Xavi Pascual, entrenador del Veszprem campeón del mundo: "El Barça se bloqueó, lo que nunca o casi nunca le pasa"
Xavi Pascual, entrenador del Barça durante 12 años (2009-2021), se convirtió la semana pasada en el técnico que acabó con la racha triunfal del equipo azulgrana: un año, 13 días y 65 victorias consecutivas después, el Barça de Carlos Ortega claudicó en una pista de balonmano, además de forma rotunda (33-42), en la final del Mundial de clubs de Egipto ante el Veszprem húngaro, el nuevo proyecto de Pasqui, de 58 años.
¿Qué significado tiene este Mundial de clubs para el Veszprem?
Es importante porque es un título y, sobre todo, por los rivales, ganamos a Barça y Füchse Berlín, los finalistas de la última Champions. Esto no significa nada porque es el inicio de temporada, pero ya veníamos jugando muy bien al final de la temporada pasada y esto nos hace ver que seguimos esa línea y somos capaces de jugar con ritmo alto contra los dos mejores equipos.
Se esperaba una final equilibrada, pero el Veszprem destrozó los pronósticos porque fue muy superior al Barça, al que nunca nadie le había metido 42 goles. ¿Cómo explicaría esa diferencia?
Debemos ser francos. La realidad entre un equipo y otro no es esa. A nosotros nos salió absolutamente todo y a ellos no les salió nada y, cuando estás en una dinámica así, esto puede ocurrir porque, por muy buen equipo que tengas, siempre hay un momento en que puedes tener un mal partido y puedes estar bloqueado. A nosotros nos salió todo y creo que el Barça se bloqueó, algo que no le pasa nunca o casi nunca.
¿Un accidente?
Fue más un accidente, no es normal este resultado, pero hay otra cosa: en estos equipos todo el mundo tiene mucho nivel y a la gente que hay delante puede salirle un partido redondo. Lo que ocurre para mí es eso: para el Barça es un accidente porque a nosotros nos salió todo y a ellos les falló todo. Coincide y ya está. A partir de ahí, evidentemente nosotros jugamos muy bien, nunca habíamos jugado con ese índice de eficacia ofensiva ante un equipo tan grande. Son cosas que ocurren.
¿Qué importancia tuvo el repliegue defensivo del Veszprem en la final contra el Barça?
Hombre, hoy en día el Barça es el mejor equipo al contragolpe, con los jugadores que tiene te pueden hacer gol todos, y encima, después de que tú marques gol, son rapidísimos. Su juego de transición es muy potente, nosotros estamos un poco por debajo, pero también somos buenos y no lo rechazamos. Si el juego va a ritmo alto, somos capaces de aguantar el ritmo y creo que el Barça es el único equipo que puede jugar a ese ritmo, ellos están destrozando a todo el mundo al contraataque. Les haces gol, te hacen gol rápido y eso psicológicamente pesa mucho. Nosotros debíamos replegarnos bien porque, si no, era inviable.
Ese 33-42 no significa nada porque es el inicio de temporada, la realidad entre un equipo y otro no es esa. Para el Barça fue más un accidente
Xavi Pascual
Entrenador del Veszprem
Sea como sea, ganar la primera Champions está marcado en rojo hace tiempo en el Veszprem.
Estoy muy contento porque el Mundial para el equipo es un refuerzo moral. Y también por el tema del 50º aniversario de la fundación del club. La Champions nos está costando, estos dos años hemos estado muy cerca de la Final Four, pero nos hemos quedado fuera. El Mundial no deja de ser un título y que llegue ahora es importante. Hemos venido a Veszprem para intentar hacer algo importante. Nos está faltando el paso real en la Champions, volver a la Final Four, pero hemos ido de menos a más, el año pasado la dinámica del equipo ya fue muy buena y esta temporada el equipo empieza a jugar de memoria. Con todo, por muy bien que hagas las cosas, nunca vas a poder garantizar ganar, es imposible porque esto es deporte.

¿Cree que el Veszprem envió el otro día un mensaje a todos sus rivales de Champions?
Yo creo que un resultado tampoco te da eso, creo que eso te lo da el hecho de que estés luchando en todos los partidos, hayas ganado o no el Mundial. En una semana hemos ganado dos veces al Füchse. Yo no creo que un resultado haga que la gente te tenga en cuenta. Hay una serie de equipos en Europa que todo el mundo los tiene en cuenta. El Kiel no está jugando la Champions, pero si la jugase todos lo tendrían en cuenta. Creo que es un poquito esto, no es el partido, es lo que tú haces y cómo estás.
Esta es su tercera temporada dirigiendo al equipo húngaro.
