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Saturday, September 26, 2026

Lula busca criminalizar las apuestas online y genera polémica con el fútbol brasileño a días de las elecciones

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BRASILIA.– El gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, presentará este viernes una serie de medidas que buscan prohibir y criminalizar las apuestas online y sus operadores, a medida que el mandatario intensifica sus críticas a las apuestas deportivas a nueve días de las elecciones presidenciales.

El gobierno tiene previsto presentar un paquete de políticas contra el endeudamiento de las familias brasileñas que incluye una medida provisional para prohibir las llamadas “bets” en el país y un proyecto de ley que prevé penas de hasta seis años de prisión, además de multas, para quienes las operen o promocionen, incluso si cuentan con autorización de una autoridad extranjera.

El proyecto de ley, que debería firmar hoy Lula, solo entrará en vigor después de ser tratado por los legisladores. La medida provisional, en cambio, se implementaría de inmediato y debe ser aprobada por el Congreso Nacional en un plazo de hasta 120 días para continuar vigente.

Lula y el candidato del Partido Social Democrático a gobernador de Río de Janeiro, Eduardo Paes, durante un acto de campaña en Río de JaneiroSilvia Izquierdo - AP

Pocos días antes de los comicios del 4 de octubre, Brasil está dividido ante la postura del presidente de restringir drásticamente un sector que se encuentra en rápida expansión, pero que muchos señalan como un factor importante en el empobrecimiento de las familias, sobre todo de las más vulnerables.

Esta semana, sectores del futbol brasileño estallaron con la propuesta que había anticipado el presidente, en un país donde ligas, clubes, comentaristas deportivos e incluso periodistas especializados llevan años financiándose gracias al dinero aparentemente inagotable de las casas de apuestas.

Hasta ahora, el senador Flávio Bolsonaro –principal contendiente de Lula en las próximas elecciones– ha guardado silencio en cuanto a la problemática, quizá con la esperanza de evitar errores en un momento decisivo para su campaña.

Durante semanas, el candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del condenado expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, logró remontar en las encuestas, alcanzando un empate técnico con el líder del Partido de los Trabajadores (PT) de cara a unos comicios de resultado muy incierto.

Las encuestas recientes muestran una disputa estrecha: un sondeo de Quaest y otro de BTG Pactual/Nexus publicados el 21 de septiembre situaron a ambos en un empate técnico dentro del margen de error en una eventual segunda vuelta, mientras que Datafolha había registrado el 17 de septiembre un 46% para Lula frente a 44% para Bolsonaro.

Criminalización de las apuestas online

El proyecto de ley, elaborado por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, crea un delito específico para quienes exploten u operen apuestas de cuota fija, con penas de cuatro a seis años de prisión más una multa. La figura es amplia y alcanza a quienes ofrezcan, reciban, registren o intermedien apuestas, así como a quienes administren los locales físicos o los canales digitales donde se realizan. El proyecto señala además que la pena podrá aumentar en un tercio si la apuesta tiene como objeto un “evento virtual de juego online”.

El texto también apunta a la promoción del negocio. Quienes hagan publicidad, propaganda o acciones de marketing para incentivar las apuestas podrán recibir entre dos y cuatro años de prisión, además de una multa. La misma sanción corre para quienes capten o deriven apostadores hacia las plataformas y para quienes patrocinen o moneticen esa publicidad por cualquier medio.

Lula habla durante la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva YorkMick Tsikas - AAP DPA

Las penas pueden subir un 50% cuando la difusión o la captación de clientes se pague con una comisión, una remuneración o una participación en lo que apuestan o pierden los jugadores. El proyecto castiga además con dos a cuatro años de prisión el uso de datos personales para atraer apostadores o dirigir publicidad, ya sea que se vendan, se cedan o se procesen para segmentar a los potenciales clientes.

