Superó al Loco Abreu, busca clubes por redes y apunta a ser récord: “Mi sueño es hacer goles en todos los continentes”

En el fútbol se batieron incontables récords. Goles, asistencias, títulos y más. Pero hay uno que va más allá y del cual no hay antecedentes: convertir con un equipo de cada continente. Parece algo extremo, incluso hasta imposible. Pero hay un argentino que está muy cerca de lograrlo: Nicolás Abot, un delantero de 40 años que busca clubes por redes sociales y hoy juega en el Balmoral FC de Australia.
"Es mi sueño, no me voy a retirar hasta lograrlo", le cuenta a Olé. Pero, ¿qué le falta? Ir a uno solo: África. Sí, Abot jugó en América, Europa, Asia y Oceanía. Cuatro continentes, cinco confederaciones (UEFA, Concacaf, Conmebol, AFC y OFC). Suficiente para autodenominarse como "el mochilero del fútbol".
Nicolás Abot charló con Olé.
Ese apodo tiene su justificación: el nacido en Mar del Plata y criado en General La Madrid pasó por 43 equipos de 14 países diferentes. Más que los 32 del Loco Abreu, claro. Pero si bien le tira flores al uruguayo y dice que " con todos mis equipos no hago ni uno de él", juega su propia carta: "No sé si hizo tantos kilómetros como yo", comenta entre risas.
La historia de Abot es aún más increíble al ver que no hizo Inferiores: a los 17 años se probó en Olimpo y quedó. Allí, donde conoció a Gabriel Arias, ex arquero de Racing y a quien considera "un hermano de la vida", no llegó a debutar. Luego pasó por otros clubes del fútbol argentino, hasta que, con 21 pirulos, se fue a Costa Rica. Ahí inició un camino que, casi 20 años después, lo tiene en busca de una marca inédita.
África, el objetivo
-Contame un poco de la búsqueda de este récord. ¿Qué te falta?
-Mi sueño es hacer goles en todos los continentes. No me voy a retirar hasta lograrlo, me queda África, que es el último continente en el que me gustaría hacer un gol. Confederación también, es la única que me queda. Creo que hasta sería un récord, no debe haber muchos que lo hayan logrado. Sería una marquita para mí, para pensar que a veces no es necesario jugar en Boca, River, Independiente o Racing para ser futbolista. Yo juego al fútbol porque lo amo.
Abot, el "mochilero del fútbol".
Es claro que lo que busca Abot no es para nada sencillo. De hecho, el único caso similar del récord al que apunta es el de Lutz Pfannenstiel, ex arquero alemán, que es el único futbolista que jugó en cinco continentes y seis confederaciones. Pero claro, al desempeñarse bajo los tres palos no logró convertir en todos ellos.
-¿Y qué tan cerca estás o estuviste de llegar a África?
-Cerca no estuve, pero sí hablé con gente. Charlé con un entrenador argentino que en ese momento estaba en Ruanda pero justo se fue. También con algunos jugadores de la isla de Seychelles, pero por ahora no se dio. Tengo que volver a Argentina y ver cómo hacer para poder armarlo. Siempre intento decirlo porque alguien lo puede escuchar y darme una mano. Lo tengo que lograr.
-¿Cómo es eso de la autogestión?
-En Argentina, por no tener representante, no tuve muchas oportunidades. Cuando de chico entendí que así iba a ser muy difícil, me empecé a autogestionar. Mandar mails, en su momento mandaba algunos CD. Hoy podés contactarte con todo el mundo por redes. Mando mensajes, busco contactos. Son 20 minutos por día que le dedicás y es fácil conseguir con un buen currículum y video. Cuantas más puertas tocás, más se van a abrir. Debo mandar 200 mensajes por mercado de pases, ja.
Abot es delantero y busca hacer goles en todos los continentes.
Vivir viajando
-¿Cómo se lleva una vida moviéndote tanto?
