Las 5 mejores actuaciones del siglo según ‘The Ringer’

El debate sobre las mejores actuaciones del siglo no ha hecho más que empezar. Y la razón es obvia: con veinte años transcurridos desde el comienzo del milenio, ya hay material suficiente para explorar en el punto. Pero pocas publicaciones se han tomado el punto más en serio que The Ringer. La publicación no solo comenzó a profundizar en la filmografía de diferentes actores y actrices. También analizó a cada uno por separado. Todo, para finalmente llegar a una selección de nombres que reflejan lo mejor del cine mundial de los últimos años.
De modo que su lista de las 101 mejores actuaciones cinematográficas del siglo XXI es un ambicioso esfuerzo crítico. Uno, además, orientado a explorar la excelencia interpretativa desde el año 2000. El proyecto optó por una perspectiva que mezcla la profundidad psicológica y el impacto cultural. Eso, por encima de los paradigmas convencionales de las ceremonias de premios. Algo que permitió no solo recorrer la forma en que el cine del siglo ha reconstruido la idea sobre el valor de la actuación. También la construcción de personajes para generaciones más sensibles y con mucho más interés en el mundo cinematográfico.
Por ese motivo, el top 10 del ranking refleja la diversidad de registros del séptimo arte contemporáneo. De interpretaciones icónicas como el Joker de Heath Ledger en El caballero oscuro, Denzel Washington en Training Day, a Jesse Eisenberg en La red social. Pasando por Kirsten Dunst en Melancolía. Lo cierto es que la selección desafía el canon comercial y se inclina más por el valor artístico. En específico, por lograr reconocer la forma en que diferentes figuras del espectáculo han influido en el futuro del cine. Asimismo, el listado generó debate al reconocer el valor de cintas de terror y comedias. Eso, a pesar de las discrepancias en el orden jerárquico asignado a figuras consagradas.
Una lista para la historia
No obstante, quizás lo más interesante de la lista de las mejores actuaciones del siglo sean los cinco primeros lugares. Una colección de actuaciones extraordinarias que muestran el crecimiento del séptimo arte como expresión artística.
Pero además, en cómo las más destacadas interpretaciones del siglo se relacionan con la capacidad de los personajes para cautivar y sorprender. Un giro curioso que analizamos a continuación al repasar los cinco primeros lugares de la selección de The Ringer.
Naomi Watts en ‘Mulholland Drive’

La primera posición de las mejores actuaciones del siglo no es una sorpresa para los amantes del cine. Se trata de la magnífica interpretación de Naomi Watts en Mulholland Drive. Esta, la gran obra maestra de David Lynch estrenada en 2001. La cinta es considerada por los críticos y publicaciones especializadas como una joya del absurdo y del pesimismo existencial. Además, de una reinterpretación en clave de pesadilla filosófica acerca del costo de la fama y el miedo al futuro.
Pero buena parte del mérito del impacto de la cinta viene de la interpretación de Naomi Watts. La actriz asume el monumental reto interpretativo de dar vida inicialmente a Betty Elms. Esta última, una joven e inocente aspirante a actriz que llega a la gran ciudad de Los Ángeles con un sueño inocente. Un deseo genuino de triunfar en la competitiva industria de Hollywood. No obstante, a medida que la trama avanza y se fractura la realidad, el personaje se desdobla.
Por lo que Watts también da vida a Diane Selwyn, una mujer profundamente frustrada, sumida en el dolor agudo del rechazo amoroso. También, corroída por una envidia destructiva y atrapada en una espiral trágica de absoluta decadencia mental y emocional. Lo que hace que el trabajo de Watts sea verdaderamente extraordinario es su asombrosa capacidad para manejar este dualismo psicológico extremo. Todo con una sutileza técnica que resulta impecable y que le brinda el primer lugar en esta selección. Ahora mismo puedes ver la película en Movistar+.
Daniel Day-Lewis en ‘Pozos de ambición’

Una lista de las mejores actuaciones del siglo no estaría completa sin una mención al que se considera el mejor actor de su generación. Por lo que la interpretación de Daniel Day-Lewis como Daniel Plainview logra un merecido segundo lugar. De hecho, Pozos de ambición (2007), dirigida por Paul Thomas Anderson, es considerada una de las cintas más influyentes del cine contemporáneo.
Desde los primeros minutos de la película, el actor se sumerge en una transformación física, vocal y psicológica absoluta. Una que, además, personifica de manera aterradora el nacimiento del capitalismo salvaje en los Estados Unidos. Day-Lewis construyó para este personaje una voz áspera y una cadencia rítmica singular, inspirada en parte por el legendario cineasta John Huston. Lo que le permite dominar cada escena con una autoridad casi mística.
Su presencia en pantalla combina una enorme intensidad psicológica con una rigidez corporal. Todo, para proyectar una implacable fuerza de voluntad. Además, un poder capaz de doblegar cualquier obstáculo humano o de la naturaleza con tal de acumular poder y riqueza mediante la extracción de petróleo. El magnetismo de su actuación radica en cómo expone de forma progresiva la deshumanización de Plainview. Todo para convertirlo en un hombre cuya ambición desmedida lo aísla por completo de la sociedad y lo sume en una misantropía destructiva. Si quieres apreciar esta pieza de arte de la actuación, encuentras la película en Filmin.
Philip Seymour Hoffman en ‘The Master’

