Este conector de hace 40 años sigue siendo popular en los ordenadores, pese al USB

Si tienes un ordenador de escritorio, seguramente has visto un puerto redondo y morado en la parte trasera de tu equipo. Ese puerto se llama PS/2 y hubo una época en la que era el único modo de conectar un teclado a la placa base. Pese a que la tecnología evolucionó y el USB lo reemplazó, todavía aparece en algunas motherboards modernas y hoy te decimos para qué sirve.
Antes de responder la pregunta de por qué muchos usuarios se niegan a dejarlo atrás, primero debemos explicar su origen. El puerto PS/2 debutó en 1987, cuando IBM lo añadió en su línea de ordenadores Personal System/2, de donde curiosamente toma el nombre. En esos años, la compañía buscaba hacer frente a los clones que copiaban su hardware y software sin licencia, pero desgraciadamente no lo consiguió.
En términos de características, el PS/2 es un conector mini-DIN de 6 pines, más compacto que el DIN estándar que se usaba anteriormente para teclados. Esta variante simplificó las cosas, ya que antes se usaba un conector DIN de teclado y un DE-9 para los ratones. Tras la llegada del nuevo estándar, ambos periféricos adoptaron el PS/2 y las placas base integraron dos puertos diferenciados por color (verde para ratón y morado para teclado).

Si lo comparamos con el USB de hoy en día, el PS/2 no tiene nada que hacer. El conector soporta una transferencia de datos de 10 kbps, que es 4 millones de veces más lento que el USB 4. Esto no es necesariamente malo si consideramos que está diseñado exclusivamente para enviar comandos individuales de los ratones o teclados bit a bit.
Con una diferencia tan abismal, algunos se preguntan por qué las personas preferirían un conector de hace cuarenta años.
¿Por qué algunos usuarios siguen prefiriendo PS/2 frente a USB?
El motivo tiene que ver con la forma en que ambas tecnologías se comunican con tu ordenador. El USB funciona mediante sondeo, es decir, el sistema pregunta varias veces por segundo a cada periférico si ha ocurrido algo nuevo.
En el PS/2, esta lógica se invierte, ya que es el dispositivo quien avisa al procesador en el instante que detecta la acción. Esto se traduce en una latencia menor que resulta imperceptible para la mayoría de los usuarios, excepto para los jugadores profesionales que compiten en torneos oficiales.


Otra ventaja del PS/2 sobre el USB la encontramos en el n-key rollover, que es la capacidad de registrar múltiples teclas al mismo tiempo sin que el sistema pierda alguna. Aunque los jugadores de RTS lo aprecian, esta característica es mejor aprovechada por mecanógrafos que escriben cientos o miles de caracteres al día y necesitan pulsaciones simultáneas rápidas y confiables.
En mi caso, tengo problemas con algunos puertos de la placa base y el PS/2 me ha salvado la vida. Gracias a un adaptador USB, he podido conectar el teclado mecánico al único puerto disponible de mi ordenador. Hay ocasiones en las que es la única alternativa si se necesita configurar la BIOS y no hay forma de que reconozca mis periféricos.
Con todo lo bueno, existe una desventaja notable y tiene que ver con el hot swap. A diferencia de un teclado o ratón USB, que se puede conectar y reconectar al ordenador cuantas veces quieras, el conector PS/2 no admite el intercambio en caliente. Si desconectas el teclado mientras tu PC está encendida, no podrás reconectarlo a menos que lo reinicies.
Fuera de este inconveniente de comodidad, si todavía tienes un periférico compatible, puedes viajar en el tiempo y sacar provecho de este añejo conector.
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