A diferencia de la prohibición, que llegaría por medida provisional y regiría de inmediato, la criminalización queda en manos del Congreso y solo tendrá efecto si la aprueban Diputados y el Senado.

Conflicto con el fútbol brasileño

Los clubes encabezan la rebelión: los principales equipos del país emitieron un comunicado conjunto demoledor en el que sostienen, en esencia, que esta medida supondría la muerte del fútbol brasileño.

“Hacer inviable el modelo actual” allanaría el camino para “plataformas clandestinas que ni pagan impuestos ni cumplen las normativas”. Esto asestaría un “golpe mortal al fútbol brasileño” y llevaría a “muchos clubes a la insolvencia”, aseguran quienes se oponen.

Si el mercado regulado “llega a su fin, las apuestas no se detendrán; lo que acabará es el fútbol”, concluye el comunicado, firmado por clubes como Corinthians –del que Lula es un gran seguidor–, Palmeiras, Sao Paulo, Santos, Flamengo, Fluminense, Botafogo, Vasco y Cruzeiro.

El mundo del fútbol considera que Lula amenaza la sostenibilidad financiera de la mayor pasión de los brasileños a días de las elecciones, en un país donde el mercado de las apuestas genera más de 30.000 millones de reales (aproximadamente 5000 millones de euros) al mes, según datos oficiales de la Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo.

Seguidores del presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, participan de un acto de campaña en São Gonçalo, estado de Río de JaneiroSilvia Izquierdo - AP

En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el martes, Lula dedicó parte de su intervención a las apuestas online y presentó su propuesta de endurecer las medidas contra las plataformas.

“La industria multimillonaria de las bets, que mueve miles de millones de dólares, transforma la adicción en lucro. Su vertiginosa expansión está endeudando y destruyendo hogares. Brasil no va a tolerar este modelo de negocio”, afirmó el presidente brasileño.

La ofensiva contra las apuestas se suma a un asunto que Lula ya había colocado entre sus prioridades durante la campaña. El pasado viernes había dicho que, si dependiera de él, “acabaría con las bets” en Brasil y que no le preocupaba la eventual pérdida de recaudación frente al impacto sobre los sectores más pobres.

Un estudio del Centro de Investigación en Macroeconomía de las Desigualdades de la Universidad de SÆo Paulo (Made-FEA/USP) estimó recientemente que las apuestas redujeron el consumo y retiraron de la actividad económica entre 120.000 y 141.000 millones de reales en 2025, equivalentes a entre 0,9% y 1,1% del PBI.

Se trata de un sector en rápida expansión —con un crecimiento del 500 % desde enero de 2023— y con un número de apostadores en constante aumento. A lo largo de 2025, la cifra mensual de apostadores brasileños promedió unos 9,25 millones, alcanzando un pico de más de 10,8 millones durante los periodos de mayor actividad futbolística, como octubre.

Seguidores del presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, participan de un acto de campaña en São Gonçalo, estado de Río de JaneiroSilvia Izquierdo - AP

Dicho esto, una encuesta reciente de AtlasIntel revela que Lula podría beneficiarse considerablemente de esta ofensiva contra las casas de apuestas en línea: el 86,7 % de los brasileños considera que las apuestas son “perjudiciales” y el 63,2 % subraya que solo conducen a “pérdidas”. Además, las reacciones iniciales en las redes sociales muestran un rechazo mayoritario hacia el mercado de los juegos de azar y las apuestas en línea.

Tras las protestas de los clubes, al propio Lula le resultó fácil arremeter contra ellos.

“El Sao Paulo fue campeón mundial tres veces sin apuestas. El Santos, dos. El Gremio, el Flamengo y el Internacional, también. Y mi Corinthians, dos veces. Nuestra selección también ganó cinco títulos mundiales cuando estas plataformas no existían: la idea de que eliminar las apuestas deportivas acabará con el fútbol brasileño es un disparate”, declaró el mandatario entre aplausos durante un mitin electoral.

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