Shelton: "No hay deportista en el mundo que esté parado 30", Zverev bota 25 o 30 veces la pelota"
La jueza de silla serbia Marijana Veljovic controló bien la presión ambiental. Mantuvo el orden dentro de lo posible, en la pista de tenis fija de mayor tamaño y donde se genera más ruido por parte de los aficionados. La mayoría de los 23.000 soñaban con un triunfo estadounidense a cargo de Ben Shelton, pero ganó el alemán Alexander Zverev.
Hubo más polémica con una dinámica del germano que ya criticara en semifinales su rival, el ruso Karen Khachanov. La regla del saque del tenis concede 25" después del punto anterior para hacer el primer servicio. No hay límite cuando el mismo no entra y se procede al segundo.
Los hay muy lentos, como el alemán Alexander Zverev o el serbio Novak Djokovic, que botan una y otra vez la pelota antes de ejecutar el saque. El germano recibió un 'warning' por exceder los 25" del primer saque, la árbitra ya le había avisado de su demora.
Aunque Veljovic también dio un toque a Ben Shelton, en su caso invitándole a estar listo antes para el resto. El norteamericano tomó esa postura sabiendo que "Zverev bota entre 25 y 30 veces la pelota, no quería estar parado mientras tanto, quería tener el cuerpo relajado y no esperar en cuclillas y concentrado tanto tiempo para nada".
Le dijo a la jueza de silla que él estaría listo para restar siempre que Zverev procediera realmente al saque. "Nunca hace menos de diez botes. Me parece una regla absurda tener que quedarme ahí esperando cuando el rival tiene una rutina clara. Habría que estar listo cuando él junta las manos para sacar", criticó Shelton.
Subrayó el estadounidense que "no hay ningún deportista en el mundo al que veas en acción y se quede quieto en posición de espera durante 30" antes de que empiece la jugada". Conoce bien a Zverev, que agosta los 25" de primer saque y que retrasa mucho la ejecución del segundo. Deliberadamente tardaba más en posicionarse en la línea de fondo para restar.
La norma de los 25" implica también la polémica de cuándo ha empezar la cuenta atrás, que suele activarse de manera automática, sin la participación del árbitro.
Fue el punto de discordia en la final. De manera suave porque Alexander Zverev y Ben Shelton mantienen una excelente relación personal, también entre sus padres y entrenadores, Alexander Sr. y Bryan. Shelton atacó más la regla que la propia rutina de Zverev, aunque le incomodara.
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