Jorginho con Olé: el tráfico de milanesas con Riquelme, Delgado y Traverso, y su pronóstico para Boca-Vasco

Jorginho tenía apenas 21 años cuando llegó a Boca. Venía de Vasco de Gama, donde había sido campeón, y aterrizó en Buenos Aires en un momento de reconstrucción en un equipo que había conquistado América y el mundo: reemplazó a Rodolfo Arruabarrena y se encontró con un plantel que también había perdido a figuras como Jorge Bermúdez y Hugo Ibarra. Todo era nuevo para él. El país, la ciudad, el club, el vestuario. Pero hubo alguien que se ocupó especialmente de que su adaptación fuera rápida: Juan Román Riquelme.
“ Román me llevaba a su casa, con su familia, a hacer asado. Conocí a sus padres, a su mujer, a sus hijas cuando eran chiquitas. Me llevaban a restaurantes para que me adaptara lo más rápido posible. Creo que me veían como una persona de ellos, de barrio. Me trataron como familia”, recuerda hoy Jorge Henrique Amaral de Castro, desde San Pablo.
Jorginho, ex Vasco da Gama y ex Boca.
"Ahora soy Jorge, porque ya no soy más futbolista", aclara con una sonrisa. Su presente lo tiene entre la captación de juveniles para la empresa que tiene en sus filas a Erling Haaland y la administración de una posada en Florianópolis que tiene desde hace 12 años en sociedad con el argentino Jonathan Cristaldo. "Después que parás de jugar, encuentras un montón de cosas. Ves que la vida es más interesante, asegura.
Pero cuando cuando habla de aquel Boca, el brasileño no tiene más que buenos recuerdos, pese al breve paso de seis meses en el segundo semestre de 2001 y el desenlace en medio del corralito y un país explotado. Y en todos esos recuerdos están los buenos amigos que hizo...
Jugó en Boca y en Vasco Da Gama y le compartió en exclusiva a Olé una divertida anécdota de los sánguches que conseguía el Chelo Delgado y compartían en las habitaciones con Riquelme y Traverso
Riquelme, Marcelo Delgado y Cristian Traverso eran insesperables en aquel momento. Y lo habían sumado a él. “Después de la cena, en las concentraciones, yo pensaba que no habían cenado muy bien, pero era porque iban a llegar las milanesas. Me decían: 'cená tranquilo, que lo mejor de la cena es a la noche”, cuenta entre risas. El ritual era siempre parecido. Cerca de las diez de la noche, después de la comida del hotel, aparecía el llamado: 'Vení, Negro, vení al cuarto'. Y entonces llegaba el delivery organizado por el Chelo. Eran amigos de ellos que les traían los sánguches de milanesas, Coca-Cola, todo. Y creo que eso los hizo ser campeón del mundo, de América, de todo, lo grande que son hasta hoy".
Jorginho, ex Vasco da Gama y ex Boca.
Jorginho, ex Vasco da Gama y ex Boca.
El brasileño se acuerda de aquel grupo con enorme cariño. “Dentro del grupo de Boca siempre me trataron para estar lo más adaptado posible”, cuenta. Para un brasileño de 21 años que acababa de llegar a un fútbol y a una ciudad desconocidos, ese recibimiento resultó fundamental. Aunque considera que llegó en un momento de cambio tras haber ganado todo y eso lo complicó. Después de 15 partidos y haber quedado afuera de la Intercontinental contra el Bayern Munich, se fue a Cruzeiro para reemplazar a Juan Pablo Sorin.
Más de dos décadas después, el vínculo continúa. Cruza mensajes con Riquelme y Delgado, también mantiene contacto con Traverso y siguió de cerca la transformación de su excompañero en dirigente. "Yo tengo un gran prestigio con Román. Siempre pienso en que le vaya bien. Lo sigo a Boca, sigo a Román para que haga un buen trabajo”, dice. Y explica qué es lo que más valora de su actual función como presidente: “No sólo por la historia que tiene con el club, sino porque entiende de fútbol y tiene a gente que conoce el fútbol trabajando ahí”.
Jorginho, ex Vasco da Gama y ex Boca.
Ahora, justamente, Jorginho vuelve a quedar en medio de una historia que conoce demasiado bien. La semifinal de la Sudamericana enfrentará a Boca con Vasco, los dos clubes que marcaron buena parte de su carrera. Con el equipo brasileño fue campeón y también conquistó la Mercusur, con una goleada 4-1 a River que llamó la atención. Con Boca vivió una etapa corta de 15 partidos, pero que recuerda con enorme cariño.
¿Cómo ve la serie? “La veo pareja”, responde. Destaca el crecimiento de Vasco en las últimas semanas, las incorporaciones que llegaron en el mercado y lamenta la baja de Facundo Colidio "por una cuestión documental". No se anima a pronosticar un ganador, pero sí admite hacia dónde estará inclinado su corazón: “Seguro que voy a hacer más torcida para Vasco”.
El ex jugador de ambos equipos analizó en exclusiva con Olé quién llega mejor para las semifinales de la Copa Sudamericana 🏆
Jorginho estará en Río de Janeiro para ver la semifinal de vuelta. Será una situación particular: un exjugador de ambos clubes, con amigos y recuerdos de los dos lados, viendo enfrentarse a dos equipos que forman parte de su historia.
Y probablemente, mientras mire el partido, también aparezcan aquellos recuerdos de 2001: los asados en la casa de Román y, por supuesto, las milanesas que llegaban al hotel después de la cena. Porque para Jorginho, su paso por Boca duró poco. Pero algunas historias, como las buenas amistades, quedan para siempre.
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