Henry Ford, alma mater de la producción en serie: "Si un trabajador se considera experto, lo despedimos; nadie puede creerse especialista si conoce realmente su labor"

Henry Ford fue un hacedor único e inigualable. Empresario e ingeniero industrial, creó el primer auto realizado en cadena, el Ford Model T. A partir de ahí quedó instalado el sistema de fabricación en serie y sus ideas transformadoras marcaron el rumbo de los ámbitos productivos del siglo XX.
Entre estos conceptos y claves, uno de los más llamativos y disruptivos es el siguiente: "Si un trabajador se considera especialista, lo despedimos; nadie puede creerse experto si conoce realmente su labor".
En consonancia con esta idea, Ford no dudaba en pagar altos salarios a sus empleados. Además, buscaba que estuvieran comprometidos con sus tareas. De todas maneras, este dicho no fue deslizado al azar y sin pensar.
Como explica el sitio Xataka, Ford buscaba a los mejores en lo suyo. Pero, al mismo tiempo, tenía un mensaje muy claro para ellos.
Sobre esto, en el libro I Invented the Modern Age: The Rise of Henry Ford -Yo inventé la edad moderna: el auge de Henry Ford- el autor, Richard Snow, confirma que a Ford no le gustaba que sus trabajadores lo contradijeran y tampoco que pensaran que ya lo sabían todo.

"En el momento en que uno entra en un estado mental de 'experto', una gran cantidad de cosas se vuelven imposibles", decía al respecto.
También es cierto que Ford se esmeraba por tener la última palabra y siempre recalcaba que era él el único que tenía una fotografía completa de la compañía y del producto.
Es cierto, había llegada a una instancia en que se creía infalible. Pero no puede negarse que, como dice el libro, cada cosa que probaba terminaba funcionando.
En una ocasión, Ford le pidió a uno de sus colaboradores algo que parecía irrealizable y antes de advertir una reacción desfavorable aclaró: "Es una tontería, una cosa imposible, pero he logrado tantas cosas imposibles que he aprendido a suspender el juicio y esperar el resultado" .
Por otra parte, es bueno destacar que esa capacidad para probar y no desechar ninguna idea por absurda que pareciera antes de saber si efectivamente no iba a funcionar. Antes de descartar una idea, se aseguraba de contemplar todas las opciones posibles.
El libro de Snow también cuenta que Ford rechazaba las críticas que lo trataban de conservador o rígido, recalcando que tenía vehículos de pruebas para comprobar la fiabilidad de sus innovaciones.

Es muy probable que su formación autodidacta pudo haber influido en esta forma de llevar a la práctica sus desarrollos.
El valor de insistir
Un punto que no puede pasarse por alto es que, como explica una nota de National Geographic, antes de convertirse en uno de los nombres más reconocidos del siglo XX, Ford atravesó varias creaciones fallidas. La primera fue un cuatriciclo, en 1896. Luego, en 1903, intentó sin éxito con autos de carrera y competición.
Hasta que en 1908 lanzó el Modelo T, un vehículo que pronto se convirtió en un fenómeno de masas.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.