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Thursday, October 29, 2026

Barbra Streisand no logró vender su finca de Malibú por 15 millones de dólares y decidió donarla a California: hoy es un parque natural

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Durante años, una extensa propiedad de Barbra Streisand en Malibú permaneció en el mercado sin encontrar comprador. La finca reunía cinco viviendas, praderas, jardines y un arroyo: un conjunto que la artista había desarrollado a lo largo de una década junto a su entonces pareja y colaborador, Jon Peters.

Cuando los intentos de venta no prosperaron, Streisand eligió otro destino para el terreno. Donó la propiedad al estado de California y a la Santa Monica Mountains Conservancy para fines de conservación. La historia del lugar continuó después con proyectos de investigación, eventos y visitas, hasta su posterior cierre al público.

Cómo era la finca que Barbra Streisand intentó vender

Streisand y Peters trabajaron en el desarrollo del complejo entre 1973 y 1983. Con el tiempo, la propiedad alcanzó los 22,5 acres, equivalentes a unas 9,1 hectáreas, e incorporó diferentes residencias y espacios al aire libre.

Barbra Streisand. (Facebook)

En 1983, la cantante y actriz compró la participación de Peters y quedó como única propietaria. La decisión de vender llegó después, a finales de los años ochenta.

Sin embargo, la operación resultó más difícil de lo esperado. Según la información de Los Angeles Times recogida por People, la finca estaba valuada en aproximadamente US$15 millones y pasó años sin venderse.

Ni siquiera la reducción del precio solicitado a US$11,5 millones permitió concretar una compra. Ante ese escenario, Streisand optó por entregar el inmueble para un propósito diferente.

Qué proyecto de conservación se pensó para la propiedad

La donación fue recibida como un aporte de gran importancia por la Santa Monica Mountains Conservancy. Su entonces director ejecutivo, Joseph T. Edmiston, describió la finca como “el terreno más valioso jamás donado al Área Recreativa Nacional de las Montañas de Santa Mónica”.

Ramirez Canyon Park, Malibú.

Las cinco viviendas serían aprovechadas para crear un complejo de investigación y conferencias ambientales, con la posibilidad de alojar académicos. El lugar iba a denominarse Streisand Center for Conservancy Studies.

Sin embargo, la propiedad requería mantenimiento, caminos de acceso, instalaciones y otras infraestructuras. Por lo que, con el paso del tiempo, el proyecto encontró obstáculos.

Por qué la finca recibió bodas y recorridos por sus jardines

Para cubrir los gastos de mantenimiento, la organización comenzó a alquilar la propiedad para bodas y a ofrecer visitas a sus jardines.

De esa manera, los espacios que Streisand había desarrollado durante años pasaron a recibir visitantes y eventos. Esos usos respondían a una necesidad concreta: generar ingresos para conservar las construcciones y los terrenos.

No obstante, los recorridos tampoco se mantuvieron de forma permanente. Las restricciones de zonificación terminaron por interrumpir las visitas.

Qué ocurrió con la antigua propiedad de Streisand

Con los años, el sitio pasó a ser conocido públicamente como Ramirez Canyon Park y tuvo usos administrativos y vinculados con programas especiales, en lugar de convertirse en el gran campus con investigadores residentes que se había imaginado al momento de la donación.

Su historia también quedó marcada por los grandes incendios de 2018, que destruyeron una de las construcciones. Las otras cuatro edificaciones sobrevivieron. Actualmente, el área se encuentra en proceso de desarrollo y permanece cerrada al acceso público.

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