The Daily Newsstand · Free, Always
Friday, September 11, 2026

Admiten que para hablar de reelección falta un “derrame en el bolsillo de la gente”

Translate

Dentro de La Libertad Avanza y del propio Gabinete se profundizó el debate sobre la marcha de la economía. En el exterior y en el discurso público hay una ratificación del programa. Pero intramuros en la Casa Rosada se profundizó la discusión sobre la ausencia de resultados para la gente .

Javier Milei no quiere saber nada con tocar el programa. Federico Sturzenegger le “da letra” para profundizar el dogma, pero los dirigentes del área política quieren conocer “cuándo derrama” el modelo.

"Toto" Caputo quiere pocos cambios. Pero sería más consciente que es necesario “estimular la demanda” para asegurar la reelección.

Los “Karinos” –el equipo político de Karina Milei – son los más inquietos: necesitan que mejore la actividad y que la macro comience a sentirse en el bolsillo.

Aún no hay críticas a “Toto”. Pero sí una insistente pregunta al ministro: “¿Cuándo va a derramar el modelo?”

"Toto" contiene el reclamo de los “Karinos” con su frase futbolera: “Hay que aguantar

La cuestión se calentó esta semana después de los durísimos datos de actividad fabril y de construcción.

La traducción micro de esa caída es la siguiente: desde el inicio de la era Milei, en la construcción cerraron 2.500 empresas y en la industria bajan sus persianas 9 firmas por día.

La construcción despidió a 200.000 operarios y la industria a 97.500 empleados.

Se conoce que Milei no es bueno con los pronósticos económicos. Había prometido crecimiento como “pedo de buzo” y no ocurrió. La inflación de agosto dio el 1,7%, lejos del cero por ciento anticipado por Javo.

El debate actual en el Gabinete lo expuso un exégeta del liberalismo. Agustín Laje cometió un sincericidio: “Sin resultados concretos la batalla cultural no sirve para la vida del ciudadano común.”

La frase le provocó un temblor. Milei lo insultó por chat y bloqueó el WhatsApp. Santiago Caputo actuó de negociador.

También un amigo del Presidente le expresó su preocupación. Un influyente economista le advirtió a Milei que no iba a ser reelecto si no hay beneficios en las condiciones de vida.

Le advirtió algo así: “Necesitamos una reanimación, porque la gente no come superávit fiscal”. Milei le refunfuñó. Estaba –por suerte- más calmo ese día y escuchó. Al final le respondió: “No voy a cambiar nada. Las cosas van bien”.

Por eso, a Milei se le ocurrió hacer cursillos educativos. Primero fue el Gabinete y ahora el bloque de legisladores: les enseña a defender el modelo en público. Ya les obligó leer el libro “La economía en una lección”. El lunes tomaría prueba a los diputados sobre la obra de Henry Hazlitt.

Toto ya les anticipó a los inquietos banqueros: “Nosotros evaluamos medidas, pero el Presidente no quiere cambiar nada”.

El ministro hizo anuncios crediticios. Fueron gotas de agua en medio de un océano embravecido. Encima, la cuestión de los créditos hipotecarios provocó un revuelo en el Gabinete: fuertes diferencias entre Sandra Pettovello y "Toto" sobre la forma de utilizar el dinero de la ANSeS. Pettovello no quiere que toquen el dinero de los jubilados .

Tampoco funcionó la Inocencia Fiscal. Fue insólito el pedido de "Toto" a los alumnos del San Andrés: los exhortó para que sus padres saquen el ahorro del colchón. Ocurrió unos días después que se conociera que el ministro tiene el 95% de sus ahorros en el exteriorr.

En la trifulca con Pettovello intervino Sturzenegger. La actual relación del Coloso con Toto volvió a complicarse. Ambos ya no se bancan. Ahora Sturzenegger acusa a Caputo de “tibio” y cree que fue “errónea” su estrategia monetaria y cambiaria.

Toto desoye al Coloso y cree que sus dogmas complican la gobernabilidad de la Casa Rosada.

