“Árboles”: Martín Reyna que invita a contemplar la naturaleza en el Museo Larreta

Árboles, árboles y más árboles. Están todos aquí: los más pequeños, medianos y grandes. Macizos, florecientes y también sin hojas, con sus ramas al desnudo, pintados con lápices, marcadores, acrílico, témperas sobre papel o en óleo sobre tela. Como su nombre lo indica, la muestra Árboles es un homenaje a la vida y a la naturaleza que exhibe todas las obras de Martín Reyna hasta principios de marzo de 2027 en el Museo de Arte Español Enrique Larreta (Juramento 2291, CABA).

Martín Reyna (Buenos Aires, 1964) reside desde 1992 en París (Francia), aunque nunca se olvida de sus raíces: alrededor de dos veces por año se instala en el país, ya sea para pintar los maravillosos paisajes naturales que ofrece la Patagonia o para visitar a sus amigos y familiares.

Pero, de pequeño, tenía una especie de obsesión: quería que su padre, que, por entonces, trabajaba en el Museo Histórico Nacional, le enseñara a dibujar.
“Cuando era chico quería dibujar de una manera virtuosa, pero no lo lograba. Entonces, le pedí a mi papá que me enseñara a dibujar. Uno piensa que los padres saben hacer de todo. Me dijo: ‘yo sólo sé dibujar árboles’. Estuvimos un tiempo dibujando árboles en el Parque Lezama. Mi papá murió cuando tenía 9 años. Es una historia personal que está ligada a esta muestra”, explica el artista a Clarín mientras continuaba pintando árboles en el Paralelo 42, su lugar de inspiración en la Patagonia.
“A partir de ahí empecé a pintar un par de años después. Empecé a pintar en la adolescencia”, agrega el artista. Desde entonces, no paró de pintar árboles, pero nunca los mostró. Con el tiempo, Reyna fue desarrollando diversas técnicas para la creación de sus obras abstractas mientras que, en simultáneo, continuaba pintando árboles de todo tipo.

Un árbol escondido
De tanto pintar árboles, así nació esta muestra que le sigue dando más vida al Larreta, un museo que dialoga a la perfección con sus obras. “La idea era meter el jardín del Larreta dentro del museo”, comenta Santiago Bengolea, amigo personal de Martín Reyna y curador de la muestra.
“Lo primero que se nos ocurrió es hacerlo en un espacio o museo donde hubiera árboles o un jardín. Para nosotros, el hecho de que en el Larreta haya este jardín tan alucinante era vital para la muestra. Teníamos una metáfora: decíamos: ‘vamos a meter al jardín del Larreta dentro del museo’”, reconoce Bengolea, de extensa trayectoria en varios proyectos en la Fundación PROA.
Están todas las pinturas de Reyna esparcidas por el museo: son más de 100 y consisten en bocetos, dibujos, cuadernos de viaje, cuadros y una impresionante instalación sonora que pintó en el mismísimo jardín andaluz de la residencia colonial de Belgrano para completar esta pieza mientras se montaba la expo.
“Para nada me meto con la clasificación de los árboles. Tampoco conozco nada sobre las especies; aprendí que un árbol puede ser un cedro, uno, otro un ciprés, pero muy poco, de una manera muy general. No me dedico a conocer los árboles fuera de pintarlos. Tampoco sigo demasiado la simbología. Para mí son pintura”, aclara el artista.

“Pero mi camino termina ahí: para mí, la pintura es mucho, pero no les atribuyo significado alguno. En mi lectura, es una cuestión de la percepción de cómo observar el mundo y me gusta mucho observarlo a través de los árboles. Y de ahí ver cómo pueden llegar a la pintura”, completa.
“Árboles”: para recorrer y disfrutar
La muestra abarca todos los trabajos que hizo Reyna desde 1991 hasta 2026 a través de sus diversas técnicas. Su punto de inicio está en el pasillo del Larreta, donde aparece el texto curatorial, algunas pinturas del artista y su vínculo con los árboles. También hay una vitrina que contiene libros de su autoría que aluden a su pasión por los árboles.
En una de las salas hay dibujos de distintas épocas, desde 1991 hasta 2007. Hay árboles sobre fondo blanco, otros sobre fondo negro y dos vitrinas de cuadernos de viaje con bocetos de Reyna, sus lápices, pinceles, sus libretas, una cartuchera personal y otros objetos del artista. Estos árboles fueron pintados con lápiz, tinta y témpera sobre papel en varias medidas y no llevan fecha. También hay obras que son palos que emulan a árboles. Son completamente abstractas.