Para el tercer lugar en las mejores actuaciones del siglo llega una de las pérdidas más sensibles del Hollywood de los últimos años. Todo al reconocer la actuación de Philip Seymour Hoffman como Lancaster Dodd en The Master (2012). Eso, en otra magistral dirección de Paul Thomas Anderson.
La encarnación de Hoffman de un personaje retorcido e inquietante es recordada como una de las más complejas del cine del siglo XXI. En esta densa obra psicológica, Hoffman asume el inmenso reto de encarnar a un carismático, magnético y profundamente manipulador líder de secta. Que, para hacer más complicado el panorama, guarda un evidente paralelismo con los orígenes de la cienciología.
Lo que hace que este trabajo sea verdaderamente extraordinario es la inmensa sutileza con la que el actor equilibra la fachada pública del personaje. Al mismo tiempo que indaga en sus profundas grietas privadas. En su superficie, el Lancaster Dodd de Hoffman exuda calidez paternal, elocuencia intelectual y una tremenda seguridad en sí mismo. Sin embargo, bajo esa pulida armadura de guía espiritual y hombre de mundo, Hoffman siembra con maestría pequeños destellos de una inseguridad patológica. A la vez, un miedo cerval a la insignificancia y una necesidad desesperada de control. Una combinación que hace al personaje memorable. Lamentablemente, la cinta no está disponible para España en streaming.
Cate Blanchett en ‘Tár’

Cate Blanchett ocupa el cuarto lugar en la lista de mejores actuaciones del siglo y por una razón muy concreta. Su Lydia en la película Tár (2022) es una combinación entre lo políticamente correcto, lo desagradable y el miedo al fracaso. Todo, además, en medio de una reflexión sobre los límites morales de la ejecución del talento y la búsqueda de la identidad. Escrita y dirigida por Todd Field, la cinta es considerada como un equilibrio perfecto entre lo macabro y lo violento.
Pero además, se trata de un complejo drama psicológico y social, en el que Blanchett asume el colosal desafío de dar vida a un personaje poco común. Esta, una flemática, brillante y egocéntrica directora de orquesta que se encuentra en la cúspide absoluta de su carrera internacional. Eso, justo antes de verse envuelta en una devastadora espiral de acusaciones por abuso de poder y conducta inapropiada.
Lo que hace que este trabajo sea extraordinario es el nivel enfermizo de detalle técnico y de preparación que la actriz inyectó en el personaje. Aprendió a hablar alemán, a tocar el piano y los movimientos corporales de los directores de música clásica más importantes del mundo. Por lo que Blanchett exuda una sofisticación y un magnetismo intelectual que resultan hipnóticos para el espectador. Además, domina cada espacio con una elegancia gélida y una autoridad vocal implacable. Para la historia del cine. Puedes ver la película en Netflix.
Javier Bardem en ‘No es país para viejos’

Y para cerrar los cinco primeros lugares de las mejores actuaciones del siglo llega un actor español. Eso, al incluir la escalofriante interpretación de Javier Bardem como el implacable asesino Anton Chigurh en No es país para viejos (2007). Dirigida por los hermanos Coen, la interpretación del actor es una de las más icónicas, perturbadoras y perfectas sobre la locura en el cine contemporáneo.
En esta aclamada adaptación de la novela de Cormac McCarthy, Bardem asume el desafío de encarnar no a un villano convencional de Hollywood. Más bien se trata de una fuerza de la naturaleza abstracta, una personificación viviente e implacable del destino. También, del caos y la fatalidad absoluta en el violento Texas de los años ochenta.
Lo que hace que este trabajo sea verdaderamente extraordinario es la inmensa contención física y psicológica con la que el actor dota a su personaje. Con un peinado deliberadamente ridículo y anacrónico, Bardem acentúa su naturaleza alienígena y desapegada de la realidad humana. Eso, mientras domina la pantalla mediante una mirada fija, gélida y carente por completo de empatía o remordimiento.

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