El Correo Ilustrado
Marco Rubio la impudicia le brota en cascada. “La cabeza de la serpiente son los cárteles en México”, dice, para proteger el narcotráfico en su país y en México; lo mismo repiten sin freno Trump y muchos otros funcionarios gringos.
El nido de las serpientes gringo está construido: 1) por la demanda de estupefacientes de un sector significativo de la sociedad gringa, 2) por los fabricantes gringos de armas para los cárteles, 3) por el sistema financiero gringo de lavado del dinero de los cárteles, 4) por el intocable sistema de distribución de droga de los cárteles gringos en territorio gringo y, 5) por el complejo de instituciones “para el combate a las drogas” del gobierno gringo. Ahí, en ese nido corrupto de miles de millones de dólares, están las serpientes y sus cabezas. Los cárteles mexicanos son una pieza marginal del nido: individuos carne de cañón, de origen menesteroso, con destino a la muerte y a la cárcel.
Tapar ese nido con un dedito gringo, es el ridículo propósito infructuoso de Rubio y congéneres.
José Blanco
Recuerda palabras de Allende frente al golpe de Estado en Chile

Estamos conmemorando los eventos que se llevaron a cabo el 11 de septiembre de 1973, cuando un artero golpe de Estado en Chile segó la vida del presidente mártir de ese país. Pedimos que se publique este fragmento de las últimas palabras que el doctor Salvador Allende dirigió a su pueblo: “Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores que ¡yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de trabajadores no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales, ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos. Trabajadores de mi patria, tengo fe en Chile y su destino.
“Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!” 11 de septiembre de 1973, Radio Magallanes, Santiago de Chile.
María Cristina Cruz Ulloa
N de la R
Con el fin de aclarar nuestra información que habla de “sindicatos estatales y municipales”, señalamos que el SAT será el encargado de supervisar a todos los sindicatos y gobiernos estatales y municipales.
Señala a la CFE de favorecer a invasores de predios
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) de Piedras Negras, Coahuila, por medio de una llamada telefónica, instala el servicio eléctrico en un predio en la calle Rayón 608 poniente, colonia González, según lo dicho personalmente por los trabajadores, además de que se niega a cancelar ese servicio a solicitud de los propietarios, representados por Sergio Parra González, que ha acudido innumerables veces a la CFE, demostrando la personalidad jurídica de los dueños y que el invasor no cuenta con un recibo de renta o escritura de propiedad; sin embargo, cuenta con el servicio de luz, mismo que solicitó vía telefónica, sin documentación alguna.
De esta forma, mientras transcurre el juicio por la invasión del terreno, la CFE favorece al invasor, pues éste, con los recibos, va creando antigüedad de habitar dicha propiedad, dañando a siete familias de herederos de esta propiedad. Muchas gracias por esta publicación.
Gloria Ríos Parra de Veloz
Exige justicia ante una falsa acusación y condena por secuestro
Al no haber encontrado justicia en el estado de Morelos debido al alto grado de decadencia y corrupción que hay en el Poder Judicial local, a partir de esta fecha estaré instalando mi protesta en la Ciudad de México, en las inmediaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los martes cada 14 días, debido a mi precariedad económica.
Cabe recordar que, a raíz de la fabricación de un delito grave por el viejo grupo “antisecuestro” de Morelos, fui condenada a 30 años de prisión, de los cuales pasé 25 años y un mes encarcelada y, hasta hoy, los magistrados se han negado a reconocer la infamia cometida en mi agravio.
Mi caso ha pasado al Poder Judicial federal mediante el amparo 1118/26, del juzgado sexto de distrito en la ciudad de Cuernavaca, Morelos. Agradezco la hospitalidad de nuestro gran diario La Jornada.
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