En la misma sala hay una poesía de Lila Zemborain, amiga personal de Martín Reyna y también poeta, quien creó especialmente este poema para la muestra.
La muestra continúa en el baño patrimonial del Larreta con una serie de macetas pintadas por Reyna: son cuatro obras de esta especie, más un video para volver a mirar los cuadernos que están dentro de esas vitrinas. “El mismo Martín los está hojeando”, advierte su amigo Santiago Bengolea.
En la sala principal hay una instalación conformada por tres pinturas con música de fondo de Brian Eno. “La idea es que vuelva el espacio. Dos pinturas son existentes, fueron creadas sobre tela, la tercera fue pintada en el jardín del Larreta en el momento del montaje. La idea era meter el jardín del Larreta dentro del museo”, explica el curador.
La música invita a contemplar el trabajo de Reyna mientras el público podrá sentarse en un banco para mirar y sentir la obra. Así lo explica Bengolea: “Nuestra idea principal es que sea una muestra de contemplación, donde uno se emocione. Que la pintura te entre por la panza, por decirlo de alguna manera, y no que sea solamente una cosa de reflexión que te exige el arte contemporáneo, sino que uno venga, contemple, observe, sienta, se detenga y se emocione. Esa es la idea que rige la muestra”.
En otra sala están los principales trabajos del artista referidos a los árboles, con cuadros de todas las épocas pintados en distintos lugares, como City Bell, París, Barcelona, Irlanda, Lisboa, la Patagonia argentina, Normandía o Nueva York. Muchos fueron pintados a la intemperie y algunos, desde su taller en París.
Estas pinturas no llevan texto, pero están separadas por colores: hay un sector de árboles pintados de color blanco, otro con distintos tonos de verde y un tercer sector de árboles pintados de rojo. En el medio de la sala también hay un banco para sentarse y poder observarlos.

Se destaca un árbol amarillo y negro con tonos en naranja. “Lo pinté en París en 1994. Cuando lo miro no parece que lo haya pintado. Me gusta. Es cuando uno hace algo que no se reconoce y por eso te interpela”, reconoce Reyna.
¿El secreto? “Lo hice con acrílico de mala calidad. Sin embargo, permanece en perfecto estado después de más de 30 años”.
El otro es un cuadro verde que forma parte de la serie “bosque nativo”. “Lo usamos para la invitación de la exposición. Es un cuadro verde que tiene como los esqueletos de los árboles y tiene los bordes blancos. Está hecho en la Patagonia, en el Paralelo 42”, acota el artista.
La muestra se complementa con más obras de Reyna que intervienen en la colección permanente del Museo Larreta.
Programas públicos
El Museo Larreta tiene prevista una serie de actividades a lo largo de estos meses para que grandes y chicos puedan disfrutar aún más de “Árboles”, la muestra de Martín Reyna.

El viernes 6 de noviembre a las 18:00, los artistas José Cambre, Tomás Fracchia, Martín Reyna y el curador Santiago Bengolea realizarán un recorrido por la exhibición en el Museo Larreta, interactuando con el público para contemplar la belleza de sus obras.
Dentro de la programación de programas públicos, entre noviembre y enero se desarrollarán diversas actividades en diálogo con la expo de Reyna. Habrá talleres, mesas redondas, recorridos especiales y lecturas.
La muestra Árboles, de Martín Reyna, podrá verse en el Museo Larreta (Juramento 2291, CABA), los lunes, miércoles, jueves y viernes de 11:00 a 19:00; sábados, domingos y feriados de 11:00 a 20:00. Martes cerrado. Miércoles sin cargo solo para residentes argentinos. Finaliza en marzo de 2027.
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