Expertos de la ONU afirman que existen motivos para creer que EE.UU. cometió crímenes de guerra en ataques contra Irán
Expertos en derechos humanos de la ONU afirmaron este jueves que existen motivos razonables para creer que Estados Unidos cometió crímenes de guerra en dos ataques aéreos en Irán que causaron la muerte de al menos 177 civiles.
Su documento asegura que los bombardeos con misiles perpetrados en febrero contra la escuela primaria Shajarah Tayyebeh en Minab y un centro deportivo y edificios residenciales en Lamerd constituyeron agresiones indiscriminadas que causaron el fallecimiento de ciudadanos y daños a la infraestructura civil.
De acuerdo a The New York Times, las conclusiones figuran en un informe de 18 páginas elaborado por la Misión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre Irán y se presentarán al Consejo de Derechos Humanos en Ginebra este lunes 21 de septiembre.
El reporte también detalla abusos que, según afirman los expertos, constituyen crímenes de lesa humanidad cometidos por las autoridades iraníes en su represión contra los manifestantes que protestaban contra el gobierno.
Los expertos afirman que los asesinatos perpetrados por las fuerzas de seguridad se produjeron a una escala “asombrosa y sin precedentes” en las 31 provincias.
“Los civiles en Irán se encuentran atrapados entre las graves violaciones de los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad cometidos por su propio gobierno y el conflicto mortal que mantiene el país con Estados Unidos e Israel”, advirtió la misión.
Ataque a la escuela en Minab
El 28 de febrero, cuando EE.UU. e Israel lanzaron su guerra contra Irán, misiles impactaron la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en la ciudad sureña de Minab, causando la muerte de 157 personas, entre ellas unos 123 niños y niñas menores de 13 años, según las autoridades locales, como recordó BBC.
En relación con este ataque, los expertos detallaron que la recinto escolar estaba junto a un complejo naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) que también fue atacado ese día, pero que la escuela era claramente identificable y que no había información que indicara que se utilizara con fines militares.
Su texto señala que “la misión encuentra motivos razonables para creer que Estados Unidos cometió el crimen de guerra de lanzar un ataque indiscriminado que provocó la pérdida de vidas o lesiones a civiles o daños a bienes civiles”.
“Estados Unidos incumplió su obligación de hacer todo lo posible para verificar que se trataba de un objetivo militar”, añade el comunicado.
El mismo The New York Times dio a conocer en marzo que un análisis reveló que fragmentos de misil, supuestamente provenientes del ataque a la escuela, presentaban las marcas de un proyectil de crucero Tomahawk de fabricación estadounidense.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses han atribuido el bombardeo a un error de selección de objetivos causado por datos obsoletos. Pero los investigadores de la ONU afirmaron que era claramente identificable como una escuela.
También concluyeron que el lugar había sido “el punto de impacto previsto” y que no había sido alcanzado por un proyectil errante. Asimismo, declararon que no se trataba de daños colaterales.
El Ejército norteamericano aún no ha publicado las conclusiones de su investigación sobre el ataque a Minab, pero el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha dicho que “nunca atacaría objetivos civiles”.
El centro deportivo en Lamerd
El segundo ataque analizado por la misión tuvo lugar el mismo 28 de febrero y alcanzó un centro deportivo y edificios residenciales cercanos en la ciudad central de Lamerd. En ese momento, funcionarios iraníes informaron que murieron 22 civiles, entre ellos cinco niños.
Los investigadores de la ONU añadieron que una organización fidedigna informó que cerca de 170 personas resultaron heridas, entre ellas niños con lesiones que ponían en peligro sus vidas.
De acuerdo a su informe, el centro deportivo estaba junto a un edificio del Cuerpo de la Guardia Nacional, pero visiblemente separado de él.
Este indica que las fuerzas estadounidenses habían empleado un misil de precisión que dispersó aproximadamente 180.000 proyectiles de tungsteno en una amplia zona. El uso de esta arma en una zona civil poblada fue “temerario en cuanto a la probable magnitud de las muertes o lesiones”, añadió el reporte de acuerdo al periódico.
Los expertos asimismo señalaron que el Ejército de EE.UU. confirmó el uso de un misil de precisión en Irán, pero negó haber alcanzado el centro deportivo. Los funcionarios estadounidenses aseguraron que el ataque parece más coherente con un misil de crucero iraní Hoveyzeh.

Sin embargo, el informe argumenta que la afirmación estadounidense contradice las pruebas, citando como evidencia el hecho de que Estados Unidos es la única parte en el conflicto que posee misiles PrSM.
Los investigadores señalaron haber escrito al gobierno del presidente Donald Trump solicitando información sobre los ataques aéreos y reuniones con oficiales militares estadounidenses, pero indicaron que no recibieron respuesta.
De acuerdo a BBC, un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. declaró que Washington no otorgaba credibilidad a las conclusiones del informe.
Por su parte, Irán tampoco se ha pronunciado aún sobre las conclusiones del grupo de la ONU, pero anteriormente ha rechazado las acusaciones de violaciones sistemáticas de los derechos humanos.
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