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Friday, September 25, 2026

Clara Galle, actriz: "La ingenuidad está muy infravalorada y juzgada, por eso intento recordarme que tengo que sorprenderme"

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Clara Galle (Pamplona, 2002) llega al Festival de San Sebastián en un momento de transición. Tras conquistar al público juvenil en streaming con 'A través de mi ventana' y continuar su recorrido con series como 'El internado: Las Cumbres', 'Olympo' o 'Ni una más', la actriz busca ahora ampliar el terreno de juego: personajes más complejos, nuevos registros y, sobre todo, dar el salto definitivo al cine. Actualmente rueda 'Iruña 97', un drama social ambientado en un contexto histórico real que supone un cambio de rumbo respecto a algunos de sus trabajos anteriores.

A sus 24 años, Galle afronta esta nueva etapa con menos ingenuidad, pero también con la voluntad de no perder la capacidad de sorprenderse. Esa mirada más exigente también se traslada a su relación con la imagen, la belleza y la moda, terrenos que entiende como otra forma de construir y jugar con su identidad como actriz. En San Sebastián, donde acude como embajadora de Armani beauty, hablamos con ella de los personajes que busca, de lo que espera encontrar en el cine, de sus referentes detrás de la cámara y de esa mezcla de curiosidad y precisión con la que encara lo que viene.

clara galle armani

Armani

¿Qué buscas ahora en un personaje que quizá no buscabas cuando empezaste?

Cuando empecé había algo más genérico, no había un deseo tan concreto por un personaje. Todo estaba un poco nublado por el deseo de poder hacer lo que fuera, de poder interpretar cualquier personaje. Pero, a lo largo de los proyectos, si te escuchas bien, vas encontrando qué es lo que te apetece, qué te motiva o incluso qué necesitas. Muchas veces, si tengo el gran privilegio de poder elegir, tiendo a escoger personajes que yo personalmente necesito, porque entonces la actriz que soy puede ayudarme.

Es como un trueque entre quién soy y la actriz que soy, y es algo que noto mucho. Actualmente, por ejemplo, me interesan mucho los proyectos que tengan que ver con un reto físico. Me gustaría tener la oportunidad de hacer un personaje que me lleve hasta mis límites físicamente, que sea muy demandante en ese sentido, pero que a la vez tenga una gran profundidad. Me gustan los personajes muy complejos y cada vez tengo la suerte de encontrar más.

Has crecido profesionalmente delante de las cámaras. ¿Qué ha cambiado más en tu manera de enfrentarte a un proyecto desde tus primeros trabajos?

Han cambiado muchas cosas. Aún siento que he empezado hace nada, pero sí que noto que ya no hay tanta ingenuidad. Y creo que la ingenuidad está muy infravalorada y muy juzgada. Hay algo en mirar las cosas como por primera vez, con esa sorpresa que tienen los niños, que a veces ya no existe. Por eso intento recordarme que tengo que sorprenderme, que tiene que haber algo vivo en la relación con la oportunidad, con el trabajo, con el compañero, con todo. Pero, al mismo tiempo, es como si me hubieran dado una lupa. Antes veía todo grosso modo y ahora soy capaz de ser muchísimo más tiquismiquis, mucho más concreta con mis búsquedas. Te picas más, porque empiezas a adentrarte en las cosas. Esa es un poco la evolución que he visto en mí cuando me he enfrentado a los proyectos.

clara galle armani

Armani

Estás ahora en un momento de transición profesional. ¿Hacia dónde te gustaría llevar esa evolución?

Siento que estoy justamente en un momento de transición. Vengo de proyectos increíbles que me han dado una base y unas tablas que agradezco mucho, pero ahora estoy pasando hacia otro tipo de proyectos. Estoy rodando Iruña 97, que se desarrolla en un contexto histórico real y habla también de un drama social muy actual. Es algo muy diferente de aquello a lo que estaba proyectando llegar.

Ahora quiero aprovechar esta transición para encontrar mi camino y poder hacer personajes más complejos. Pero, de repente, también tengo muchas ganas de hacer una buena comedia. No me veo todavía en ese momento, pero tengo muchas ganas de reírme y de ver cómo funcionan ahí la vis cómica y los tiempos. De momento quiero aprovechar esta transición y sembrar un tipo de carrera que me permita entrar en el cine y tener oportunidades de trabajar con grandes directores que admiro mucho.