Nosotros hemos cambiado desde el primer año, el equipo ha mejorado y, más que un mensaje a los demás, yo siempre intento interpretarlo hacia los míos, de decir que somos capaces de hacer esto. Entonces, si somos capaces de hacerlo, ahora la dificultad es repetirlo. Hemos enseñado que lo podemos hacer, pero no es para que lo enseñemos a los demás, sino para enseñárnoslo a nosotros mismos y creamos en lo que estamos haciendo.
Desde hace tiempo se veía que Nielsen sería un crack, el mejor portero del mundo, por lo que para y por lo que impone, que es mucho
Xavi Pascual
Entrenador del Veszprem
¿Emil Nielsen era el mejor refuerzo posible?
Sin duda. Desde el primer momento, Emil nos ha dado una tranquilidad absoluta a nivel defensivo. El sistema defensivo prácticamente es el mismo porque son los mismos jugadores de la temporada pasada. Hemos incorporada también a Bence Imre, un extremo, y Lukas Jorgensen, que aún está lesionado. La portería siempre es determinante, cuando juegas bien y cuando juegas mal. Reducirlo todo a la portería muchas veces es excesivo, pero lo que está claro es que si tienes un portero detrás te da mucho cuando la defensa no puede o hay aquellos balones que son imposibles. Emil estuvo soberbio sobre todo al principio del partido, Sergey también estuvo ahí muy bien, pero él nos mantiene con una posibilidad de poder correr, porque el problema no es sólo lo que defendemos, sino que cuando recuperas el balón es lo que puedes correr. Y corrimos mucho.
De seguir igual, Nielsen va camino de convertirse en el mejor portero de la historia.
Emil no es que sea ahora un portero muy bueno, desde hace tiempo ya se veía que sería un crack, es un porterazo y tenerle siempre es una garantía. Nos ayuda mucho porque a día de hoy es el mejor portero del mundo sin lugar a dudas y eso se tiene que notar, no sólo por lo que para sino por lo que impone, que es mucho. Nos ha dado un empujón tremendo y un empaque atrás importante. No es sólo parar, es cómo para, la seguridad que nos da.

Qué contraste con lo que pasó en marzo. El presidente del Veszprem, Csaba Bartha, mostró en una carta pública su enorme descontento con los resultados del equipo y le puso en la diana a usted y a sus jugadores. "Si el equipo no responde, habrá consecuencias, incluso con la reestructuración del cuerpo técnico", soltó el presidente. ¿Cómo recibió aquella amenaza?
Los entrenadores estamos expuestos a todo el mundo, a los directivos, los aficionados, los jugadores, a todos. Pocas veces tenemos apoyo y lo fácil siempre es ir a por el entrenador. Pero ya lo sabemos y a mí me tiene que dar igual, no puedo estar pensando en eso porque entonces no estás haciendo tu trabajo. El año pasado hicimos una cosa que la gente no entendía, pero era lo que teníamos que hacer para coger el ritmo, necesitábamos jugar muchos partidos y muchos entrenamientos porque el equipo era absolutamente nuevo. Habíamos cambiado a ocho jugadores y el equipo empezó a jugar bien en los últimos meses. Justo cuando hubo la carta, el equipo estaba en el punto aquel que nos faltaba un poco de suerte, pero no lo estábamos haciendo ya nada mal. Yo creo que a partir de entonces jugamos muy bien. Desde entonces sólo hemos perdido contra el Füchse, por un gol en la tanda de penaltis de cuartos de final, pero yo creo que el equipo estuvo solvente y estuvo bien. Ganamos la Liga con más solvencia que el año anterior y creo que hemos empezado esta temporada un poco con ese empuje que ya llevábamos porque los automatismos estaban alcanzados.
Hemos venido a Veszprem a hacer algo importante en la Champions, pero por muy bien que hagas las cosas nunca puedes garantizar ganar, es imposible porque esto es deporte
Xavi Pascual
Entrenador del Veszprem
Después de aquella carta, ¿si no hubiesen pasado la eliminatoria de octavos contra el PSG, le hubiesen destituido?
No lo sé.
¿No tenía la amenaza de un ultimátum?
La amenaza el entrenador siempre la tiene y, quien diga que no, es que no lo conoce. Está siempre porque estás expuesto no sólo a los resultados. Puedes estar ganando y que los jugadores o el club no estén contigo y sigues estando expuesto. La soledad del entrenador es una de las cosas que debemos tener clara. Yo me fío mucho de mi 'staff' siempre y tengo muy clara una cosa: los jugadores son muy importantes y hay que ser muy exigente con ellos, pero dependes de los jugadores. Tienes que buscar una forma en la que todo el mundo pueda convivir y que sea un compromiso de todos, no de uno.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.