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Saturday, October 3, 2026

En Palermo, furor por el nuevo local de El Gordis, el influencer y streamer que vende hasta 3 mil hamburguesas por día

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En la esquina de El Salvador y Fitz Roy, en Palermo, a Federico Perales le piden fotos y videos y lo saludan como a una estrella de Hollywood. En las redes es El Gordis, con más de 2,4 millones de seguidores entre todas sus plataformas, y desde el 5 de septiembre atiende una hamburguesería que revolucionó la esquina.

Durante tres años, Federico probó y reseñó más de 200 hamburguesas frente a la cámara. Ahora hace las suyas, con medallón smash de carne fresca, pan de un proveedor que lo conoce desde sus pruebas caseras y salsas distintas para cada receta.

La historia arranca en Monte Castro, pasa por el reparto de alimento balanceado y una marca de ropa para bebés, y desemboca en un local donde en un solo día se vendieron 3000 hamburguesas.

La historia de El Gordis

Federico Perales nació en 1999 en Monte Castro, en una familia de clase media. Sus padres se separaron cuando tenía 10 años y a los 20 se fue a vivir con Mica, su pareja y hoy su mujer. Se conocieron en el colegio, a los 13, y se pusieron de novios a los 15.

Antes de terminar quinto año, a los 17, ya trabajaba con su familia en cartelería, vinilos y diseño gráfico.

El local de El Gordis en la esquina de El Salvador y Fitz Roy, en Palermo. Foto: Luciano Thieberger.

"Siempre fue eso, el querer tener mis cosas por mí mismo, desde chico. A los 18 tuve mi primer auto propio", dice sobre esa etapa.

Cambió el auto por un utilitario para repartir recargas de máquinas de café y consiguió un empleo mejor, el reparto de alimento balanceado para mascotas. A los tres meses queda a cargo del depósito. Tenía 19 años.

La pandemia lo encuentra en ese puesto. "Ahí fue mi mejor momento económico, por así decirlo, porque el alimento balanceado de mascotas era algo necesario. Yo era encargado y repartidor, y en pandemia hice mi diferencia siendo chico, y lo invertí en una camioneta mejor para trabajar", recuerda.

El público joven llena el local todos los días. Foto: Luciano Thieberger.

Con su compañera de vida armó un emprendimiento de ropa para bebés. Los comienzos fueron duros.

"Empezamos vendiendo uno por día, dos por día, tres por día. Mi mujer iba a Flores a buscar mercadería, yo llegaba del laburo de repartir alimento balanceado y me iba a repartir a la noche, hasta que en un momento nos empezó a ir muy bien", cuenta.

Entonces vendió la camioneta para invertir en más mercadería y en un depósito, y los dos dejaron sus trabajos. La marca llegó a tener 300.000 seguidores en TikTok y 150.000 en Instagram.

"Ahí fue cuando empecé a hacer contenido para las redes, mostrando mi vida como emprendedor, qué hacíamos con Mica, cómo era un día con nosotros. No era el Gordis todavía, pero sí fue empezar con redes sociales", explica.

La terraza del local de Gordis Burger. Foto: Luciano Thieberger.

El personaje llegó unos meses después. Sus amigos le insistían con que se grabe, porque lo veían simpático, y él ya había practicado frente a la cámara con la ropa.

"Nunca tuve vergüenza, y ya había perdido la poca que tenía con el contenido de la ropa para bebés, porque tenía que vender y vendía mostrándome", sostiene.

En tres meses llega a los 10.000 seguidores en Instagram. Primero subía compras y comidas caseras, y en un momento aparecen las hamburguesas.

"Dije, che, voy a hacer hamburguesas en mi casa. Me compré una plancha de dos hornallas para arriba del horno, carne picada, cheddar, pan, y empecé a investigar cómo se hacía el smash", relata.

Los primeros videos muestran bollitos, carne fría y pan tostado con manteca. "Todo muy principiante, pero la gente fue agarrando mucho cariño. Al principio era '¿qué hace este pibe?'", agrega.

Las colas en las cajas para hacer el pedido de hamburguesas. Foto: Luciano Thieberger.

En paralelo probaba hamburguesas de otros locales y seguía con las compras semanales. "Fue un contenido muy orgánico y muy familiar. Todos me dicen lo mismo, que mi contenido hasta el día de hoy sigue siendo muy transparente. Y eso fue creciendo, hasta que pasó a ser mi día a día, mi trabajo", dice.

Eso ocurre desde octubre de 2022.Tras tres años de contenido, Federico siente que se acomodó, y eso lo incomoda. "Encontré una tranquilidad, una comodidad, y soy una persona a la que no le gusta estar cómoda, entonces dije, tengo que hacer algo. Ya tenía más de un millón de seguidores en TikTok, más de 500.000 en Instagram, había un caudal grande de gente", reconoce.