Cuando piensas en las películas que te han marcado como espectadora, ¿qué pesa más para ti: una gran historia, una interpretación memorable o la mirada de quien la dirige?

A mí me mueve mucho una buena interpretación, aunque también creo que esto puede ser muy personal. Hay algo de cuánto empatizas con el actor que depende mucho de la propia experiencia del espectador. Puede haber interpretaciones muy buenas que a mí me lleguen más que a otra persona, y al revés. Pero creo que la perspectiva de quien crea, de cómo y desde dónde se cuentan las cosas, es lo que más me puede mover. Creo que ahí está un poco la magia: las cosas ya se han contado, pero cada persona tiene una manera diferente de verlas y, por lo tanto, de contarlas.

Me interesa mucho descubrir una perspectiva concreta sobre algo que yo ya he podido sentir, conocer o sobre lo que me he podido informar, pero desde el punto de vista de alguien a cuyo mundo no pertenezco, de un cerebro en el que yo no estoy. Eso me conmueve mucho y me permite emocionarme con historias que quizá no tienen nada que ver conmigo.

clara galle armani

Armani

La belleza en el cine ha servido muchas veces para construir personajes y arquetipos. ¿Crees que está cambiando la manera en la que el cine representa la belleza?

Sí. Creo que estamos pidiendo una transformación porque el propio concepto de belleza está cambiando mucho y, por tanto, también cambia la manera de representarlo. Hay algo visual muy potente en el cine que viene. Hay mucha intención en el plano y en crear un universo visual, pero también se están contando historias tomando la belleza como un concepto más neutral. Como si realmente no fuera lo importante. Incluso todo lo contrario: a veces es en la fealdad donde está lo interesante.

Creo que depende mucho de la intención de cada proyecto, pero sí está cambiando porque cambia el concepto de belleza. Y es importante que exista esa diversidad y que nos salgamos del molde de hacer siempre un plano muy estético, muy colocado, muy claro y evidente para el espectador. A mí me emociona mucho cuando veo algo que no es para nada simétrico, algo que no haría la inteligencia artificial (risas).

¿Hasta qué punto la imagen forma parte del trabajo de una actriz? ¿Y qué es lo que más te interesa de poder jugar con ella?

Creo que la imagen forma una gran parte de la identidad de una actriz, precisamente porque forma parte de su identidad. Pero esa imagen es transformable: puedes moldearla, usarla a tu gusto, jugar con ella. Creo que ese es un poder que tiene la propia actriz. La importancia tiene que ver con la intención que tienes de mostrarte y con aquello con lo que estás cómoda. Muchas veces la imagen es algo más natural y otras personas necesitan generar una imagen más performática para sentirse a salvo y diferenciar entre quién eres y quién te presentas. Es una carta de presentación al mundo, pero lo bueno es que puedes jugar con ella. A mí me gusta mucho y creo que a todos los actores y actrices nos encanta.

De hecho, ayer hablaba con Macarena García en una cena de que las dos estamos en proyectos en los que no nos maquillan ni nos peinan y nos está encantando. Te libera también de una presión estética: el personaje no tiene que responder necesariamente a unos cánones. De repente estás más relajada. Siento algo muy liberador cuando tengo personajes que quizá no tienen que ser bellos, porque si te relajas y la expresión no está marcada, va directamente a la emoción.

Llegas a San Sebastián como embajadora de Armani beauty, una firma con una relación histórica con el cine. ¿Qué te interesa de esa conexión entre interpretación, imagen y gran pantalla?

El juego. Es como un puzzle: puedes elegir las piezas de cómo quieres interpretar, cómo quieres que se te vea y cómo quieres proyectarte. Creo que es un puzzle con el que juegas, con el que eliges las piezas, y me parece muy divertido. Hay un mundo de curiosidad y de libertad de creación ahí. No se trata solo de ejecutar, sino también de elegir y tomar esas decisiones. Me parece muy divertida esa conexión y ese proceso.

