La antorcha de la Estatua de la Libertad ha estado cerrada al público desde 1916, cuando saboteadores alemanes volaron un depósito de municiones cercano; en los 110 años transcurridos desde entonces a ningún visitante se le ha permitido volver a subir hasta ella

La Corona de la Estatua de la Libertad, en Nueva York, es el lugar ubicado a mayor altura al que pueden llegar los visitantes del monumento. Desde hace 110 años, es imposible llegar más arriba, hasta la Antorcha, a pesar de que una escalera conduce hasta ella.
La excursión hacia la Corona comienza en el Pedestal, un edificio de siete pisos que alberga el Museo. En el séptimo comienza una empinada escalera de doble hélice, de 377 escalones, colocada en el centro de la estructura, que conduce hasta el fantástico mirador, de 25 ventanas.
Muchos visitantes creen que el acceso a la Antorcha fue restringido como una medida preventiva debido a la cantidad de público que, cada año, recibe el monumento. Sin embargo, el verdadero motivo es mucho más llamativo.
¿Por qué clausuraron la antorcha de la Estatua?
El 30 de julio de 1916 hubo dos explosiones en la terminal de municiones Black Tom, ubicada en el puerto de Nueva York a solo 800 metros del monumento. Fue un atentado para impedir que unos dos millones de libras de pólvora y explosivos llegaran a Gran Bretaña y Francia, que combatían contra Alemania en la Primera Guerra Mundial.
La segunda explosión, alrededor de las dos de la mañana, provocó una onda expansiva que destruyó ventanas y lanzó fragmentos de acero contra la piel de cobre del monumento.

Un artículo del Servicio de Parques Nacionales (NPS) dice que “lanzó metralla de los proyectiles, balas y escombros, así como vidrio y madera, sobre la isla, causando daños considerables a sus 17 edificios”.
Entonces, “varios fragmentos de metralla quedaron incrustados en el lado derecho de la Estatua de la Libertad y la onda expansiva empujó el brazo de la Antorcha contra la Corona, dañando la estructura interna”. Sin embargo, la Antorcha permaneció encendida durante todo el suceso. Agrega que tres personas murieron.
En tanto el FBI informa que los autores del atentado eran “agentes alemanes decididos a impedir que los transportistas de municiones estadounidenses abastecieran a los ingleses; no les importaba que Estados Unidos fuera oficialmente neutral en el conflicto en ese momento”.
La Oficina de Investigación, predecesora del FBI, hizo lo que pudo, pero estaba limitada por su reducido tamaño (solo 260 empleados) y su falta de jurisdicción. Finalmente, detuvieron a Kurt Jahnke, agente de la inteligencia alemana y coordinador de sabotajes en Estados Unidos, su asistente Lothar Witzke y Michael Kristoff, acusados de perpetrar el atentado.

Ante el riesgo estructural, poco después del atentado en Black Tom, las autoridades cerraron la escalera de 12 metros que conduce al mirador superior de la Antorcha. A lo largo de un siglo, el monumento atravesó remodelaciones en 1938 y durante su centenario en 1986. Entonces, reemplazaron la Antorcha original que ahora permanece en el Museo.
Luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la Estatua estuvo cerrada al público. Reabrió después, pero la Antorcha sigue siendo inaccesible.
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