Raphinha alucina consigo mismo
Los delanteros centros excelentes van muy buscados. Quién tiene uno que marca goles, no lo deja escapar. Ayer, sin ir más lejos, el Bayern de Múnich renovó a Harry Kane por dos temporadas más. El Balón de Oro de 2026, pues, parece que va a colgar las botas ya en Baviera. También ayer, el Barça renovó a Raphinha hasta 2030 y el brasileño expresó su deseo de terminar su carrera en el Camp Nou. Quedan, pues, tres temporadas y media para seguir gozando de un futbolista que ha ido de menos a más. Ahora es el delantero centro por necesidad, reubicado tras el fiasco del fichaje de Julián Álvarez. Y es un 9 de campanillas. Su cifra de 19 goles en 13 encuentros en su nueva posición es de “killer” superespecialista.
Confesó, eso sí, que el primer sorprendido de sus registros goleadores es él mismo, Raphinha, además, es el alma que contamina a todo el equipo de un espíritu luchador que lleva el sello de Flick. Qué lejos queda ese verano que, viendo como el Barça pretendía fichar a Nico Williams, sí o sí, se le menospreció hasta el punto de que pensó en buscarse la vida en un sitio donde le valorasen más.
Luego, con la irrupción de Lamine Yamal en la derecha, Raphinha saltó al otro extremo y junto a Lewandowski formaron un tridente al que solo le faltó ganar la Champions. Sobraron esos minutos finales ante el Inter, en las semifinales que tanta rabia da pensar en ellas.
Ayer, tras la firma de renovación, después de haber ganados tres ligas, el capitán del Barça por deseo expreso de Flick, reconoció que el objetivo es la Champions League, el título que “estamos haciendo todo lo posible por conquistarla”. Si todos jugasen siempre con su intensidad, quizá nos podría alcanzar para lograrla.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.