"Sabía que si hacía una hamburguesería iba a tener un apoyo grande de la comunidad. Me imaginaba lo que fue al final, pero sabía que iba a ser grande", afirma.

Se asoció con un empresario gastronómico y el proyecto tardó un año y tres meses en llegar al 5 de septiembre, el día de la apertura.

El local de Gordis Burger abrió a principios de septiembre de este año.

"Desde el primer día vinieron a querer comprar franquicia, de todas las provincias, hasta de otros países, y se acercaron inversores. Pero ahora no. Queremos cuidar mucho la marca", sostiene.

El local no ofrece delivery, y la llegada de Rappi tiene condiciones. "Como yo quería cuidar la marca y el producto, dije que no había delivery en este local. La experiencia es el salón o el take away. La única manera era una dark kitchen, y la pagaron ellos. La operación es nuestra, todo es nuestro", explica.

"Atrás de Gordis Burger está Gordis, que soy yo. Por eso cuido y valoro tanto la marca. Podía haber puesto la marca, abrir el local y estar en mi casa tranquilo, pero ahí perdés eso que generamos, el humanizarlo", dice.

Qué comer en Gordis Burger

La Tasti doble de Gordis Burger. Foto: Luciano Thieberger.

La carta es reducida, de seis hamburguesas, y sale de lo que probó en estos años. Las recetas fueron diseñadas con un chef ejecutivo.

"En todo este camino probé más de 200 hamburgueserías, así que ya sabía los toppings y las combinaciones que quería hacer. Igual trabajé con un chef ejecutivo para cerrarlo, y él me ayudó mucho con la combinación de sabores", detalla.

El ejemplo que elige es la Tasti, con lechuga, tomate, cebolla y una salsa. "Está bien, pero él me dijo, ¿querés que sea una hamburguesa que identifique? Tenemos que hacer una salsa diferente. Todas las hamburguesas están muy marcadas por la salsa que lleva. Son salsas muy complejas, que hacemos en el centro de producción, y cada una llevó mucho laburo", explica.

La Gordis Bacon.

"En la hamburguesa lo importante es el pan y la carne. La mitad del blend es vacío, o sea que el medallón es 50% vacío, 40% tapa de asado y 10% de grasa, que es lo que aporta jugo y sabor", describe.

El pan es de Burger Pan, cuyo responsable lo conoce desde las primeras hamburguesas caseras. "Me conocían desde el principio, y las últimas semanas, al terminar las pruebas, fueron una locura", cuenta.

Las papas son de Simplot. "El menú lo armé en base a mi sabor y a lo que a mí me gustaba, pensando también en que a la gente le guste", dice. Para el sazonado descarta el de queso, que considera muy común, y elige uno herbal y especiado.

La carta se ordena por número y las cuatro hamburguesas de carne usan el medallón Gordis y pan brioche. La número uno es la Gordis Clásica, con cheddar, pickles de pepino, cebolla y Salsa Gordis, a $ 16.000 la simple y $ 22.500 la doble. La Gordis Tasti suma tomate y lechuga, y lleva su propia versión de la salsa, con los mismos precios. La Gordis Cuarto combina cheddar, cebolla, ketchup y la salsa de la casa, también a $ 16.000 y $ 22.500.

La Gordis Chicken.

La Gordis Bacon reúne cebolla crispy, bacon glaseado, cheddar y la salsa Sweet Bacon Gordis, a $ 21.500 la simple y $ 28.000 la doble. La Gordis Chicken es la única de pollo y viene en una sola medida, a $ 16.000, con medallón de pollo crispy, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, salsa ranch y honey mustard. Sumar un dip de Salsa Gordis cuesta $ 1.000, y es la misma salsa que la marca planea vender en formato retail.

Para agilizar la cola hay pantallas donde se puede hacer el pedido y abonar con pago electrónico o tarjetas de crédito. También se puede pedir a la vieja usanza, haciendo la cola hacia la caja con paciencia.

Las papas fritas sazonadas de Gordis Burger.

La respuesta del público superó lo previsto. En un día llegó a vender 3000 hamburguesas. "Es una locura, es una bestialidad. Siempre lo agradecemos, lo valoro muchísimo", dice.

Federico no se queda quiero y anuncia que ya apunta a un segundo local. "El segundo local al que apuntamos es mucho más grande. Lo que pasó hizo que este nos quede chico, porque pasó algo que no esperábamos", cierra.

Gordis Burger. El Salvador 5602, Palermo. Abre de lunes a jueves de 12 a 16 y de 19 a 0. Viernes de 12 a 16 y de 19 a 1. Sábado de 12 a 1. Domingo de 12 a 0 h. Instagram: @gordisburgerok

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