Boca, campeón a lo Boca: una noche para la eternidad

La Bombonera ha sido testigo de muchas batallas, muchas hazañas, también de muchas decepciones. Pero pocas veces hay registro de una explosión así. Una erupción que nació de un silencio profundo, de una súplica colectiva que detonó en un gol que valió un campeonato, pero no un campeonato más. Uno que rompió un maleficio de casi cuatro años, que la gente maceró en largas noches de angustia y derrota. Por eso ese festejo interminable que desbordó el estadio, el barrio, y la Ciudad. El triunfo de Boca derrama a todo el país.
“Yo soy de los que pelea hasta el final, sabía que se podía dar”, dice Paredes y hay que creerle. Porque aún cuando el capitán no estaba ya en verde césped (otra señal negativa para un equipo que, sin él, se debatía en la cancha) su equipo no se rindió. Pero estaba difícil, ¿eh? En la cancha había una sensación de derrota, porque la gente ya se había cansado de cantar y a esa altura de la tarde, Central ya había ganado y hasta se daba el ¿lujo? de festejarlo por anticipado. Boca parecía haber agotado sus fuerzas, nublada la vista ya de tanto ir y chocar, con un equipo que, visiblemente, parece empezar a pagar el precio de pelear tantos frentes simultáneos. Pero ni así pudieron bajarlo.
Porque la noche venía torcida, hasta esa pelota de Blanco que cruzó el cielo, encontró a un Borgogno que dejó caer la pelota, y en ese segundo eterno, toda la gente empujó con el alma la pierna de Enner Valencia, que metió un fierrazo mortal que hizo explotar en mil pedazos a una Bombonera que, ahora sí, se entregó al delirio.
LA CONSTRUCCIÓN DEL CAMPEÓN
Fue un tsunami de emoción liberada, un pandemonium que no reconoció diferencia entre los de afuera y los de adentro. El gol se gritó con la misma locura en las tribunas y en la cancha. Era la liberación de casi cuatro años de una racha de derrotas vergonzantes, ciclos de entrenadores que pasaron con pena y sin gloria, hasta que poco a poco Juan Román Riquelme fue armando las bases de un plantel campeón.
Primero, trayendo al mejor jugador del fútbol argentino, Paredes, y luego acomodando las piezas alrededor de él, con aportes clave de jugadores del club (política de estado de su presidencia, toda de él) hasta elegir, por fin, a un entrenador a la altura de lo que Boca significa. Con la elección de Rodolfo Arruabarrena, elemento central de este triunfo, se terminó de armar la pirámide de un equipo campeón. El Vasco llegó con las cosas claras, apoyado en la autoridad haber sido jugador y entrenador campeón con Boca, y que casi con el mismo plantel que heredó construyó un equipo ganador. Hay en sus formas, en sus gustos y en sus maneras de conducir un halo de la escuela de Carlos Bianchi. No se trata de comparar ni de ponerlos en el mismo estante de la historia, pero sí de reconocer la misma claridad para conducir, y una virtud parecida a la hora de la toma de decisiones. Es por ahí.
Y Boca tuvo que buscarlo hasta el final, porque en este torneo con tufo prebendario y cruzado de sospechas, a Boca nadie le regaló nada. Sí, el superclásico dejó mucha tela para cortar, pero el equipo del Vasco es, sobre todo, un justo campeón, porque ganó cada punto en buena ley y no le debe nada a nadie. Además, porque futbolísticamente estuvo un paso arriba del resto, con figuras que individualmente marcaron la diferencia y con un estructura de equipo que lo hizo casi imbatible.
El héroe ecuatoriano de Boca dijo que fue uno de los goles más importantes de su carrera y que fue una emoción muy grande el título obtenido con el conjunto Xeneize. Video: @gonzalosuli @catasarra
Hubiera sido un mazazo muy difícil de asimilar no lograr el objetivo para un equipo que venía con impulso ganador. De la misma forma, este triunfo es el antídoto perfecto contra las piernas cansadas y el estrés de la competencia que se acumula batalla tras batalla. Porque a Boca le costó sangre este partido. No tomó conciencia de que el campeonato se le estaba yendo cuando caía la tarde y Central ya ganaba en Arroyito. Para ese entonces, la postura zen del equipo del Vasco trasmutó en un estado de nervios indisimulable, con ecos evidentes en el juego que se habían manifestado, aunque sin tanta evidencia, durante el primer tiempo. ¿Se lo tomó con demasiada calma el partido con Defensa? ¿Sobreactuó la confianza? No pareció tanto, pero sí que al planteo inicial le faltó una marcha más, porque Boca salió a jugar con el cuchillo en el estuche y no entre los dientes, como marcaba el protocolo. No lo ayudó un rival que sabe a lo que juega, que se la hizo difícil y hasta pudo haberse puesto en ventaja, lo que hubiera sido un golpe casi de nocaut. Ese gol de Valencia cambió la historia para siempre.
LA GLORIA COMO PUNTO DE PARTIDA
Con la mochila vacía de penurias del pasado, Boca puede liberarse y sentirse renovado para lo que viene. Para la semifinal de la Copa Argentina ante Banfield falta una semana, y otra adicional para la final de la Sudamericana. Queda mucho por jugar, pero el límite de este equipo es el cielo.
Los jugadores de Boca empaparon al Vasco Arruabarrena y al DT no le gustó nada pero... ¡SON CAMPEONES! Video: @catasarra @gonzalosuli
Hora y media larga duraron los festejos en la cancha. El grupo hecho un puño, fue a cada rincón de la Bombonera para festejar con la gente, en una larga vuelta olímpica, saboreando a cada paso el mimo de la gente, en una comunión colectiva que se disfrutó igual, como si no hubiera un alambrado en el medio.
Así se vivieron en el banco de suplentes los instantes finales a la coronación agónica. Video: @catasarra @gonzalosuli
Por eso, la definición agónica da lugar al mito, las páginas de la historia se vuelve a abrir para recibir a otros héroes. Cuando cae la noche, el Obelisco sigue lleno, y los hinchas recorren las calles de la ciudad. Es una fiesta que esperó demasiado tiempo para agotarse en una sola erupción. Boca campeón, con todas las letras.
Puño apretado del capitán de Boca y el reconocimiento de la hinchada luego del título de Campeón de Liga obtenido agónicamente. Video: @catasarra @gonzalosuli

Mirá también
Video: Colapinto festejó el título de Boca en Brasil con la 5 de Paredes

Mirá también
Paredes es el Messi de Boca

Mirá también
"Milagroso" y "Enner Valencia entró en la historia": qué dijeron en el mundo del agónico título de Boca
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.