Diego Santilli es un inesperado aliado de "Toto". El jefe de Gabinete quiere desplazar de las grandes decisiones al ministro de Desregulación. En el trío afloran viejas rencillas personales del gobierno de Mauricio Macri.

Sturzenegger no lo banca a Caputo, "Toto" habla mal del Coloso y Santilli dice que el accionar de Sturzenegger complica la reelección presidencial.

El “Plan Malvinas” fortaleció al Pibe Caputo y puso un bálsamo en la pelea interna. El Pibe tiene más presupuesto. Después de mucho tiempo –siete largos meses– Milei retomó la iniciativa y tuvo un poco de oxígeno político.

Tuvo que hacer un giro de 180°. Hace 40 días Alejandra Monteoliva censuraba las banderas apoyando a las Malvinas en el Mundial.

Encima hace un mes –el 5 de agosto– Pablo Quirno salió a defender la ley de tierras: “Un extranjero puede comprarse un pueblo o una provincia. Eso trae beneficios”.

Ahora ambos tuvieron que acomodarse al nuevo relato. Se conoce que Quirno es una máquina de traspiés: el lunes estuvo en la Embajada de Italia y cometió un blooper. Intentó hacerse el gracioso al finalizar su alocución y terminó mal: se regodeó con la Selección argentina y rerecordó la frustración italiana por no participar del último Mundial. Hubo un sonoro silencio y solo unas sonrisas forzadas.

Ocurrió en el marco del importante evento Foro PyMES Italia–América Latina. El canciller de Italia resaltó –a diferencia del Gobierno– la importancia de la industria para desarrollo de Italia. Antonio Tajani afirmó:“El crecimiento industrial es clave para el desarrollo”. Estuvo Karina Milei y así el encuentro fue un contraste con la vaciada celebración de la UIA.

Elio del Ré –titular de ADIMRA– dijo: “Argentina tiene que aprender de Italia y fortalecer a las pymes”.

Horacio Marín fue una de las vedettes del encuentro. El jefe de YPF fue clave para lograr las primeras adhesiones a los anuncios de Milei. Marín tuvo la misión secreta de negociar el apoyo de las tres más grandes firmas de servicios petroleros: Schlumberger; Halliburton; Baker Hughes.

Ayer Tenaris se sumó al trío: la empresa de Paolo Rocca anunció que no fue ni será proveedora del proyecto Sea Lion.

La cuestión viene de larga data. Milei tuvo la sugerencia de Washington, de aprovechar las desavenencia de Donald Trump con Inglaterra. La Casa Rosada ya había actuado en diciembre: hubo una gestión secreta, pero directa con Benjamin Netanyahu. Milei pidió que Israel frenara la inversión de Navitas Petroleum en la cuenca de Sea Lion.

Se trata de la información confidencial que tienen los máximos petroleros de Argentina. Pero Israel respondió con total indiferencia y Netanyahu evitó presionar a Navitas, de capitales israelíes.

Por eso, Cancillería sacó un solitario comunicado. Hasta ahora en Israel sólo hubo expresión a título personal de ministros. El gobierno de Israel mantiene silencio. Sucede que Netanyahu y el propio Trump juegan en toda la cancha. Su prioridad es el conflicto con Londres, no Milei y Argentina.

Existió un encuentro -el martes- de mesa chica en el Club del Petróleo. Ocurrió el martes y circuló una información explosiva: la oposición va a presionar para que las sanciones se apliquen –según la ley vigente– en forma amplia y no selectiva como ahora.

La cuestión sería una bomba: podría afectar a un total de 180 empresas, incluidos importantes bancos argentinos, estudios jurídicos como Bruchou, Funes de Rioja, y proveedores como la estratégica Bluewater.

El tema arde, como otro dato que circula en el Ministerio de Justicia. El equipo de Juan Bautista Mahiques lo admite: ya hay un acuerdo entre Karina y Chiqui Tapia.

View the original on Clarín

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.