Diego Fernández, ingeniero químico, revela los verdaderos poderes de limpieza del bicarbonato de sodio: "No es un jabón ni un desengrasante"

El bicarbonato de sodio se convirtió en uno de los productos más recomendados para una limpieza efectiva y de bajo presupuesto. Sin embargo, a pesar de su fama bien merecida y de los usos probados, el ingeniero químico colombiano Diego Fernández puso un freno a las expectativas desmedidas que surgieron de este producto.
En su cuenta de Instagram Renovando con Ideas, que tiene más de 1.300.000 seguidores, publicó sobre los verdaderos usos y efectos de esta sal sólida. “Estas son las cosas para las cuales sí sirve el bicarbonato de sodio. No estamos hablando de recetas mágicas ni superpoderes. Esto es lo real”, anticipó en su posteo, tal como replicó el sitio español El Confidencial.
Una de sus primeras indicaciones que tiene el visto bueno del experto es para contrarrestar la humedad y los olores que pueden acumularse en el calzado o en los cestos de residuos. Tal como explicó Fernández su efecto se debe a que “absorbe líquidos, haciéndolos menos volátiles y disminuyendo el mal olor”.
La siguiente aplicación está relacionada con la limpieza mediante fricción. Aquí, siguiendo la misma fuente, un punto importante para tener en cuenta es la textura obtenida al mezclar el polvo con una pequeña cantidad de agua. “Además, al ser poco soluble en agua, funciona como abrasivo”, completó el ingeniero.

Para este uso, Fernández recomienda preparar una pasta con un poco de agua y un poco de jabón líquido o detergente.
Las aplicaciones más efectivas de esta mezcla: “Para limpiar las paredes y el borde de la suela de zapatos”.
La trampa del desengrasante
Otra advertencia que compartió Fernández: el bicarbonato no reemplaza a un desengrasante. No es ni un jabón ni un detergente, que logran desprender la grasa en el agua”.
Entonces, por qué una pasta con bicarbonato y detergente parece muy efectiva. La respuesta del ingeniero es que en este caso gran parte del trabajo la realiza el líquido.

Sobre el efecto blanqueador, también Fernández lo minimiza y sugiere, en cambio, elegir el percarbonato de sodio, otra composición que resulta mucho más adecuada.
¿Sirve mezclar bicarbonato y vinagre?
El siguiente punto para tener en cuenta es que la combinación casera tan difundida de bicarbonato de sodio y vinagre no brinda los resultados esperados.
Como explica Fernández en su cuenta de Instagram, ambas sustancias se neutralizan entre sí. Como él escribió, el vinagre es un ácido; y el bicarbonato, una base.
Al mezclarlos, -como explica Amanda Morris, directora asociada del departamento de química en Virginia Tech- se genera una reacción química que produce agua, dióxido de carbono -burbujas- y acetato de sodio -una sal. Esta reacción, aunque vistosa, no tiene propiedades limpiadoras significativas.
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