La vez que Carlos Albert discutió con José Ramón Fernández por un veto de las narraciones deportivas

El periodismo deportivo perdió a una de sus grandes figuras críticas: murió Carlos Albert Llorente. La noche del 3 de noviembre se confirmó la partida de quien fue un acérrimo crítico, fiel a su estilo y defensor de los derechos de los futbolistas profesionales. El exdefensa de Necaxa no solo dejó un legado en las canchas, sino que también tuvo una larga carrera en los medios, durante 43 años estuvo en transmisiones deportivas hasta su retiro el 29 de octubre de 2021.
A lo largo de su carrera compartió espacio con grandes figuras, y José Ramón Fernández fue una de ellas. La trayectoria de Albert Llorente no sería posible sin la presencia de Joserra. Durante años ambos fueron las figuras de las coberturas de Imevisión, pero en años posteriores y con el cambio a TV Azteca, la relación entre ambos se vio afectada y por un tiempo se distanciaron.
PUBLICIDAD
El fallecido periodista deportivo Carlos Albert rompió con TV Azteca en 1995 después de que la empresa lo apartó de sus transmisiones por rechazar cambios en su crítica a dirigentes del futbol mexicano. La decisión abrió un distanciamiento de años con José Ramón Fernández, quien era su jefe y amigo desde hacía casi 18 años.

Albert y Fernández habían trabajado juntos durante 15 años en Imevisión, donde encabezaron un estilo de análisis deportivo crítico frente a la cobertura de Televisa, principal televisora con la que competían. La conversión de la empresa paraestatal en TV Azteca modificó esa relación profesional.
PUBLICIDAD
El comentarista volvió a coincidir con Fernández en 2007, cuando se integró a ESPN y a la mesa de análisis de Futbol Picante. Para entonces, ambos habían dejado atrás el conflicto que los separó tras la salida de Albert de la televisora del Ajusco.
Proceso reconstruyó la disputa, pues entre el 9 de octubre y el 20 de noviembre de 1995 tuvo entrevistas y charlas con los involucrados en el conflicto. Los testimonios describieron negociaciones fallidas, reclamos por la intervención de los propietarios en la cobertura deportiva y el quiebre entre dos de las figuras que habían trabajado en la antigua Imevisión.
PUBLICIDAD
El origen estuvo en un acuerdo alcanzado a finales de agosto de 1995 entre Moisés Saba, vicepresidente de TV Azteca, y José Antonio García, propietario del Atlante y presidente de la Primera División. García había presentado una demanda por difamación contra José Ramón y Albert, pero aceptó retirarla después de que Saba ofreció exigir mayor objetividad a los comentaristas.

La postura provocó inconformidad dentro del equipo deportivo. Durante años, José Ramón Fernández y sus colaboradores habían cuestionado a propietarios y dirigentes del futbol mexicano, por lo que el compromiso público de modificar el tono de las transmisiones puso en discusión la libertad de expresión de los comentaristas.
PUBLICIDAD
José Ramón respondió en su programa En Caliente y en su columna periodística. Defendió la autonomía de los analistas y rechazó que los dirigentes establecieran los límites de la crítica.
Albert asumió una posición semejante durante una entrevista con El Universal. “Si yo dijera que voy a cambiar sería una mentira, si dijera que a partir de ahora ya no voy a criticar a José Antonio García como directivo del futbol mexicano o como directivo del Atlante, estaría mintiendo”, afirmó.
El periodista buscó una reunión con Moisés Saba para exponer su postura, pero el empresario se negó a recibirlo. Después acudió con Ignacio Suárez, director de TV Azteca, quien le comunicó que sus declaraciones se consideraban una falta de lealtad hacia la compañía y que dejaría de participar en las transmisiones deportivas.
PUBLICIDAD
Albert pidió entonces apoyo a Joserra, quien conocía el problema y le solicitó mantener la calma mientras buscaba negociar su regreso. Durante las semanas siguientes, José Ramón explicó públicamente la ausencia de su compañero, y lo justificó diciendo que Carlos Albert estudiaba inglés, aunque en realidad permanecía fuera de pantalla por decisión de la empresa y estaba afrontando un veto de coberturas, análisis y narraciones.
Ambos habían acordado esperar mientras avanzaban las conversaciones con los propietarios. Las gestiones no prosperaron y, tras varias semanas sin trabajar, Albert decidió acudir a los tribunales.
En noviembre de 1995, el comentarista resumió su decepción con una frase: “Yo sé que José Ramón me podía haber salvado y no lo hizo”, según información recopilada por Proceso.
PUBLICIDAD
El desacuerdo también se relacionó con una petición directa de Fernández. En una entrevista con Apuntes de Rabona en 2019, Albert recordó que su antiguo compañero le planteó modificar la forma en que narraban y analizaban el futbol.
“José Ramón me dijo: ‘Necesitamos cambiar nuestra forma de narrar’”, rememoró. Albert respondió: “José Ramón, perdóname, no es mala onda, pero no puedo”.
El periodista sostuvo que ya tenía una trayectoria, un estilo y una manera de pensar antes de la transformación de Imevisión en TV Azteca. “Yo tenía varios años en esto, tenía un estilo, tenía una forma de pensar”, recordó en aquella charla.
PUBLICIDAD
Albert mantuvo durante su carrera una forma frontal de ejercer el periodismo deportivo. Ese estilo le costó despidos y le generó críticas en redes sociales por sus comentarios sobre jugadores, entrenadores y directivos.

“No me van a hacer cambiar. Parte de lo que he hecho es porque lo hago con gusto. Lo hago con gusto porque lo hago con convicción. Si me cambias las convicciones, no va a funcionar”, afirmó Albert Llorente en la conversación con Apuntes de Rabona.
El comentarista salió de TV Azteca, mientras José Ramón Fernández continuó al frente del equipo de deportes. Albert explicó su decisión con otra declaración: “Yo no pude cambiar, seguí con mis narraciones y mis puntos de vista”.
PUBLICIDAD
Tras su salida de la televisora, Albert se distanció de Fernández y trabajó en el gobierno capitalino como titular de la Dirección General de Deporte de la Ciudad de México. Después dejó ese cargo en medio de controversias y retomó su actividad periodística en televisión, en CNI Canal 40, además de publicar artículos en diarios de circulación nacional.
Durante ese periodo mantuvo el mismo tono en pantalla y protagonizó enfrentamientos, entre ellos uno con el entonces entrenador de la Selección Mexicana, Ricardo La Volpe.
El reencuentro con Fernández ocurrió en 2007 en ESPN, donde ambos se incorporaron a la mesa de Futbol Picante. Ya integrados al llamado Líder Mundial, volvieron a compartir análisis y crítica en uno de los programas de televisión deportiva más exitosos de los últimos años.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.