, y que de vez en cuando lo vuelvo a mirar. No debe pasar un mes sin que vuelva a mirar ese video, la verdad. Y no me digas por qué lo volví a subir a las historias principales: no hubo un motivo racional, no hubo un porqué. Fue algo muy espontáneo, muy sanguíneo, que me dio ganas de volver a compartirlo. Obviamente, eso generó la respuesta de un montón de gente que no lo había visto, que no lo puede creer, que me felicita o que lo recuerda a Diego. Así que, respondiendo a tu pregunta, yo a Diego lo quise tanto, lo quiero tanto, que puedo llegar a pensar que, de alguna manera, el Diego tuvo que ver en todo esto. Insisto y remarco: no me quiero poner ni en un plano súper emocional, ni melancólico, ni místico. Pero cuando hay un amor tan grande como el que yo sentí por Diego, y había un cariño de él hacia mí también, muy lindo... bueno, quizás tenga que ver. Ojalá.
-Por último, disfrustaste imagino de la goleada, ¿pudiste saludar a los jugadores o llevarte algún recuerdo más?
-Te vas a reír, pero como te conté, yo iba a ir a cantar de invitado con unos pibes amigos. Había decidido que cantaba, terminaba y me iba para allá para estar con ellos. Y encima ni me quedaba a ver el partido; por lo tanto, ni saludaba a ningún jugador ni me llevaba ningún souvenir, porque mi plan era llegar a cantar con los pibes. Y cuando estoy yendo para el lado de ellos, les aviso que ya iba y me dicen: 'No, Cucu, ya terminó'. Así que me quería matar por los dos lados. Después me dijeron que me iba a conseguir alguna camiseta. Yo ya estaba sobrepasado, con cantar ya estaba hecho.
La historia futbolera de Cucuza
Castiello jugó en el famoso club Parque e hizo Inferiores en Argentinos. Lateral derecho, categoría 1969, fue compañero de futbolistas de renombre como Fernando Redondo, el Negrito Cáceres y Silvio Rudman. Fue dirigido por Néstor Pekerman e incluso llegó a ser suplente en partidos de Primera, con Nito Veiga como DT. Después de un breve periodo en Tigre, en 1992 pasó a Aldosivi de Mar del Plata, nuevamente con Veiga. Jugó algunos partidos, pero una dura lesión terminó con su carrera con apenas 24 años.
Hernán Cucuza Castiello con Diego.
Su vínculo con Maradona
"A Diego lo conozco a través del Turco (Maradona), yo jugaba en Argentinos Juniors en la categoría 1969 con Fernando Redondo, el Negro Cáceres, Silvio Rudman. A Diego lo veíamos varias veces, cruzándolo en Malvinas desde chico. Después, en algún asado en Moreno cuando salíamos campeones. Recuerdo ya en el tiempo haber ido a la casa cuando tenía 17, invitado por Lalo Maradona cuando fue el Mundial 1986. Después, pasó mucho tiempo para verlo nuevamente. Cuando yo cumplí 50, me mandó un video de cumpleaños. Fue una sorpresa, me emocionó mucho", le contó hace unos años a Olé.
El reencuentro de Diego y Hernán Castiello. Luego cantaron juntos un tango en la cancha.
En 2019 cantó junto a Pelusa "El Sueño del Pibe" en cancha de Argentinos, en un homenaje al fallecido periodista Sergio Gendler. Luego, tras la muerte del Diez, en 2022 le compuso un tema llamado Segurola y Habana. A continuación, la letra completa.
Segurola y Habana
Sin tu nombre, son dos calles, este tango y nada más…
Fiorito y Cantilo, Lascano, Gavilán
Barcelona, San Paolo, Sevilla y Boyacá
"Guillote", "Sisterpiler", "Don Yayo", Codesal
Son nombres, solo nombres sin el tuyo detrás
Tanto y tanta se colgaron de tus piernas,
te eligieron "los amigos del campeón"
Tantos sueños usaron tu camiseta
tantos males diezmaron tu corazón
Diste nombre a quien nombre ya tenía
diste fama al que mal habló de vos
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