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Desde Diane Keaton hasta Cate Blanchett, Giorgio Armani ha estado muy presente en el cine y en sus alfombras rojas. En tu caso, ¿hay alguna actriz que te haya inspirado especialmente como icono de moda?

Me gusta mucho Lily-Rose Depp, sobre todo por su personalidad y por esa manera de salirse un poco del molde, de no ir necesariamente con lo que ya está establecido. También me inspira mucho Sarah Jessica Parker. ¿A quién no? Creo que es una mezcla muy buena de las dos. Tengo muchas referencias y voy mezclándolas para encontrar también dónde me siento cómoda yo. Al final es algo muy personal y también depende mucho de la etapa en la que esté cada uno.

San Sebastián reúne durante unos días a generaciones muy distintas de cineastas e intérpretes. ¿Qué te gustaría encontrar este año, más allá de una película o una alfombra roja?

Yo estoy rodando, así que ahora me voy a rodar y vuelvo mañana para ver 'Sacamantecas', de David Pérez Sañudo, con quien estoy trabajando. No voy a poder ver mucho más porque estamos rodando sin parar. Pero me he encontrado con algo que me ha gustado mucho y que creo que es lo bonito que tiene este festival: la conversación. Puede sonar a cliché, pero poder hablar con actores, directores y productores que se dedican directamente a esto me ilusiona mucho.

Quizá es porque llevo relativamente poco tiempo en la industria, pero me hace mucha ilusión poder hablar realmente de una película con el director de la película, con sus actores, y poder tener esa conversación que normalmente tendría con mis amigos o con mi familia después de ver una película. Eso es lo que se va gestando en los festivales. Se habla de las películas que ocurren aquí, pero también se están cociendo los próximos éxitos y las próximas obras maestras. Eso es lo que he recibido en este poquito tiempo que puedo estar y lo que espero seguir recibiendo el resto del festival.

Si pudieras elegir ahora mismo a un director o directora con quien trabajar, ¿a quién elegirías?

Ahora mismo va a parecer que soy la máxima acosadora de la vida porque lo digo todo el rato, pero me gustaría muchísimo trabajar con Alauda Ruiz de Azúa. También con Rodrigo Sorogoyen, obviamente, y con Joachim Trier. Creo que los tres tienen en común esa cosa del silencio en las películas, algo más lento, de generar más preguntas que respuestas. Hay algo de esa manera más etérea de contar las historias con lo que ahora mismo estoy muy conectada y me gustaría mucho poder trabajar mano a mano con ellos.

Headshot of María Juesas

María Juesas es experta en películas y series, especializada en las británicas, asiáticas y, en general, en todo lo que esté bien escrito. También es periodista cultural y miembro de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE), la organización que otorga los Premios Feroz. Su amor por el cine empezó con los animales parlantes de ‘Babe, el cerdito valiente’ y, desde entonces, ha crecido entre los horizontes de John Ford, las galaxias de George Lucas y las playas de Agnès Varda. Ávida defensora de que una buena historia puede cambiarte la vida, no tiene género favorito porque su historial cinéfilo no conoce límites (ni vergüenza). Eso sí, nómbrale a Richard Curtis y tendrás conversación para rato.  

Llegó a la redacción de Fotogramas como becaria en prácticas después de trabajar como proyeccionista en el mejor cine de Sheffield (en Reino Unido, donde también formó parte de una granuja Blues Band), y de escribir sobre películas, música, teatro y literatura en medios como la revista Nuebo, Milana o El Generacional. En Fotogramas, ha cubierto festivales como la SEMINCI de Valladolid o los encuentros Rendez-vous de Unifrance en París, además de entrevistar a personalidades como Robert De Niro, Renée Zellweger, Benedict Cumberbatch, Olivia Colman o Richard Gere.  

Apasionada de la música y el cine, desde Vigo llegó a Madrid para estudiar el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III. Cuenta la leyenda que prefería saltarse clases para ir a algún estreno aunque, si se lo preguntas, lo negará. Tras una breve pero transformadora etapa de formación en Onda Cero Pontevedra, volvió a coger el micro como directora y presentadora del podcast Estrofas en Primer Plano, para después completar un curso de Dirección de Producción en RTVE Instituto. Si no la encuentras, es que estará viendo alguna película de Kurosawa. Da igual cuándo leas esto.  

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