-Siempre me bromean con el tema de que me la paso viajando, yo lo tomo como un estilo de vida el viajar y vivir del fútbol. Siempre me dediqué al fútbol en niveles profesionales o semiprofesionales. A veces poco tiempo: algunas ligas solo duran seis meses, lo que hizo moverme mucho porque cuando terminaba una me iba a otra y después volvía. Por año a veces pasé por 2 o 3 países.
-Entre tanto cambio de cultura, ¿qué fue lo más raro que viviste?
-En Australia y Nueva Zelanda, por ejemplo, termina el partido y comés con el rival. El local hace una comida para los dos equipos y compartís con todos, algo que en Argentina sería muy extraño. Eso me gusta porque da a entender que el partido termina cuando el árbitro suena el pitazo, no es de vida o muerte. En Argentina nos pasamos de rosca con la pasión.
Nicolás Abot juega en Australia y charló con Olé.
-Pasaste por países de Asia. Ahí también es todo muy distinto...
-En Tailandia e Indonesia son muy diferentes a nosotros. En Tailandia todos los viernes iba un monje vudú, porque la mitad son budistas y la otra mitad son musulmanes. Hacían ceremonias con comidas y cosas raras. Una vez fue un buda importante y tenía un sable, que no sé para que era. Todos pasábamos, nos arrodillábamos y nos ponia el sable en los hombros. Yo lo hacía por respeto a ellos, uno cuando viaja tiene que adaptarse a donde está y su cultura. El presidente me decía 'dale andá sentate' y yo dije 'voy a aparecer tirado en la zanja, ja', pero me lo tomaba bien.
-¿ Y qué significaba eso?
-Era como una protección para el equipo y los jugadores. Todas cosas positivas, nada malo. Uno que está en otra religión lo ve raro, pero nada más es diferente.
-¿Te arrepentís de haber jugado en algún país?
-Letonia, pero no por mí, sino porque apostaban los partidos y nosotros no sabíamos nada. Pudimos haber quedado pegados pero por suerte no pasó a mayores.
-¿Cómo fue eso?
-Nos enteramos a lo último. Una vez un jugador llegó y le vimos un chip tirado. Fue en 2014, con los teléfonos viejos. Fuimos atando cabos con distintas situaciones. El último partido jugábamos contra el Skonto Riga, el equipo más grande de Letonia. Yo hice un gol a los 15 minutos del primer tiempo, ganábamos 1 a 0 y lo festejé con alma y vida. Pero vino el capitán y me dijo 'no tenías que haber hecho el gol ahora'. Ahí también atás cabos. La pasamos mal, el equipo tampoco nos pagaba, fue un tiempo duro. Encima hacían 20 grados bajo cero.
El listado de todos los clubes y países por los que pasó Nicolás Abot
Argentina: Olimpo de Bahía Blanca, Sportivo Italiano, Deportivo Sarmiento, Deportivo Barracas, Sporting Punta Alta, Laferrere, Ferrocarril Sud, Pacífico de Cabildo, Racing de General La Madrid, Independiente de Coronel Suárez y Club Deportivo Norte.
Costa Rica: Pérez Zeledón.
Venezuela: Zamora FC.
España: Costa Cálida.
Uruguay: Rampla Juniors.
Italia: Real Tolve, Alassio FC, ASD Roccaseca, Salento Football Leverano, Atlético Tricase, Cimone FC, Sintino Calcio, ASD Galatina Calcio y ASD Cotronei.
Australia: Tolve FC, Pascoe Vale, Tigers FC, Balmoral FC, Queanbeyan City FC, Gungahlin United y Albion Rovers FC.
Nueva Zelanda: Tasman United.
Malta: Victoria Wanderers.
Tailandia: Krabi FC y Bankhai United.
Grecia: Optinus Martino y Panarkadicos.
Bolivia: Blooming.
Letonia: Jurmala FC.
Indonesia: Persebaya y Bhayangkara FC.

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